Autor: Ignacio Vera
El negocio que se abre para los contratistas militares privados en la protección de activos petroleros en Venezuela
El negocio que se abre para los contratistas militares privados en la protección de activos petroleros en Venezuela Edición papel digital = Si bien el presidente de Donald Trump no ha descartado una posible presencia militar estadounidense en Venezuela, fuentes cercanas al inquilino de la Casa Blanca contactadas por CNN afirman que se muestra reticente a desplegar tropas propias en el país caribeño. Por esto, el mandatario estaría barajando la posibilidad de contratar los servicios militares privados con experiencia en la región.
En ese sentido, el desafío de Washington es que, mientras persuade a las principales compañías petroleras para que reinviertan en la industria petrolera venezolana, también debe convencerlas de que puede brindarles la seguridad que necesitan para operar allí. No solo durante meses, sino años. Según la cadena estadounidense, reanudar la producción petrolera del país será clave para la visión de Trump de una Venezuela post-Maduro.
Sin embargo, para ello se requerirá un plan claro sobre cómo proteger los valiosos activos petroleros de otros actores hostiles, en medio del vacío de poder que Estados Unidos generó al capturar al presidente Nicolás Maduro. Las conversaciones sobre cómo asegurar esos activos aún se encuentran en sus etapas iniciales, según las fuentes. Aun así, varias empresas de seguridad privada ya estarían compitiendo para involucrarse con la presencia estadounidense en Venezuela. El interés es alto dado el potencial de ganancias. Durante la guerra de Irak, Estados Unidos gastó unos 138.000 millones de dólares en contratistas privados de seguridad, logística y reconstrucción.
La semana pasada, el Departamento de Guerra de Estados Unidos -como Trump rebautizó al Departamento de Defensaemitió una solicitud de información a los contratistas sobre su capacidad para apoyar posibles operaciones militares estadounidenses en Venezuela, según una fuente contactada por CNN.
Los contratistas también estarían en contacto con la Oficina de Operaciones de Edificios en el Extranjero del Departamento de Estado para expresar su interés en brindar seguridad ante la esperada reapertura de la embajada estadounidense en Venezuela. Blackwater En todo caso, queda por ver qué empresas serán finalmente seleccionadas para esas tareas de seguridad, pero una de las fuentes señaló que varias ya están bien posicionadas.
Entre ellas, se encuentra Grey Bull Rescue Foundation, un grupo de veteranos de las fuerzas especiales estadounidenses que ayudó a la líder opositora María Corina Machado a escapar en secreto de Venezuela el año pasado para recibir el premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo. "Creo que es un poco prematuro, pero se está hablando de ello", dijo Bryan Stern, fundador de Grey Bull, sobre el posible traSIGUE Autor: Ignacio Vera. Según CNN, el gobierno de Trump podría recurrir a servicios de contratistas para proteger los activos petroleros y energéticos en Venezuela, en vez de desplegar tropas en terreno. Washington analiza cómo persuadir a las principales compañías petroleras para que reinviertan en Venezuela. SIGUE Chevron es la única gran petrolera estadounidense con operaciones activas en Venezuela. Foto: Archivo El negocio que se abre para los contratistas militares privados en la protección de activos petroleros en Venezuela V Edición papel digital bajo de contratistas militares privados en Venezuela.
Stern, quien dirigió la operación para rescatar a Machado de forma encubierta, afirmó que Grey Bull lleva meses operando en la región. "La inversión extranjera regresa, y cuando lo hace, trae consigo a un montón de SEAL de la Marina, Boinas Verdes y ninjas para mantenerlos con vida y a salvo", dijo Stern. "Será muy parecido a eso en Venezuela", continuó. Pero recurrir a los contratistas será blanco de críticas por parte de la opinión pública. Durante las últimas dos décadas, Estados Unidos ha recurrido en gran medida a contratistas privados, especialmente durante el apogeo de la guerra de Irak. Sin embargo, se vieron envueltos en controversias, desde asesinatos de civiles iraquíes hasta acusaciones de especulación bursátil con la guerra. Una fuente dio a entender que Erik Prince, fundador de Blackwater y controvertido aliado de Trump, también podría estar entre las opciones barajadas. Esta empresa desempeño un papel crucial en Irak tras la invasión estadounidense de 2003, proporcionando seguridad, logística y apoyo a la infraestructura petrolera. Sin embargo, la empresa fue objeto de un intenso escrutinio tras la masacre de civiles iraquíes en la plaza Nisour, que tuvo lugar el 16 de septiembre de 2007 en Bagdad. En respuesta a la solicitud de CNN de comentarios sobre su posible participación en los planes del gobierno para Venezuela, Prince respondió: "Ningún comentario a CNN. Jamás". Pero el fundador de Blackwater también tendría experiencia trabajando en Latinoamérica. El año pasado, Prince se reunió con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. Como resultado de esa reunión, anunciaron una "alianza estratégica" con el objetivo de combatir el crimen organizado y la pesca ilegal. Sin embargo, no se compartieron detalles acerca del acuerdo. Venezuela "ininvertible" Desde la captura de Maduro, la administración Trump se ha encontrado con resistencia por parte de las grandes petroleras respecto a la intención del mandatario de volver a invertir en Venezuela. El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, declaró a Trump en una reciente reunión en la Casa Blanca que el mercado venezolano es "ininvertible" en su estado actual. Luego, Trump indicó que ahora se siente "inclinado" a mantener a Exxon fuera de Venezuela debido al comentario de Woods. "No me gustó la respuesta de Exxon", dijo.
