Autor: Pablo Rodillo M.
El duro reto del nuevo presidente de la Fed: Enojar a Trump o credibilidad
El duro reto del nuevo presidente de la Fed: Enojar a Trump o credibilidad socavar su J erome Powell, que renunció esta semana como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, se va hoy. Y con ello se cierra una etapa de enfrentamiento que marcó su relación con Donald Trump. El Mandatario republicano lo único que quería era deshacerse de él desde que comenzó su segundo mandato en enero de 2025. Ahora Trump cumple su sueño. Desde hoy un hombre de sus huestes, Kevin Warsh, asumirá el cargo de Powell. Pero es un sueño cumplido a medias. Powell se va como presidente, pero seguirá en la junta directiva de la Reserva Federal por un tiempo no determinado, lo que complicaría los planes de Trump. Las desavenencias entre el magnate y la institución podrían continuar en el futuro. Trump vs. Powell La pelea entre Trump y Powell se intensificó día a día desde que el magnate comenzó su segundo mandato en enero de 2025. Y se centro principalmente en la presión del Mandatario para bajar las tasas de interés y sus críticas por la gestión de costos de la Fed. Trump siempre le exigió tasas más bajas para estimular la economía, mientras Powell priorizó siempre combatir la inflación.
El magnate también criticó duramente el sobrecosto en las obras de remodelación de la Fed (de US$2,7 mil millones a US$3,1 mil millones). Además el Mandatario no se cansó de ningunearlo públicamente de que Powell no sabía nada de política monetaria y de tratarlo de "incompetente" mientras al mismo tiempo el presidente de la Fed se dedicaba a defender la independencia de la institución. A pesar del altavoz del líder republicano, finalmente Powell logró manejar a Trump, ignorando todas sus demandas.
Cuando Trump se le tiró al cuello, amenazándolo con acusarlo ante el Congreso por mentir sobre el costo de renovar la sede de la Fed, éste se negó a renunciar y afirmó públicamente la verdadera motivación de Trump era la venganza por llevarle la contra. Pero Powell no fue el único funcionario de la Fed acosado por el Presidente. También apuntó a Lisa Cook, parte de la junta directiva, acusándola de mentir sobre una solicitud de hipoteca y de paso la despedió. Este caso permanece tribunales, quienes en primera instancia fallaron en contra de su destitución, argumentando que la "causa" era endeble y que fue privada del debido proceso.
Pero apeló a la corte suprema, que aún no se ha pronunciado. "Lo mejor que Powell hizo por la independencia de la Reserva Federal es que simplemente hizo el trabajo como se supone que debe hacerlo", dijo Austan Goolsbee, presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago. "Nadie sabía cómo respondería la Reserva Federal bajo el ataque directo (de Trump). Su enfoque hizo bajar la cabeza y hacer el trabajo como se supone que debe hacerse", agregó. ¿Podrá controlar la Fed? El objetivo final de Trump es someter a la Reserva Federal a su voluntad. Pero ha fracasado hasta ahora.
Como dijo Janet Yellen, quien precedió a Powell como presidenta de la Fed: "La amenaza a la independencia de la Reserva Federal sigue siendo un desafío muy significativo cuando un presidente puede amenazar a sus miembros y encontrar formas de eliminarlos porque no le gustan sus puntos de vista sobre la política monetaria". Y el magnate, a pesar de que Powell dejó la presidencia, y que asume una persona cercana a él, no está contento con que Powell permanezca en la junta directiva de la Fed ya que esto lo priva de un escaño para cubrir con otra persona afín.
Ahora Warsh tendrá que reunir apoyos al interior de la institución si quiere cumplir su agenda, un objetivo que ya está en riesgo por el alza de la inflación en Estados Unidos debido a la guerra con Irán. "El alza de precios está alejando a sus funcionarios de recortes de tasas, poniendo potencialmente al hombre de Trump en problemas", aseguró The New York Times.
En ese sentido, y como publicó el diario español El País, "la primera prueba de fuego de Warsh será demostrar la independencia respecto a la Casa Blanca". Y es que el mismo día que Warsh compareció en el Senado, hace ya tres semanas para defender su nominación, el propio Trump se encargó de marcarle los límites. "Deberíamos tener el tipo de interés más bajo del mundo", dijo en una entrevista en la CNBC, donde aseguró que se sentiría "decepcionado" si una Reserva Federal liderada por Warsh no cumpliera con la promesa de bajar las tasas de forma inmediata.
Pero Warsh aseguró ante el Congreso que Trump "nunca me pidió que predeterminara, me comprometiera, fijara ni decidiera sobre ninguna tasa de interés en ninguna de nuestras conversaciones, ni yo jamás habría accedido a hacerlo". Y agregó: "Permítanme ser muy claro: la independencia de la política monetaria es esencial. Los responsables de la política monetaria deben actuar en interés de la nación. Sus decisiones son el producto del rigor, la deliberación y una toma de decisiones libre de interferencias", señaló. Pese a sus palabras, Warsh, en Estados Unidos, no ha podido despejar las dudas sobre su independencia. "La primera prueba importante de Warsh será en junio, cuando dirija su reunión inaugural. Hay poco apoyo para un recorte de tasas, y algunos responsables políticos ya han sugerido que la Reserva Federal debería aumentarlas debido al actual escenario inflacionario. Eso deja a Warsh frente a una dura elección: enojar al Presidente o socavar su propia credibilidad". El Mandatario quiere bajar las tasas de interés. La Fed no. Y el nuevo líder del organismo se enfrenta a una alta inflación producto de la guerra. Autor: Pablo Rodillo M.. Kevin Warsh reemplaza a Jerome Powell El Mandatario quiere bajar las tasas de interés. La Fed no. Y el nuevo líder del organismo se enfrenta a una alta inflación producto de la guerra.