Autor: JORGE BOCAZ BOCAZ INGENIERO CIVIL
Columnas de Opinión: Ñuble: del potencial al desarrollo real
Columnas de Opinión: Ñuble: del potencial al desarrollo real n Ñuble seguimos repitiendo una idea que ya nadie discute: la región tiene un enorme potencial. Lo tiene en E agricultura, turismo, vivienda, agroindustria y patrimonio. Pero también debemos asumir una verdad incómoda, el potencial, por sí solo, no desarrolla una región. Lo que realmente la desarrolla es la decisión de transformar ese potencial en infraestructura, inversión y capacidad productiva real. Hace pocos días, en un encuentro encabezado por la CPC, volvió a evidenciarse una de las principales limitantes del futuro regional: la falta de infraestructura eléctrica y la fragilidad hídrica. Esta conclusión debiera ser prioridad política y técnica, porque sin energía suficiente y sin seguridad de agua, Ñuble queda atrapada en un círculo que limita agricultura, vivienda, industria, servicios y turismo. No puede hablarse seriamente de industrialización o atracción de inversiones si antes no se resuelven las bases materiales del desarrollo. Ñuble no puede seguir viviendo del discurso del 'potencial". Una región madura no vive de promesas, sino de ejecución efectiva, con plazos, responsables y financiamiento definido. Esto es evidente en agricultura. Chile busca consolidarse como potencia agroalimentaria y Ñuble tiene condiciones para aportar. Pero una agricultura moderna requiere agua gestionada estratégicamente, energía disponible, infraestructura de riego, caminos, logística y capacidad de procesamiento. Sin esa base, cualquier modernización queda en discurso, pérdida de competitividad y menor valor agregado. Aquí surge una contradicción que debe enfrentarse con honestidad. Los proyectos hídricos llevan décadas en discusión.
El embalse La Punilla arrastra casi un siglo de espera, mientras Zapallar, más reciente, ya muestra avances. ¿ Cuánto más se debe esperar? Más aún, se exige seguridad hídrica, pero se rechazan proyectos energéticos, como si no estuvieran conectados. El agricultor necesita energía para gestionar el agua, y el sistema también requiere energía para captar, potabilizar y distribuir. Oponerse a la generación mientras se demanda agua debilita cualquier estrategia seria y coherente. En turismo, la situación es similar. Durante años trabajé en la cordillera de Pinto, con un hostal vinculado a la red Hostelling International. Desde esa experiencia, resulta evidente que Ñuble aún no consolida una verdadera industria turística. La región posee montaña, termas, nieve, ruralidad y gastronomía, pero carece de estructura, promoción integrada y estándares homogéneos. El turismo no puede seguir dependiendo de la estacionalidad y del esfuerzo individual. Requiere infraestructura, conectividad, servicios, estándares y capital humano. Existe además una brecha crítica: el idioma inglés no debiera enseñarse de forma básica, sino como una herramienta funcional para atender visitantes internacionales, atraer inversión turística y mejorar la competitividad del destino. También se requiere una mayor articulación entre sector público, privado y formación técnica. Ñuble ya no necesita más diagnósticos. Necesita decisión, coordinación y una hoja de ruta concreta, con proyectos priorizados, seguimiento y evaluación permanente. El desafío no es describir el potencial, sino transformarlo en desarrollo efectivo, medible y sostenible en el tiempo. El turismo no puede seguir dependiendo de la estacionalidad y del esfuerzo individual. Requiere infraestructura, conectividad, servicios, estándares y capital humano. Ñuble ya no necesita más diagnósticos. Necesita decisión, coordinación y una hoja de ruta concreta, con proyectos priorizados, seguimiento y evaluación permanente. El desafío no es describir el potencial, sino transformarlo en desarrollo efectivo, medible y sostenible en el tiempo" Autor: JORGE BOCAZ BOCAZ INGENIERO CIVIL. El turismo no puede seguir dependiendo de la estacionalidad y del esfuerzo individual. Requiere infraestructura, conectividad, servicios, estándares y capital humano. Ñuble ya no necesita más diagnósticos. Necesita decisión, coordinación y una hoja de ruta concreta, con proyectos priorizados, seguimiento y evaluación permanente. El desafío no es describir el potencial, sino transformarlo en desarrollo efectivo, medible y sostenible en el tiempo"