Jimmy Scott, tres momentos y una exposición: “Soy un aventurero del lápiz"
Jimmy Scott, tres momentos y una exposición: “Soy un aventurero del lápiz" Ilustraciones de Jimmy Scott para textos escolares.
CEDIDA J immy Scott rehúye la palabra "artista", aunque vaya acompañada del apellido "gráfico". Él se siente mucho más cómodo definiéndose como un "cronista gráfico", dice sencillo, pero a sus 90 años y frente a la inauguración de una muestra que repasa su trayectoria, se encoge de hombros, y todavía tímido, se siente como obligado a reconocer: "Bueno, parece que algo de eso tengo". La obra del ilustrador y caricaturista de "El Mercurio" llegó hasta la Casa Museo Eduardo Frei Montalva, donde se inaugura hoy la muestra, "Jimmy Scott, tres momentos", que fracciona su historia representando su etapa, primero con su trabajo en textos escolares, en la década del sesenta bajo la reforma educacional impulsada en la presidencia del mismo Frei Montalva; luego sus años en Brasil y su labor en medios como O Globo, y cerrando con su regreso a Chile, a fines de los ochenta, para seguir su carrera en este diario, donde cada día, en la página editorial A3, interpreta la actualidad con su humor perspicaz. "Esta exposición viene a cerrar, entre comillas, un ciclo, porque todavía nos quedan muchos dibujantes en la lista, así que esto podría continuar.
Pero ahora cerramos una etapa con un imparable como Jimmy Scott, un artista que con un solo dibujo es capaz de reflejarnos a nosotros mismos como sociedad, así es que nos tiene muy motivados poder hacerle este homenaje", dice Maite Gallego, subdirectora del museo.
Antes, en 2022, ahí tuvieron una muestra titulada "¡ Tómeselo con humor! " que destacaba la caricatura política chilena, incluidas, por supuesto, referencias a las narices de los presidentes Frei, padre e hijo, algo que también está en el anecdotario de los recuerdos de Scott. "Una vez nos reunimos con el Presidente Frei Montalva en el Hotel Crillón, que estaba ubicado en el centro, en la calle Agustinas. Y ahí, de pronto, él preguntó que quién era Jimmy Scott, por un dibujo que había hecho. Y tuve que levantar la mano", rememora todavía tímido, como respuesta a una ilustración suya que hacía humor, precisamente, con la nariz del exmandatario. Pero el momento de tensión duró solo esos segundos.
El Presidente entendía la parodia, y fue bajo su mandato que el dibujante tuvo uno de los trabajos que más orgullo representaron en su carrera, cuenta, al ilustrar los textos escolares de la reforma educacional que se realizó en ese gobierno. "Hasta el día de hoy mucha gente me lo recuerda, especialmente por los de Francés o Matemáticas, donde el personaje de los libros crecía con el alumno, como si fuera un compañero de estudio", dice Scott, que llegó a realizar esa labor de manera fortuita, porque un colega de la revista Topaze no la quiso tomar.
Y lo recomendó. "En ese momento estaba empezando mi carrera, estaba en un momento de explorar", reflexiona, y vuelve al presente, con un deseo de futuro. "Inclusive ahora pienso que me gustaría tener la oportunidad de hacer nuevas ilustraciones, especialmente para niños", plantea. UNA ESTACIÓN CARIOCA En 1969 armó maletas y se fue a Río de Janeiro. "En ese entonces veía que el futuro cercano no estaba aquí para mí. Tomé a mi familia y les dije: vamos por el mundo, que no nos va a faltar nada", recuerda nostálgico. Allá se instaló en la industria gráfica carioca, también hizo ilustraciones para textos de estudio, libros de especialidades y llegó hasta el diario O Globo. "Ahí era difícil entrar porque siempre tuvieron dibujantes muy buenos. Así que me vestí de cuello y corbata para hablar con uno de sus dueños. Cuando llegué, me preguntaron `¿ usted tiene hora para hablar con él?'. Dije que no, pero que venía de Chile, así es que por eso me hicieron pasar rápido.
Le mostré mis dibujos y le gustaron, porque llamó al director del diario para que me diera un espacio". Allá comenzó con pequeñas viñetas, pero su trabajo fue creciendo hasta hacer caricaturas para la portada. "Llegué en un momento donde también se producían ciertos roces por la cuestión de raza, de color, entonces hice varias ilustraciones donde mezclaba mucho a los niños, la amistad entre muchachos blancos y negros, en la integración, lo que tuvo mucho éxito", repasa, antes del llamado de "El Mercurio", que lo trajo de vuelta a Chile en 1988. "Esta no es una carrera, es un vicio que uno tiene el de buscar la sonrisa de alguien", confiesa Scott sobre su trabaj o d i a r i o, d o n d e cuenta que no siente la presión de la página en blanco, "eso lo dejo a los seres astrales que me inspiren, así, de repente", dice con su contagiosa calma, y c o n l a s e g u r i d a d también de que la contingencia siempre le va a entregar una nueva idea. "Yo vivo esperando tener tiempo para hacer todo lo que quisiera... En esto, soy un aventurero del lápiz", afirma. La muestra estará abierta hasta el 2 de agosto en Hindenburg 683, Providencia, donde también abren la invitación a visitarla durante este fin de semana, para el Día del Patrimonio. JOSÉ VÁSQUEZ Jimmy Scott repasa sus ilustraciones en textos escolares en los sesenta, su vida en Brasil y su trabajo en "El Mercurio". MACARENA PÉREZ En los sesenta ilustró libros de Francés y Matemáticas.
CEDIDA La Casa Museo Eduardo Frei Montalva inaugura una muestra con la trayectoria del ilustrador y caricaturista de "El Mercurio". "Esta no es una carrera, es un vicio que uno tiene el de buscar la sonrisa de alguien", dice. Jimmy Scott, tres momentos y una exposición: "Soy un aventurero del lápiz".