Clavito
Clavito Claudio Elórtegui Gómez Doctor en Comunicación Director Escuela de Periodismo ja Universidad Católica de Valparaíso ja Universidad Católica de Valparaíso Bernabéu, aunque el recinto local cayendo a pedazos". Queda en la memoria colectiva por sus 43 temporadas siendo un personaje único y particular en la banca, con sus trajes, impecablemente vestido, como si el partido estuviese jugándose en el Santiago Clavito ecientemente, la opinión pública conoció lanoticia del falleR cimiento de Hernán Godoy, a estas alturas, el mítico y popular entrenador chileno que dirigió, entre otros clubes, a Santiago Wanderers. Godoy ha generado un nivel significativo de co'mentarios, despedidas e interacciones en redes sociales. No tuvo Una carrera icónica en el extranjero como Manuel Pellegrini, tampoco acumuló campeonatos en Primera División como técnico de los 25 equipos que entrenó, pero era un hombre del fútbol que no pasaba desapercibido.
Si bien fue futbolista, "Clavito" queda en la memoria colectiva por sus 43 temporadas siendo un personaje único y particular en la banca, con sus trajes, impecablemente vestido, como si el partido estuviese jugándose en el Santiago Bernabéu, aunque el recinto local se estaba cayendo a pedazos.
Con la llegada de un mundo digital, sus anécdotas, siempre llenas de picardía e irreverencia, lejos de desaparecer, se viralizaron. "Clavito" no perdió vigencia en la escena pública, aun siendo un DT de avanzada edad, probablemente, porque entendió en todo momento lo que es el espectáculo deportivo. Sin tener mucha conciencia de la lógica algorítmica, las audiencias premiaban esas historias que protagonizaba.
Algunas ocurridas hace pocos años, por ejemplo, en canchas recónditas del ascenso; otros episodios fueron recuperados de vetustos archivos televisivos analógicos y subidos a Youtube, generando una viralización que no tienen los actuales técnicos del profesionalismo. "Clavito" reunía esas características de la comunicación masiva que no pasan de moda, le dan sabor a contexto grises y uniformes, sujetos que manejan códigos periodísticos desde el conocimiento se estuviera se estuviera se estuviera de la calle, la vida en los camarines, la intuición pura. Sabía construir la mejor cuña cuando quería hacer noticia, acaparar las luces desde la frontalidad y la interpelación. La combinación de humor, emoción, lo hilarante de sus declaraciones, una puesta en escena barroca, entre otros aspectos, lo hacían un sujeto irrepetible, querido, por eso, también, se le perdonaban sus errores. En estos días de su despedida, donde se han recordado innumerables pasajes desu carrera, como periodista también me tocó vivir un par de historias con "Clavito", en las canchas de la Primera B. Sin embargo, hay una que todavía mantengo con afecto, acontecida hace más de 30 años, pues yo era un joven escolar, veci'no deuno de los departamentos en Viña del Mar que Santiago Wanderersarrendabaa sus figuras. La comunidad ya estaba algo molesta con las fiestas que "Clavito" organizaba en el departamento, algunas estruendosas hasta altas horas de la madrugada.
Como escolar, la verdad había noches que se dormía poco y eso se sentía en clases, pero como hincha del fútbol era interesante ver ajugadores y figuras del balompié llegar hasta cerca de mi puerta y escuchar sus insólitas anécdotas al ritmo de la cumbia.
Una vez que coincidimos en la escalera del edificio, le comenté a"Clavito": "Oiga profe, buenas fiestasque hace". Memiró y mecontestó de forma seca: "Soy sapo cabro chico". Pero después continuó de manera afable: "Es importante mantener la unión de los grupos, 'nuncase deja de entrenar.
Y no pongo la música tan fuerte". "Clavito" dejó al poco tiempo el departamento, seguramente por la mala campaña en el decano a inicios de la década de los noventa, pero esa reflexión la recuerdo con cariño, así como la expresión de su rostro de que las cosas, al final, no son tan serias como parecen. Más que triunfos, el fútbol chileno nos ha dado personajes. Y a veces, un clavo nosaca a otro.. o. o. o. o. o. o.