Autor: MACARENA CERDA MORALES
Apoderados ausentes y crisis de autoridad, las claves tras el alza de la violencia estudiantil
Apoderados ausentes y crisis de autoridad, las claves tras el alza de la violencia estudiantil Desde que se produjo hace dos semanas el homicidio de la inspectora María Victoria Reyes (59), y la agresión a otra paradocente y tres alumnos en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, en Calama, que una serie de amenazas y hechos violentos han emergido en el mundo escolar.
Escritos anunciando tiroteos y e s t u d i a n t e s i n gresando con armas blancas a colegios y universidades han sido la tónica los últimos días, tensionando el clima, reforzando la preocupación por una escalada que, hasta ahora, no da señales de contención.
Además, el ataque que sufrió la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, también por parte de estudiantes, agudizó la preocupación por cómo están actuando los jóvenes y abre interrogantes sobre los factores que están detrás de este fenómeno. Sobre ello reflexiona el nuevo rector de la U.
San Sebastián, Carlos Williamson, quien señala que “la literatura ha identificado tres grandes espacios donde se incuba esta enfermedad que anega al país con los llamados antisociales”. El primero de ellos, dice, corresponde “al ambiente familiar, la ausencia de personas.
Padres o apoderados que no educan, acompañan, contienen, y se mantienen distantes en lo afectivo”. También están las “instituciones escolares o universidades que no le dan importancia a su rol formativo”. Destaca además el rol de los “ambientes escolares, es decir, relaciones tóxicas entre los mismos jóvenes, o sea, malas influencias que se potencian con las redes sociales.
El que se queda afuera es un pavo”. Mauricio Bravo, vicerrector de Educación en la U. del Desarrollo, puntualiza que “la violencia escolar que estamos viendo no se origina en los colegios, sino que es el reflejo de una sociedad más tensionada, donde conflictos que antes estaban fuera hoy ingresan directamente al espacio educativo”. Y agrega que “ya no estamos frente a problemas tradicionales de convivencia escolar, sino ante formas de violencia más complejas, con mayor intensidad, organización y, en algunos casos, presencia de armas”. El “desencuentro” generacional El exministro José Joaquín Brunner indica que “hay efectivamente un desencuentro muy profundo entre las culturas juveniles, particularmente aquellas que se han ido radicalizando, y la forma como las generaciones adultas se relacionan con esas culturas, y hay un tema de no asumir, más que el problema de los jóvenes, el problema de los adultos”. Puntualiza que “los adultos somos los que no asumimos la responsabilidad de la autoridad que tenemos frente a las nuevas generaciones, y eso ha ido creando un vacío de autoridad en los colegios, universidades.
Esta asimetría entre profesores que no asumen la responsabilidad de su propia autoridad y jóvenes que en el límite no reconocen ningún tipo de autoridad es donde surge el momento de la violencia”. Aumento en suspensiones de clases María Paz Larraín, vocera de Escuelas Abiertas, agrega que este “es un fenómeno complejo y multicausal, y es reflejo del aumento de la violencia en una sociedad que la ha normalizado y hasta legitimado, en algunos casos. Los niños y adolescentes no viven en una burbuja.
Muchos están expuestos diariamente a entornos violentos, en sus barrios, en redes sociales, incluso en sus propias familias, y esa realidad inevitablemente entra al colegio”. Cuestiona que “a partir del caso de Calama, hemos visto mayor exposición de casos de amenazas y de suspensiones de clases de manera preventiva”. Aunque reconoce que “la suspensión puede ser necesaria en el momento, porque el resguardo de la comunidad educativa es prioritario, no puede ser la solución permanente.
No podemos estar solo reaccionando en vez de prevenir”. “El Mercurio” consultó al Ministerio de Educación por cuáles son las medidas que están tomando para abordar la violencia, más allá de la vía legislativa con el proyecto “Escuelas Protegidas”, pero no hubo respuesta. NOTA CRISIS Advierten una normalización de la violencia entre jóvenes, amplificada por redes sociales y dinámicas de grupo. Los adultos somos los que no asumimos la responsabilidad de la autoridad que tenemos frente a las nuevas generaciones”.. ............................................................... JOSÉ JOAQUÍN BRUNNER ACADÉMICO U.
DIEGO PORTALES Están expuestos diariamente a entornos violentos, en sus barrios, en redes sociales, incluso en sus propias familias, y esa realidad inevitablemente entra al colegio”.. ............................................................... MARÍA PAZ LARRAÍN ESCUELAS ABIERTAS La ausencia de personas. Padres o apoderados que no educan, acompañan, contienen, y se mantienen distantes en lo afectivo”.. ............................................................... CARLOS WILLIAMSON RECTOR U. SAN SEBASTIÁN Autor: MACARENA CERDA MORALES. El fenómeno se ha traducido en ataques y amenazas de agresiones. Con todo, especialistas plantean que las suspensiones de clases preventivas no pueden ser permanentes.
Expertos advierten falta de rol formativo de las instituciones de educación y “malas influencias” de redes sociales: CRISIS Advierten una normalización de la violencia entre jóvenes, amplificada por redes sociales y dinámicas de grupo. ‘‘Los adultos somos los que no asumimos la responsabilidad de la autoridad que tenemos frente a las nuevas generaciones”.. ............................................................... JOSÉ JOAQUÍN BRUNNER ACADÉMICO U.
DIEGO PORTALES ‘‘Están expuestos diariamente a entornos violentos, en sus barrios, en redes sociales, incluso en sus propias familias, y esa realidad inevitablemente entra al colegio”.. ............................................................... MARÍA PAZ LARRAÍN ESCUELAS ABIERTAS ‘‘La ausencia de personas. Padres o apoderados que no educan, acompañan, contienen, y se mantienen distantes en lo afectivo”.. ............................................................... CARLOS WILLIAMSON RECTOR U. SAN SEBASTIÁN IMITACIÓN. — A 14 días del homicidio de una inspectora en Calama, se han registrado una serie de amenazas de tiroteos y suspensiones de clases a lo largo del país.