"Vestir no es un acto inocente"
"Vestir no es un acto inocente" SOFÍA CALVO: "Vestir no es un acto inocente" --¿ Qué la convenció de investigar sobre moda? Fue un proceso que partió mientras terminaba un MBA en Dirección de Empresas y me insertaba de lleno en el mundo laboral (2007). Ahí comencé a descubrir el poder que tiene la indumentaria en términos comunicacionales y el rol que tiene una industria que es parte ineludible de nuestra vida cotidiana (nadie por ley puede salir desnudo a la calle), pero cuyas consecuencias --no positivas-en nuestro paisaje personal y en el entorno ignoramos o, peor aún, hemos normalizado. --¿ Qué lecciones le ha dejado investigar sobre el tema? El mayor aprendizaje es comprender que vestir no es un acto inocente y que racionalizar esa acción y transformar el sistema no depende de individualidades, sino de un proceso colectivo y comprometido de múltiples actores. --¿ Qué vio en los clósets latinoamericanos que no aparece en las narrativas más dominantes sobre moda? Vi oportunidades e historias que hablan de creatividad en contextos de precariedad y carencia.
Vi cómo, con pocos recursos o incluso con lo que para otros es un residuo, se puede crear belleza que trasciende y construye paisajes en los que queremos habitar, cuidar y heredar a otras generaciones. --Ha trabajado durante años cruzando moda, sostenibilidad y género. ¿Cuál de esas conversaciones siente que hoy sigue siendo la más incómoda? La conversación ligada a los cuerpos que se visten.
Me parece que sigue siendo la más incómoda y álgida, porque mezcla distintas disciplinas y pone en evidencia cómo una industria que es mirada con suspicacia por el mundo intelectual puede cambiar percepciones y referentes. --¿ Qué responsabilidad tiene hoy la industria de la moda con el daño ambiental? Lamentablemente, una gran responsabilidad.
El 70% del impacto ambiental de la moda se explica por las llamadas "actividades aguas arriba", que son las que implican directamente a la industria (extracción de materias primas, transformación y confección). Asimismo, el 80% de la huella ambiental de un producto se determina en su fase de diseño. Esto habla de que hay un sistema que tiene claro qué está haciendo mal y qué podría hacer para corregirlo, pero que no ha tenido los incentivos ni la voluntad suficiente para hacer ese viraje. Todo ello, porque el negocio, en términos económicos, ha logrado ser exitoso. Entonces, es natural que cuando las cosas salen bien en esa área, la motivación para transformar el sistema sea menor.
La buena noticia es que hay personas dentro del sistema muy comprometidas con ese cambio. --¿ Y cuánta responsabilidad recae en los consumidores? Las personas no pueden eludir su responsabilidad en este sistema, lo que no pasa solo por comprar determinado producto o con una determinada frecuencia, sino que parte en el "estado de nuestro clóset": cuán ordenado está, cuánta ropa realmente usamos y nos hace sentir bien, cómo la cuidamos y lavamos (¿ miramos las etiquetas?), cuánta de ella reparamos, qué hacemos con ella cuando ya no nos queda bien, deja de representarnos o no tiene posibilidades de ser reutilizada por otros.
Cuando entendemos que vestir deja de ser inocente por las consecuencias de esas respuestas y que, al final, se constituye en un acto político porque muestra parte de nuestros valores y creencias de forma silenciosa, todo cambia. --¿ Qué le gustaría que una persona latinoamericana sintiera después de leer su nuevo libro Paisajes del vestir? Esperanza y entusiasmo por la riqueza que nos rodea y su potencial inspirador, tanto para quienes se visten como para quienes piensan la moda; esperanza por la hermosa posibilidad de hacer de nuestro clóset --nuevamente-un espacio seguro, que nos represente y que nos permita mirarnos con amor en el espejo. --Lo que el vestir en América Latina necesita hoy es.. . Una mirada amorosa y no juzgadora, que invite a las personas a observar, a maravillarse de la riqueza que hay en nuestros relatos textiles y visuales. --¿ Qué diálogo le gustaría abrir en Chile sobre moda? Si el vestir no fuera algo importante, la política no gastaría energía en analizar lo que visten o no visten sus gobernantes.
Cómo nos relacionamos con nuestro clóset dice mucho de cómo nos vemos en el espejo y cómo queremos ser vistos y considerados en nuestro entorno. --¿ Qué dice de usted la ropa que hay en su clóset? La vida puede ser dura; yo quiero que mi ropa me ayude a enfrentarla con suavidad y amor, que me proteja y me susurre de vez en cuando que "todo va a estar bien". n Periodista y especialista en moda. RODRIGO VALDÉS Distancia social POR JUAN TORO..