COLUMNAS DE OPINIÓN: El desaliento del sentido escolar
COLUMNAS DE OPINIÓN: El desaliento del sentido escolar Columna Marcos Muñoz Robles, sociólogo e investigador del Ceder dela Universidad de Los Lagos El desaliento del sentido escolar aformaen quelasnuevas generaciones experimentan el futuro ha cambiado de manera decisiva. No setratasólo defallas enel sistema educativo o de déficits de infraestructura, sino de una transformación más profunda que atraviesala escuela, la universidad y los soportes afectivos quelas sostienen. Cuandola precariedad deja de percibirse como un episodio transitorio y se instalacomo condición persistente, se debilita labase que sostenía eltrayecto escolar. Durante décadas, la escuela funcionó como una fábrica de sentido basada en una promesa diferida: el esfuerzo del presente garantizaba un porvenir. Esalógica justificaba el sacrificio en función dela previsibilidad del mañana. Hoy, esa promesa ha perdido consistencia. El resultado es un vaciamiento progresivo de la escuela desde dentro: el horizonte hacia el cual debía orientarse el esfuer20se ha vuelto incierto. Este diagnóstico se vuelve visible en la vida cotidiana. Es difícil sostener lalegitimidad del aula cuando el entorno muestra profesionales titulados trabajando en servicios de reparto o conduciendo aplicaciones para cubrir necesidades básicas. La moratoria social, ese tiempo protegido que la escuela ofrecía para proyectar la vida, hasido desplazada por una incertidumbre temprana. El estudiante yano habita un espacio de preparación, sino de anticipación ansiosafrente a un mercado laboral que ha debilitado sucapacidad de integración. de integración. de integración. EnChile, lasobrecalificación, el desajuste entre formación yempleo yla persistencia dela informalidad han dejado de ser excepcio"nes para convertirse en rasgos estructurales. Elempleo se percibe como unalucha individual por no caer, en un mundo deltrabajo fragmentado donde las mediaciones colectivas han perdidoeficacia. En este escenario, el capital transnacional desbordala capacidad regulatoriadelos Estados y reconfiguralaeconomíalaboral. Este no es un vacío neutro, sino socialmente producido, Allí dondeeltrabajoformal deja de garantizar integración, emergen formas paralelas de organización. En este contexto, la economía del ilícito puede operar como un principio alternativo de pertenencia, ingresos y poder allí donde la escuela y el mercado han perdidocapacidad de promesa. Según el Observatorio del Narcotráfico de la Fiscalía Nacional, se ha documentado una creciente participación de menores en delitos asociados al microtráfico, lo que sugiere la penetración territorial de estas dinámicas. Así, la convivencia escolar se presenta como el desafío de una sociedad precarizada que se inscribe en ella. El reto de su estudio implica comprender cómo se reconfiguranla autoridad, los vínculos entre pares y la participación estudiantil en contextos de creciente precarización. La crisis del sentido escolar refleja una sociedad que ha debilitado su capacidad de proteger las trayectorias. tado su capacidad de proteger las trayectorias. tado su capacidad de proteger las trayectorias.. -