"Sin un cierto consenso esto puede ser un triunfo pírrico para el Gobierno"
"Sin un cierto consenso esto puede ser un triunfo pírrico para el Gobierno" Paulina Vodanovic. E n su casa, en una tranquila calle de Ñuñoa, Paulina Vodanovic hace malabares.
Es semana distrital y la senadora por el Maule aprovecha la mañana: contesta WhatsApp, se conecta a un programa radial, ordena un poco, prepara un café, conversa con este diario y se prepara para ir a una reunión del colegio de su hija mayor. La semana pasada estuvo en Barcelona, donde se aglomeraron las figuras del FA, encabezadas por el expresidente Boric.
Pero la presidenta del Partido Socialista recuerda que también hubo una amplia delegación de su partido. "La idea era abordar en forma global este avance de la ultraderecha, en Argentina, en Estados Unidos, en Italia, que son los modelos que ha seguido el Presidente Kast... Es un modelo comunicacional de mucha agresividad, de mucha polarización, donde como izquierda no podemos estar tomando palco", reflexiona.
El fin de semana encabezó un comité central del PS, que fijó una línea en ese sentido: se recomendó rechazar la idea de legislar el llamado proyecto de Reconstrucción. --¿ Cuál fue la conclusión, que el PS se define ahora como de oposición dura? --Fue un debate de buen nivel, donde analizamos no solo lo coyuntural y más grave, que es esta ley que se ha propuesto, sino también la situación política con un horizonte de largo plazo y el rol del Partido Socialista. No hubo dos voces en esto. Yo di una cuenta que fue aprobada por unanimidad donde planteé que, efectivamente, nosotros somos un partido de oposición. Y sobre qué clase de oposición, como les gusta tanto ponerle adjetivos, yo señalé que íbamos a hacer una oposición sin complejos. Y eso significa que vamos a poner nuestra visión, realizar propuestas, porque no se trata solo de oponerse a todo. Pero siempre pensando en los efectos que pueden tener estas medidas en los chilenos y chilenas, la clase media y las clases más populares. --Al instalarse el Gobierno, se habló de distintas oposiciones.
Hubo un episodio suyo con la senadora Cicardini: ella pidió la renuncia al ministro Quiroz y usted la corrigió diciendo que esa no era la postura del partido. --Lo que hice fue decirle que no era una opinión del partido ni de la bancada. Yo quiero ser clara, esto de las dos oposiciones, ¿con qué tiene que ver? Frente a una ley de esta naturaleza, no va a haber dos oposiciones. Con la DC y el PPD también la estrategia de Gobierno era quebrar a la oposición, hacer parecer que había unos más llanos al diálogo y otros no. Y no corresponde que el Gobierno haga eso ni que lo hagan los partidos del oficialismo. Pero, sobre todo, nosotros nos tenemos que definir en función de lo que creemos, y eso es lo que planteé en el comité central y que fue ratificado por todos los miembros. Aquí, a veces, vemos un desdén de parte del Gobierno en relación a los parlamentarios, falta de diálogo.
Para dialogar se necesitan dos, y no hay esa capacidad de escucha. --¿ Entonces está descartada totalmente la posibilidad de aprobar la idea de legislar para discutir después artículo por artículo? --Bueno, en esas condiciones, efectivamente, el acuerdo que se adoptó es votar en contra la idea de legislar. Y por supuesto, tener incidencia en la discusión en particular en las distintas comisiones. Aquí, cada decisión tiene un efecto.
Recordemos que cuando se constituye la mesa de la Cámara y se distribuyen las comisiones, una decisión deliberada de la derecha fue excluir al PS en la comisión de Hacienda. --Ya, pero en el Senado sí se establecieron acuerdos. --Sí. En el Senado hubo otro tipo de negociación. Aún así, yo creo que uno no puede quedarse detenido en esos temas.
Nosotros no tenemos una voluntad de ser una posición obstruccionista, como se trata de decir, pero yo veo un Gobierno sordo, un gobierno que no le interesa escuchar, un Gobierno que no hace un trabajo prelegislativo, no conversa. Y claro, el ministro Alvarado, el ministro García, tienen bastante oficio, y sí, buscan esos acercamientos, pero desde el Ministerio de Hacienda no vemos lo mismo. Lo que estamos haciendo desde la mesa es buscar, primero, asesorarnos muy bien con economistas del más amplio espectro.
