Autor: Juan MORALES
“Con tanto hacinamiento, poco podemos hacer para segregar a los reclusos más peligrosos”
“Con tanto hacinamiento, poco podemos hacer para segregar a los reclusos más peligrosos” Investigadores y gendarmes analizan el caso de las celdas VIP del Tren de Aragua en Santiago 1 "Con tanto hacinamiento, poco podemos hacer para segregar a los reclusos más peligrosos" Presos tenían celdas alfombradas y whisky de 250 mil pesos a su disposición. Juan MORALES Juan MORALES una anodina calle de la ciudad de Cauquenes, en la región del Maule, ocurrió una escena que los ciudadanos de este país creían que solo sucedía en los estados fallidos. Un tipo percutó el cargador completo de su pistola automática sobre una casa e inmediatamente después, en su puerta de entrada, instaló una corona de flores. Que en paz descanse, se leía. Resulta que en esa casa vive, O vivía a estas alturas, un oficial de Gendarmería que dirige las fiscalizaciones de los módulos de la cárcel Santiago 1. Aquella noche no se encontraba en su domicilio, pero sí su hermana, que por fortuna no recibió ningún impacto.
Sin embargo, tres días después la muJer recibió otro mensaje, uno menos metafórico, acaso para evitar malos : noche del sábado 5 de abril, en entendidos: En abril fue "Parece que no entiendes los men baleada la sajes. Sigue parqueando los módulos casa de un 14 y 19. Ahora sí te mataremos para gendarme que veas la realidad. Tenemos a toda que trabaja en tu familia localizada". Santiago 1. En un reportaje emitido por Teletrece, se explicó el sentido y alcance de estas amenazas. Lo que ocurría es que el funcionario de Gendarmería amenazado estaba fiscalizando (parqueando) los módulos donde se encuentran detenidos miembros del Tren de Aragua en Santiago 1.
Y estos módulos, se descubriría después, contaban con ciertas comodidades que hacían la vida en prisión bastante más llevadera: celdas alfombradas, whisky de 250 mil pesos, ropa de lujo y un sistema de luces propio, en base aextensiones eléctricas hechizas, que les permitía a los reclusos tener luz todo el día, incluso cuando se les cortaba el suministro a todo el penal desAA CTA AAA e TO í de su sistema eléctrico centralizado. Vulnerables Todo indica que el crimen organizado sigue expandiendo su poder, corrompiendo las instituciones como una gangrena.
Como explica Valeska Troncoso, académica e investigadora de crimen organizado de la Usach, el crimen organizado lleva instalado en Chile unos diez años, "pero en el último tiempo ha profundizado su presencia en las instituciones, incluido Gendarmería". Troncoso recuerda que hace no mucho se descubrió que ciertos gendarmes ofrecían un menú alimenticio alternativo, por el que cobraban grandes sumas de dinero. "Esto no debiera extrañar", dice la académica de la Usach, "porque es algo que ha ocurrido en las cárceles de otras regiones.
Recordemos que el Tren de Aragua nació en la cárcel A Pra! LUN o A A de Tocorón, donde los presos tenían una piscina olímpica, discoteca, bar, muy similar a lo que tenía el Chapo Guzmán en México". Troncoso explica que los gendarmes en Chile son el hilo más delgado que se enfrenta al crimen organizado, "porque se trata de funcionarios extremadamente mal pagados en relación a la peligrosa labor que realizan", lo que los convierte en "los más vulnerables del sistema". "Si a eso le agregamos las extorsiones y las amenazas, que son el modus operandi de las bandas trasnacionales, y que están siendo copiadas por las bandas chilenas, entonces el peligro es bastante serio", concluye. "Se necesita segregar a los presos del crimen organizado de los que se roban un celular, por ejemplo, y se necesita urgente fortalecer a Gendarmería". RICHARD U Abandono Pablo Jaque, presidente nacional de la Asociación de Gendarmes de Chile (Agech), asegura, antes que nada, "que a pesar del ambiente pesimista que reina en el país, no hay ninguna cárcel controlada por la delincuencia; todas las cárceles están controladas por Gendarmería". Dicho esto, reconoce que la situación es cada vez más difícil. "Hay 62 mil reclusos, cuando las cárceles están diseñadas para albergar a 40 mil. Y con tanto hacinamiento, poco podemos hacer para segregar a los reclusos más peligrosos", dice. "Además, los funcionarios de Gendarmería viven en un abandono hace años, que no ha sido resuelto por ningún gobierno. Hay gendarmes que tienen que comprarse el uniforme ellos mismos.
Y por supuesto que hay funcionarios que se apartan de la institución, pero insisto, la inmensa mayoría cumple con su labor como corresponde". Presos tenían celdas alfombradas y whisky de 250 mil pesos a su disposición..