Auge del k-pop, el animé y la tecnología impulsan demanda en el país por aprender idiomas asiáticos
Auge del k-pop, el animé y la tecnología impulsan demanda en el país por aprender idiomas asiáticos La ola surcoreana, conocida como Hallyu, está llegando con fuerza a las aulas chilenas. Cada vez son más las personas que quieren aprender ese idioma, sobre todo jóvenes movilizados por el fenómeno cultural que ha trascendido desde la música con el k-pop hasta las series (k-dramas), gastronomía y belleza. Pero el Hanguk-eo no es la única lengua asiática que ha repercutido en la oferta educativa local, que va desde centros de formación idiomática hasta plataformas de clases online y apps pagadas o gratuitas. Este auge también se ha visto reflejado en un mayor interés por aprender japonés y chino mandarín. Eso sí, al menos en Chile, el inglés es el más requerido y por lejos. “En los últimos años hemos visto una demanda más diversa. El inglés sigue siendo el idioma más estudiado, pero han crecido con fuerza otros como portugués, francés y alemán, y de manera muy interesante también los asiáticos, especialmente coreano, japonés y mandarín. Hoy los chilenos buscan ampliar su abanico lingüístico y cultural, no quedarse solo con un idioma tradicional”, dice Ricardo Castro, country manager de Berlitz Chile. Es el caso de Fernanda (25), cuyo interés por el coreano nace hace 10 años. “Quise estudiarlo después de conocer el mundo del k-pop, las series, películas y cómics (manhwa). Al principio las veía en español o inglés, pero hay temas culturales que me llamaron la atención. Partí de a poco con apps, cursos gratuitos online, clases presenciales en el Instituto Rey Sejong, libros y profesores online. En 2023 fui de intercambio a Corea por la universidad, porque la cultura solo puedes vivirla desde allá”. Desde el Instituto Rey Sejong Santiago U. Central señalan que desde el inicio de actividades en 2019 se aprecia un crecimiento del 252,5% de estudiantes matriculados por semestre y que la mayoría manifiesta un interés claro en la cultura popular de Corea.
“En un principio se pensó que podría ser un boom pasajero que en algún momento disminuiría, pero con el paso de los años, nuestra comunidad no ha hecho más que crecer (... ) Por lo mismo, creemos que se trata de una tendencia que llegó para quedarse”, afirman. Hoy cada ciclo supera las 200 personas en 15 cursos presenciales. Desde EF agregan que el japonés es el que más ha crecido: hoy representa cerca del 73% de los estudiantes que eligen lenguas asiáticas, creciendo hasta 92% en algunos años. Esto también se explica por la influencia cultural, sobre todo por animé, manga y videojuegos, dice Javier Droguett, country manager EF Chile. Sobre coreano, dice que hace unos años concentraba cerca del 50%, pero ha perdido peso relativo, mientras el chino mandarín se mantiene estable pero en menor magnitud. Con todo, Castro rescata dos fenómenos. Por un lado, Asia es un socio estratégico para Chile y eso genera interés profesional. Por otro, la apertura cultural ha captado al segmento joven: desde adolescentes hasta universitarios. Por eso cree que más allá del impulso cultural, los alumnos continúan porque descubren que les abre oportunidades académicas, laborales y de desarrollo personal. En cuanto a la oferta, expertos señalan que la modalidad presencial es las más valorada. También la vivencial ha crecido, pero su costo es mayor. El perfil es transversal en edad, con una inclusión al grupo más joven.
Para un nivel básico funcional, se sugiere un año de estudio constante con dos a tres clases por semana según el idioma (japonés, dicen, es un poco más simple). Para intermedio, el proceso puede tomar entre 1,5 y 2 años, dependiendo de cada persona. “Muchos estudiantes comentan que es recomendable acompañar el estudio con dramas coreanos”, dicen en Rey Sejong. Sus cursos duran 13 semanas con un arancel semestral de $220 mil.
En el caso de EF, los precios por semana en destinos de Asia fluctúan entre US$ 1.330 y US$ 1.577.. El primer acercamiento es cultural, dicen expertos, pero luego estas lenguas se convierten en una herramienta académica o profesional. Pasan de ser un hobby a un activo. COREANO, JAPONÉS Y CHINO MANDARÍN VAN AL ALZA, SOBRE TODO ENTRE JÓVENES Y PROFESIONALES: Las lenguas asiáticas presentan el reto de la escritura, la estructura del idioma y fonética.