SePaulina Vodanovic: "Sin un cierto consenso esto puede ser un triunfo pírrico para el Gobierno" "No tenemos voluntad de ser una oposición obstruccionista, pero yo veo a un Gobierno sordo", dice la presidenta del PS a propósito del proyecto de reconstrucción. F O T OGR AFÍA : CL A UDIO COR TÉ S V. Paula Pincheira M.. "Sin un cierto consenso esto puede ser un triunfo pírrico para el Gobierno" gundo, escuchar a las pymes. Y tercero, tener una concordancia en cuanto a las propuestas.
Yo espero que la tramitación en la Cámara permita escuchar, corregir, y cuando llegue al Senado también tengamos la capacidad de poder hacerle cambios bien importantes. "¡No hay dos voces en el PS! " --Pepe Auth dijo en «El Líbero» que las "ambigüedades" del PS obedecen a que hay tensiones internas no resueltas porque se viene una elección de directiva. --Hay una elección en un año más, así que no hay tensiones de ese orden. Tampoco esto que se ha tratado de instalar, que hay un sector o ciertos liderazgos que priman sobre otros.
Aquí yo propuse la posición del partido, y fue unánimemente aceptada. --¿ No hay un triunfo de la línea de Manouchehri y Cicardini? --Es que si yo dijera que ese es el triunfo, entonces quiere decir que hay una línea que está a favor de la derecha, que está porque a las grandes empresas le rebajen los impuestos sin ninguna compensación para las clases medias. ¡Y no hay dos voces en el PS, no hay dos voces! Todos los parlamentarios, todos los alcaldes, todos estuvieron en la misma posición.
Puede haber distintos estilos, pero no hay dos posiciones políticas. --¿ En la política de alianzas quizás puede haber matices? ¿ Quienes miran al Socialismo Democrático y quienes prefieren al FA y al PC? Ernesto Águila, exmilitante PS, dijo que ése era un tema no resuelto, que el PS debe "reconocer que el FA llegó para quedarse ". --Eso es algo que se verá en su momento, nosotros estamos preocupados hoy de legislar bien. Las alianzas las verá la próxima directiva cuando corresponda. --A propósito, entiendo que usted no puede repostular. --No, yo ya fui reelecta el año pasado con una enorme votación.
Somos varios los que no podemos volver a postular, pero queda mucho para esa elección. --Se especula que el exministro Álvaro Elizalde estaría interesado en volver. --Me parece totalmente legítimo, todos los socialistas pueden postular al Comité Central. Y, como digo, no es un tema de disputa hoy día.
Más bien veo intereses de otros de empezar a poner cuñas al interior del PS que no existen. "Imponer es posible, pero es un riesgo" --Ustedes no han tenido una conversación formal con el Gobierno por la ley Miscelánea, salvo los diputados. ¿Espera tenerla como el PC y el FA, o es inoficioso dado que, al parecer, no hay cambio de postura? --No corresponde apurar los tiempos. Hay que esperar cuál va a ser la discusión en el Congreso. Los diputados ya conversaron con el ministro García, fue una reunión de carácter informativo, porque el Gobierno no se ha abierto a otra cosa. Yo sí espero que todas estas propuestas que estamos elaborando tengan recepción en el Ejecutivo.
El Consejo Fiscal Autónomo, un organismo reconocido por todos, señaló que tenía que haber un diagnóstico común para las soluciones que se propusieran, y que las soluciones tenían que ser abordadas con un diálogo entre el Gobierno y el Poder Legislativo. ¿Y por qué menciono esto? Porque imponer algo es posible, sí. Pero es un riesgo enorme, sobre todo en materias tan sensibles como las que se proponen aquí, porque cuando se busca estimular la inversión, el crecimiento, la repatriación de capitales, ¿qué debiera haber? Ciertas certezas.
Y esas certezas no van a estar dadas porque en un artículo se plantee la invariabilidad por los años que sea, porque en un próximo Gobierno, en cuatro años más, con otra correlación de fuerzas en el Congreso, queda abierta la posibilidad para revertir una medida de esta naturaleza, y eso yo creo que lo entienden muy bien los empresarios.
Por lo tanto, si no se busca un cierto consenso, esto es un triunfo pírrico, una mayoría feble, coyuntural, y eso no le da certezas a quienes se busca dársela. --Pero ya ha habido algunas concesiones del Gobierno, como el impuesto a las pymes, o quitar la gratuidad a los mayores de 30 años. ¿No debiera el PS abrirse a buscar incidir también y no estar en una posición más dura? --No es que estemos en una posición dura. Estamos haciendo las cosas bien, seriamente. ¿El proyecto cuándo ingresó? Hace una semana. Tiene doscientas páginas. Estamos estudiándolo, viéndolo con los economistas. No se pueden hacer propuestas al voleo tampoco.