Los analistas consultados sostuvieron que esperaban que las principales compañías petroleras actuaran con cautela hasta que el gobierno pueda abordar los desafíos de seguridad que enfrentará al operar en el país con los remanentes del régimen de Maduro aún al mando. Bob McNally, presidente de Rapidan Energy, una consultora con sede en Washington D.C., afirmó que las compañías petroleras estadounidenses se preguntarán si su personal puede trabajar allí de forma segura.
E incluso si pueden hacerlo ahora, permanece la duda de si esas condiciones permanecerán en tres años más, con el cambio de mando. "Si enviamos equipos allí, ¿podemos ir al campo o nos matarán? ¿ Es siquiera un país lo suficientemente estable como para que podamos ir allí y simplemente empezar a explorar y hablar con la gente?", continuó McNally. Pero la pregunta sobre si habrá contratistas militares no es nueva.
Desde hace meses, cuando el Pentágono inició el asedio contra Caracas en el Caribe, se esperaba que los contratistas militares privados desempeñaran un papel importante en la protección de los intereses estadounidenses en Venezuela, debate que se intensificó tras la captura de Maduro.
Una de las fuentes familiarizadas con los planes de Washington declaró a CNN en agosto, antes del inicio de las operaciones militares en el Caribe, que probablemente se recurriría a contratistas para brindar seguridad si Maduro fuera finalmente derrocado, especialmente durante el período de transición hacia un nuevo gobierno, que se espera que tome algún tiempo. "Si hubiera un cambio, Estados Unidos participaría en la protección de nuestros activos y, de alguna manera, también protegeríamos la democracia allí", afirmó la fuente, señalando que los contratistas privados probablemente ayudarían en ese aspecto. "Tenemos muchos activos allí, especialmente Chevron, que tiene muchos activos allí que valen miles de millones de dólares". "La presencia estadounidense no significa necesariamente presencia militar estadounidense, sino algún tipo de presencia estadounidense con seguridad", añadió la fuente. Contratistas en el pasado Aunque con resultados dispares, la administración Trump ya ha recurrido a contratistas militares privados para brindar seguridad sobre el terreno como parte de sus iniciativas de política exterior.
El año pasado, en Gaza, la Fundación Humanitaria de Gaza, que recibió apoyo estadounidense, fue ampliamente criticada por grupos humanitarios por utilizar personal armado de una empresa de seguridad estadounidense en su centro de distribución de alimentos. En Venezuela, el objetivo a corto plazo parece ser un poco diferente.
Si bien Trump declaró públicamente que Estados Unidos "incautará" el petróleo del país, múltiples fuentes declararon a CNN que la verdadera intención es suprimir el flujo de petróleo ilícito a adversarios de Estados Unidos como Rusia, China, Irán y Cuba.
Parte del plan requeriría garantizar que el petróleo actualmente almacenado en Venezuela permanezca allí, lo cual formaría parte de la misión de seguridad para los contratistas privados si las empresas estadounidenses vuelven a ingresar al país.
A diferencia de otros casos en los que se han utilizado contratistas militares privados en conjunto con las fuerzas estadounidenses, las milicias privadas en Venezuela se centrarían principalmente en proteger la infraestructura petrolera y no en la seguridad del país, ni del gobierno actual. Además, las principales compañías petroleras ya recurren a fuerzas de seguridad privadas en todo el mundo para proteger pozos y oleoductos en zonas remotas.
Pero los analistas advirtieron que la situación en Venezuela podría ser particularmente delicada, ya que los activos energéticos podrían convertirse en blanco de represalias si se toman medidas contra los grupos criminales que trafican drogas en la región. También, Venezuela cuenta desde hace tiempo con una alerta de viaje de Nivel 4 por parte Departamento de Estado, lo que significa "no viajar" al país, debido a los "graves riesgos para los estadounidenses. Estos incluyen detención injusta, tortura durante la detención, terrorismo, secuestro, aplicación arbitraria de las leyes locales, delincuencia, disturbios civiles y una infraestructura sanitaria deficiente", según una publicación reciente del Departamento de Estado en X.
La alerta más reciente, publicada tras la visita de una delegación del Departamento de Estado al país el fin de semana pasado, también instaba a los estadounidenses a abandonar el país "inmediatamente" y a tener cuidado con las milicias armadas en las calles. Los "colectivos" -grupos paramilitares chavistasserían solo una de las posibles amenazas para el personal de las compañías petroleras estadounidenses, afirmó Theodore Kahn, analista principal sobre Venezuela de la consultora Control Risks. Facciones de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) también están presentes en Venezuela, y su principal interés sería mantener sus rutas de narcotráfico, añadió Kahn.
Luego, agregó que "si aumenta la presión sobre estos grupos y sus actividades, ya sea por parte de las fuerzas militares estadounidenses o del nuevo gobierno venezolano, podrían atacar la infraestructura petrolera estadounidense en represalia". "Creo que nos encontraríamos ante una situación bastante volátil, y los activos energéticos estadounidenses serían un objetivo", afirmó, añadiendo que Chevron, la única gran petrolera estadounidense que extrae activamente petróleo en Venezuela, posee un yacimiento petrolífero en el oeste del país, donde el ELN tiene una presencia significativa.
Evan Ellis, profesor investigador de estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de EE.UU., comentó que ha hablado con empresas chinas que han hecho negocios en Venezuela, describiéndolo como una pesadilla para ellas debido a las preocupaciones de seguridad. "Si se empieza a imponer cierto orden, si se empieza a traer a empresas petroleras estadounidenses y cosas así, se podría alterar el equilibrio de algunos corruptos", dijo Ellis. "Así que sí, podrían necesitarse empresas de seguridad privada". SIGUE Autor: Ignacio Vera.