Autor: Por Agencia EFE cronica@diarioelsur.cl
El secreto de la orientación de las palomas está en el hígado
El secreto de la orientación de las palomas está en el hígado Qué es lo que permite a las ¿ palomas encontrar el camino de vuelta a casa tras volar cientos de kilómetros? Un equipo de científicos desveló que el secreto está en unas células especiales que poseen en el hígado, que les permiten detectar el campo magnético terrestre para orientarse.
El hallazgo, recogido en la revista Science, describe que estas aves poseen un tipo de células inmunes en el órgano que funcionan como una especie de brújula interna. macrófagos', descomponen los glóbulos rojos viejos y, como parte de ese proceso, acumulan hierro, lo que les otorel magnetismo terrestre. de Bonn, Alemania. era un misterio.
Para identificar dónde se encuentran las células magnéticas en las palomas, los autores de este estudio recurrieron a dos técnicas: una de 'magnetometría de muestra vibrante' y otra de 'separación de células magnéticas'. Con ellas examinaron los órganos de la paloma en los que sospechaban que podía haber detección magnética: los ojos, el pico y el cerebro.
También decidieron examinar el hígado y el bazo. "Teníamos pistas de que el hígado y el bazo podían poseer propiedades magnéticas, ya que descomponen los glóbulos rojos y, por lo tanto, almacenan mucho hierro en el organismo", dice otra de las autoras, Clivia Lisowski, del hospital de Bonn. Los resultados respaldaron esa idea. De todos los tejidos examinados, el hígado mostró la mayor concentración de hierro. "La respuesta magnética más fuerte está en el tejido hepático. El hierro se cristaliza en nanomás detallado identificó a los 'macrófagos' del hígado como las células responsables.
La parte ornitóloga del equipo investigador llevó a cabo experimentos con palomas que habían sido entrenadas para regresar desde distancias de más de 20 kilómetros hasta su pajarera para comprobar si estas células son determinantes en la orientación del ave. Los investigadores pudieron ver cómo las palomas con los macrófagos extirpados perdieron totalmente el sentido de la orientación en días nublados, cuando el sol estaba oculto. Sin embargo, cuando el sol era visible, lograban orientarse algo mejor para regresar a casa, probablemente utilizando señales solares.
En cuanto al proceso de comunicación con el cerebro, la microscopia electrónica reveló que los 'macrófagos' ricos en hierro se encuentran cerca de las fibras nerviosas, lo que podría suponer la vía para que la información magnética llegue al cerebro. "Estos hallazgos proporcionan la primera evidencia científica concreta de cómo el campo magnético de la Tierra puede percibirse dentro del cuerpo y transmitirse al cerebro para guiar el movimiento", apunta Lisowski. El estudio aúna procesos biológicos conocidos, como el metabolismo del hierro y la forma C.C. Teníamos pistas de que el hígado y el bazo podían poseer propiedades magnéticas, pues descomponen los glóbulos rojos y almacenan mucho hierro" Clivia Lisowski Hospital Universitario de Bonn Autor: Por Agencia EFE cronica@diarioelsur.cl. Hasta ahora los científicos tenían teorías que apuntaban a que las aves mensajeras podían regresar a sus casas porque percibían el campo magnético terrestre con los ojos, el pico y el cerebro. Se trata de una células conocidas como "macrófagos" C.C.
Teníamos pistas de que el hígado y el bazo podían poseer propiedades magnéticas, pues descomponen los glóbulos rojos y almacenan mucho hierro" Clivia Lisowski Hospital Universitario de Bonn Las conclusiones del equipo internacional sorprendieron a la comunidad científica.