Autor: Salvador Makluf
Cartas: Deterioro del borde costero
Cartas: Deterioro del borde costero ·Viña del Mar es, por definición, una ciudad turística y de servicios. Su borde costero no es solo un espacio público más: es la postal que ofrecemos a Chile y al mundo, es la primera impresión del visitante, es nuestra carta de presentación. Sin embargo, basta recorrer sectores emblemáticos del litoral para advertir una preocupante falta de cuidado.
Basura acumulada, mobiliario urbano deteriorado, comercio informal desordenado, ruidos excesivos, estructuras en mal estado y una evidente ausencia de fiscalización sostenida dan cuenta de una realidad que no se condice con el estándar que una ciudad turística debieraexhibir.
Se reconocen y valoran los esfuerzos que se han desplegado, pero cuando el descuido se ha permitido instalar y normalizar, las acciones aisladas resultan insuficientes si no van acompañadas de una política sostenida, coherente y firme en el tiempo. La responsabilidad no es exclusiva de un solo actor. Los locatarios deben comprender que su actividad económica depende directamente de la calidad del entorno en que operan y que el cuidado del espacio público también es parte de su responsabilidad social y comercial. El público en general tiene el deber básico de respetar los espacios comunes, mantenerlos limpios y actuar con un mínimo de conciencia cívica. Y la autoridad municipal está llamada a ejercer liderazgo, planificación y fiscalización efectiva, especialmente en aquellos sectores que constituyen el principal activo urbano de la comuna. El deterioro del borde costero no solo afecta la estética; impacta la seguridad, la convivencia y la competitividad turística de la ciudad. Una ciudad que vive del turismo no puede permitirse la indiferencia frente a su principal vitrina. Cuidar el borde costero no es una opción decorativa, es una política estratégica. Es comprender que el orden, la limpieza y el respeto no son detalles menores, sino condiciones esenciales para el desarrollo. Viña del Mar merece un estándar acorde a su historia y a su vocación. La pregunta es simple: ¿ estamos a la altura de lo que decimos ser? La capital turística de Chile. Autor: Salvador Makluf.