Cartas: Antigüedad de Monte Verde
Cartas: Antigüedad de Monte Verde · En ciencia, todo conocimiento es y debe sersusceptible de revisión. Sin embargo, esa revisión exige rigor, prudencia y, sobre todo, respeto por el método científico.
El reciente estudio liderado por Todd Surovell, junto a académicos de la Universidad Católica y publicado en la última edición de Science, fue presentado a la prensa en un tono que se aleja de esos estándares, incorporando elementos que rozan lo personal respecto de los investigadores vinculados a Monte Verde. Lamentablemente, la respuesta que provocó tampoco estuvo a la altura, cayendo en descalificaciones más personales que científicas. La ciencia se respeta precisamente porque, a diferencia de la religión, no se sostiene en dogmas. De lo contrario, aún creeríamos que la Tierra es plana y no existirían teorías fundamentales como la evolución de las especies. Pero ese respeto implica ceñirse al método científico y aceptar que la comunidad también puede cuestionar conclusiones cuando estas no dialogan adecuadamente con la evidencia disponible. En el caso del estudio en cuestión, persisten interrogantes relevantes.
No se hace cargo de evidencias tan contundentes como las interacciones humanas con gonfoterios documentadas en Monte Verde y en otros sitios chilenos como Tagua Tagua, correspondientes a una megafauna del Pleistoceno extinta hace al menos 10 mil años. Resulta difícil conciliar estos antecedentes -incluyendo restos de cuero de gonfoterio utilizados en estructuras habitacionalescon la afirmación de que Monte Verde sería un sitio del Holoceno, de apenas 8 mil años de antigüedad. En este contexto, es clave aprovechar un recurso académico de enorme valor en nuestro territorio: la Escuela de Arqueología de la Universidad Austral de Chile en Puerto Montt. Sus académicos y estudiantes pueden y deben contribuir a reconducir este debate hacia los cauces de la ciencia y la discusión académica fundada, lejos de polémicas mediáticas.
Este 2026 se cumplen 50 años desde el hallazgo inicial de Monte Verde por Humberto Barría, hecho que dio origen a uno de los sitios arqueológicos más relevantes del continente, capaz de cambiar el paradigma del poblamiento de América. Sin embargo, durante décadas ha faltado una política sostenida para su puesta en valor. Hoy, cuando por primera vez tenemos un alcalde y un gobernador que muestran voluntad para avanzar en esa dirección, resulta preocupante que el debate científico se desvíe de sus propios estándares. Leopoldo Pineda Herrera.