Columnas de Opinión: La empresa en Chile
Columnas de Opinión: La empresa en Chile Jorge Abasolo Periodista, Diplomado en Marketing Político y Miembro de la Sociedad de Historia y Geografía de Chile. jorgeeibar13@gmail.com C reo que fue Mahatma Gandhi quien señalo en una oportunidad a varios de sus seguidores: "Tus creencias se convierten en tus pensamientos, tus pensamientos se convierten en tus palabras, tus palabras se convierten en tus acciones, tus acciones se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino" Hay mucho de cierto y en ello y -en lo personalme atrevería a anexar algo al respecto: "Y es que las personas creativas suelen ser premiadas por el destino" Sea como fuere, hay personas que sin proponérselo, terminan dejando una huella indeleble. Mi primera experiencia empresarial me permitió percibir en detalle la forma obsoleta con que -en generalse trabaja en la empresa chilena.
Una vez cumplida mi tarea en aquella organización, me acerqué que al Gerente de Personal para señalarle: -"Su empresa sería mucho más competitiva si sus empleados dejaran de competir entre ellos" Lejos de enfadarse, el Gerente me felicitó por su sinceridad. EL CAPITAL HUMANO Si algo edificante tienen las empresas es el constante esfuerzo por buscar adherencia de los empleados hacia ella.
Y así, se habla de "ponerse la camiseta", "trabajar en comunidad" o "poner lo mejor de uno mismo para que ganemos todos" Técnicas estadounidenses y estrategias traídas de Europa dan cuenta de una preocupación por eso llamado "capital humano". Nunca tantos coachings, managers y gurúes empresariales habían venido tan seguido a Chile intentando mejorar la comunicación de los empleados en el seno de una empresa.
En mis andaduras periodísticas tuve la ocasión de asistir a una charla y conversación con Peter Drucker, un maestro en la comunicación empresarial y autor del best seller "La Eficacia Ejecutiva". En medio de la conversación, el experto austríaco en administración me confesó una verdad ecuménica, de esas irrebatibles: "El 60 por ciento de los problemas en una empresa son consecuencia de una mala comunicación". He llegado a la conclusión que los pueblos o razas más trabajadoras y pujantes a nivel mundial no son mejores que la nuestra: pocos pueden rivalizar con ella en resistencia física. Como no han faltado quienes sostengan que esto es un mito, para ello es menester indagar en nuestra historia.
De los aventureros de todo el planeta que acudieron a California atraídos por el descubrimiento de las mina de oro, los chilenos por su gran número, por su energía física y temeridad adquirieron tal reputación, que todo trabajador vigoroso, todo extranjero de puños fuertes o provocador sin miedo que hablara castellano era considerado chileno y en el desorden de esa población cosmopolita, ellos se hicieron respetar y temer a fuerza de audacia, puñetes y tajos, si era necesario. Pero hay más.
En las obras del Canal de Panamá fueron trabajadores chilenos los que mejor soportaron el clima después de los negros y mulatos y en todos los pueblos y en todos los pueblos del Pacífico ha habido cargadores y fleteros chilenos que se han encargado de los trabajos más rudos y penosos. Es fácil distinguirlos por su virilidad, empuje, resolución y por un argot rudo, chusco.. muy lejos del lenguaje academicista. Y no tendría por qué ser de otro modo.
Chilenos fueron los que explotaron la pampa salitrera antes que hubiera caminos y ferrocarriles y chilenos los que mejor resisten en ella el trabajo bajo el sol abrasador, donde han fracasado japoneses y yugoeslavos, dos razas muy fuertes por aquellos tiempos.
El trabajo de 12 a 14 horas era frecuente en casi todas las faenas. ¡Qué decir de las minas de carbón de Concepción y Arauco! Allí los mineros trabajaban a 300 metros verticales de profundidad bajo el mar y 2 mil metros al interior, encorvados, arrodillados. .. doce horas diarias y todavía el trabajo se doblaba los sábados a 20 horas, jornada inhumana, sin más descansos que los limitados a comer. "".