QUÉ PASA CUANDO EL MUNDO NO ESTÁ DISEÑADO PARA MUJERES
QUÉ PASA CUANDO EL MUNDO NO ESTÁ DISEÑADO PARA MUJERES PARA MUJERES MUJERES A A A A urante décadas, numerosos estándares de seguridad, productos y tecnologías se desarrollaron utilizando al cuerpo masculino como referencia. Aunque hoy las mujeres participan de forrma activa en prácticamente todos los sectores productivos, esa base histórica sigue teniendo efectos concretos y continúa influyendo en cómo se diseñan herramientas, servicios e, incluso, entornos laborales.
Desde la investigación cientifica, esta diferencia tiene origen en ca, esta diferencia tiene origen en CET MEMES integran a industrias históricamente masculinizadas, ESOS criterios de seguridad y diseño que durante años se asumieron universales, en un A E brocas POR ANAÍS PERSON brocas POR ANAÍS PERSON brocas POR ANAÍS PERSON brocas POR ANAÍS PERSON. QUÉ PASA CUANDO EL MUNDO NO ESTÁ DISEÑADO PARA MUJERES A e cómo se construyó la evidencia médica y tecnológica.
La directora del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITISB) de la Universidad Andrés Bello, Carla Taramasco, lo explica con un ejemplo desde su ámbito: "Esta brecha evidencia un sesgo estructural en la generación de evidencia biomédica, que ha priorizado cuerpos masculinos como norma de referencia". Esto, advierte, ha impactado áreas como salud cardiovascular, dolor crónico y farmacología, donde síntomas y respuestas terapéuticas se extrapolaron sin validar adecuadamente sus particularidades en mujeres. Eso también se refleja en el desarrollo de soluciones tecnológicas y sistemas de seguridad.
Se observa, por ejemplo, en el diseño de fármacos "probados mayoritariamente en hombres, en dispositivos médicos que no consideran variaciones anatómicas, en elementos de seguridad vial calibrados para tallas y pesos masculinos y en algoritmos de salud digital que omiten variables como ciclos hormonales o patrones diferenciales de uso", señala. "Cuando el mundo se diseña sin considerar a las mujeres, no estamos frente a un error técnico aislado, sino ante una brecha estructural de equidad entre hombres y mujeres", señalan desde ONU Mujeres en Chile. Desde la organización subrayan, además, que muchos desarrollos tecnológicos y servicios han sido creados mayoritariamente por hombres y pensados desde experiencias masculinas, algo que sigue influyendo en ámbitos como transporte, inteligencia artificial o seguridad laboral. Parte importante de esta brecha también se explica por cómo se diseñan las soluciones desde su origen.
Según la fundadora de Genias, Jimena Zapata, "el problema no es solo de conciencia, sino de cómo "Cuando el mundo se diseña sin considerar a las mujeres, no estamos frente a un error técnico aislado, sino ante una brecha estructural de equidad entre hombres y mujeres señalan desde ONU Mujeres. se han hecho las cosas históricamente". Aunque hoy existe mayor discusión sobre el tema, advierte que "los sistemas de investigación, inversión y desarrollo no han cambiado al mismo ritmo". Según explica, los sesgos aparecen desde etapas tempranas del proceso: en la definición del problema, en el levantamiento de datos y en el testeo de soluciones datos y en el testeo de soluciones bajo condiciones consideradas promedio. "Hablar del tema es un primer paso, pero si no se cambia cómo se generan los datos y quiénes toman las decisiones, el sesgo se mantiene", afirma. Cuando esto ocurre, agrega, "las mujeres tienen que adaptarse, asumir más riesgos o simplemente quedan fuera", especialmente en contextos donde ya participan activamente en la vida laboral y productiva.
Cuando la brecha llega al trabajo A medida que más mujeres comenzaron a incorporarse a sectores históricamente masculinizados, muchas de estas diferencias dejaron de ser invisibles y obligaron a revisar estándares de seguridad y condiciones laborales.
La gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Asociación Chilena de Seguridad (Achs), Paulina Calfucoy, señala que los llamados Elementos de Protección Personal (EPP) estándares "han sido diseñados históricamente para hombres, por lo que requieren ajustes para responder de manera adecuada a la fisonomía de las mujeres". Esto implica incorporar mayor variedad de tallas, tecnologías y adaptación de materiales. "Las organizaciones han avanzado en políticas de equidad y seguridad, identificando brechas y condiciones que favorecen la participación femenina", explica Calfucoy. Entre los progresos destaca la adecuación de infraestructura, como camarines y espacios de descanso diferenciados; mejoras en transporte y campamentos; y salas de lactancia y adaptaciones ergonómicas de herramientas y maquinarias. Según la Achs, la tasa de accidentabilidad laboral ha disminuido un 33% en los últimos diez años y las mujeres presentan niveles menores que los hombres en la mayoría de los sectores productivos.
Sin embargo, la evolución reciente muestra que los desafíos también están cambiando. "Si bien la tasa de accidentabilidad de hombres ha sido sistemáticamente superior, en los últimos años esta brecha se ha acortado, observando un aumento de un 0,28% en la tasa de accidentabilidad laboral en mujeres desde 2022 al 2024", advierte la ejecutiva. Las expertas coinciden en que la incorporación sostenida de mujeres en distintas industrias ha obligado a revisar estándares que durante años se consideraron universales. Un proceso que distintas industrias recién comienzan a abordar, a medida que cambia la composición de la fuerza de trabajo. la fuerza de trabajo. la fuerza de trabajo..