Entonces, no hay apuro, porque recién se va a empezar a revisar en las comisiones. --¿ No es inflexible decir de partida "no, me niego a legislar"? --Es consistente con lo que señalamos desde el día uno, que no debía legislarse un proyecto de reforma tributaria sin tener, al menos, un diálogo y un cierto consenso en las soluciones.
No estamos de acuerdo con esta imposición de mezclar temas de largo plazo con temas urgentes. ¿Qué habríamos querido? Que ese proyecto de reconstrucción fuera de reconstrucción, que si hay otros temas que tienen que ver con la reforma tributaria, estuvieran en otra ley que se discutiera con tiempo, no a matacaballos. Incluso, le presentamos una carta muy fundada al Presidente, donde se le explicaban las razones.
Tenemos el legítimo derecho a sostener lo que hemos dicho, y eso no quiere decir que no vayamos a preocuparnos luego de hacer un aporte dentro del proyecto. --Tras el acuerdo con el PDG, ya están los votos para la idea de legislar.
No cambia mucho que el PS rechace. --O sea, se va a aprobar la idea de legislar al parecer, pero no tomamos las decisiones en función de lo que hagan los otros partidos. --¿ Vamos a ver al PS, cuando se discuta el detalle de este proyecto, como vimos a la derecha en Bachelet II, que rechazaba completamente la reforma tributaria del ministro Arenas? Al final eso se salvó con la "cocina" de Andrés Zaldívar. --No hay que irse tan atrás, porque en el gobierno del Presidente Boric, la derecha sí rechazó la idea de legislar, y yo no recuerdo tanta escandalera cuando ocurrió eso. No se dijo que eran inflexibles, que eran antidemocráticos, todos los apelativos que nos pueden poner a nosotros. Yo creo que hay que dialogar, pero para eso se necesitan dos. Y aquí el gobierno no ha abierto el diálogo nunca, al menos con el PS. Y agrega: "Nos vamos a oponer a aquello que corresponda y que no cumpla con el objetivo que se busca. Si el objetivo es el crecimiento, aumentar los empleos, ayudar a las pymes, vamos a ver que las normas que se propongan cumplan ese objetivo. Porque estos no son actos de fe, no porque el ministro Quiroz diga que bajando el impuesto en cuatro puntos se produce el crecimiento, eso es así. Y no lo digo yo, lo han dicho economistas de todos los sectores políticos.
Cuando tú lo estudias con detalle, incluso el informe financiero es inconsistente". --Se critica que este es el proyecto más regresivo desde la época Pinochet. ¿Usted coincide? --No es algo que uno opine políticamente, sino más bien tiene un sustento fáctico, donde, efectivamente se vuelve un poco a esta a esta teoría del chorreo, que por muchos años costó superar. El Presidente Kast aludió al Presidente Lagos cuando presentó este proyecto. Y el eslogan de campaña de Lagos era "crecer con igualdad". Entonces, es un contrasentido.
Lo que se busca en este proyecto es rebajar los impuestos a las empresas y creer que, producto de eso, va a haber un crecimiento inmediato en circunstancias que todos los expertos señalan que eso no va a ocurrir, que incluso el horizonte podría ser de más de diez años.
Lo que vemos aquí son medidas demasiado extremas que dejan contentos a un sector muy minoritario de la población. --El exdiputado DC Eric Aedo, recordó que Boric proponía rebajar del 27 al 25% el impuesto corporativo, y que en esa época los parlamentarios decé habían estado de acuerdo.
Entonces, argumentó, por qué no aprobar ahora legislar lo de Kast. --Sí, pero hay que recordar que en esa reforma que propuso el ministro Marcel, si bien se rebajaban los impuestos, sí había una compensación, porque se rebajaba el impuesto corporativo, pero se aumentaba el impuesto a las personas, y por eso la derecha se opuso. Y creo que esta fórmula que propone el Gobierno de solo rebajar el impuesto a las empresas, no tiene un correlato inmediato. A veces vemos un desdén de parte del gobierno en relación a los parlamentarios, falta de diálogo.
Para dialogar se necesitan dos, y no hay esa capacidad de escucha". O sea, se va a aprobar la idea de legislar al parecer, pero no tomamos las decisiones en función de lo que hagan los otros partidos"..