Editorial: Que la contingencia no borre el mensaje
Editorial: Que la contingencia no borre el mensaje a ministra de Ciencias Ximena Licolao realizó ayer una interesante charla en la Universidad Austral de Chile respecto del rol de la academia frente al desarrollo de los territorios y de la necesaria L vinculación público-privada que debe existir para que el conocimiento no se quede en las aulas y para que exista una relación virtuosa, que le permita efectivamente desarrollarse, sin temor a la exploración, a la tecnología, ni a la Inteligencia Artificial, a la cual prefiere llamar -dijo"Inteligencia Aumentada", porque multiplica las posibilidades de los seres humanos.
Recordó las enormes posibilidades que tiene Valdivia como Ciudad Universitaria y, en cada palabra, parecía coincidir con lo expresado en la Estrategia Regional de Desarrollo y con la propuesta que hace algunos días dejó planteada la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, en el evento Sur Futuro, en el cual se mostró seis ejemplos de transferencia tecnológica entre empresas y universidades, que se tradujeron en pilotos para resolver problemas locales.
Lincolao habló de futuro, pero pidió "esfuerzos desde el presente"; citó ejemplos de otros países (Estados Unidos, Estonia, Japón, Korea), pero llamó a pensar "con orgullo de ser chilenos"; instó a la colaboración y entendimiento; además de escuchar las realidades locales. "No se gobierna desde Santiago", enfatizó.
La ministra también se refirió a las dificultades actuales: la falta de recursos, a las decisiones respecto de las becas de postgrado tomadas luego de auditorías que muestran beneficios no rendidos. "Hay más de 60 personas que recibieron fondos de todos los chilenos y no sabemos dónde están", explicó y respondió así a la protesta que grupos de estudiantes efectuaban fuera del aula magna, mientras ella exponía.
Más tarde se reunió con algunos dirigentes universitarios, pero a la salida fue agredida cobardemente (ver notas páginas 2-3). La situación fue violenta, compleja y, es necesario decir que también tuvo un manejo deficiente de seguridad y protocolo por parte de las autoridades regionales, algunas de las cuales incluso intentaron salir de la sala por el escenario, mientras la ministra aún no terminaba su discurso. Este polémico final se toma la agenda ahora.
Pero es de esperar que eso no empañe el potente mensaje de fe en Chile, que la doctora Lincolao expuso con amabilidad, firmeza y claridad.. La ministra Ximena Lincolao invitó en Valdivia a la colaboración por el futuro de Chile. E Editorial