En el corazón de Pirque
En el corazón de Pirque N ació como residencia familiar, fue sede de una escuela agraria, sirvió de locación de programas de televisión y como centro cultural improvisado; ha pasado por remodelaciones, terremotos y abandono, pero, a pesar de todo, la casona del Fundo Isla de Pirque, con sus 200 años de vida, sigue en pie con la discreción y la nobleza de su arquitectura colonial atípica. Hoy convertida en Centro de Extensión de la Universidad Católica, se encuentra abierta al público para mostrar parte de su historia y seguir ligada a la comunidad.
Con un origen similar al de muchas haciendas desde el siglo XVI, sus tierras fueron trabajadas por diferentes propietarios hasta que en el siglo XIX llegó uno que marcó el destino de este enorme fundo, Ramón Subercaseaux. Casado con Magdalena Vicuña Aguirre, alcanzó una gran fortuna, y junto con la agricultura, se dedicó al comercio, la minería y la política, siendo senador conservador por 19 años.
Gestionó un canal para llevar el agua del Maipo a sus tierras, plantó viñas y crio animales; al morir en 1859, repartieron el campo y fue su hija mayor, Manuela, quien se quedó con la hijuela Isla de Pirque.
Probablemente fue ella quien mandó a construir esta casa a fines del siglo XIX: sencilla y discreta, con una planta en forma de U, levantada en adobe y con teja de barro, presenta una estructura de doble crujida y dos pasillos. "Es una tipología rara de casona chilena", comenta Hans Muhr, arquitecto y paisajista, exdirector de Desarrollo Patrimonial UC. Además, Manuela encargó el diseño de sus 14 hectáreas de parque al paisajista Gustave Renner, quien plantó especies exóticas como encinas, sequoias, araucarias brasileñas y palmeras canarias. Al enviudar y heredar las tierras a sus siete hijos, este lugar quedó como destino de vacaciones y descanso, pero, lamentablemente, con el tiempo su descendencia lo fue olvidando.
Hacia 1920, el empresario y político Francisco Huneeus Gana compró el fundo y a fines de esa década la familia se hizo cargo y arregló la casa que estaba completamente abandonada y en muy malas condiciones.
Le hizo varias transformaciones con el fin de darle un carácter más moderno, quitándole su sello colonial; por ejemplo, reemplazó la teja por una de tipo "marsellesa", instaló artesonados en los antiguos cielos entablados de los salones y puso puertas con decorados.
También la amplió, la vistió con finos muebles En el corazón de Pirque Desde 2022, la casona del antiguo Fundo Isla de Pirque funciona como Centro de Extensión UC, abriendo a la comunidad los espacios de esta construcción de fines del siglo XIX que perteneció a las familias Subercaseaux y Huneeus antes de ser comprada por la universidad, en 1951. De arquitectura colonial con elementos republicanos y contemporáneos, es una obra en constante restauración y vocación de enseñanza. Texto, María Cecilia de Frutos D. Fotografías, José Luis Rissetti Z.
PATRIMONIO La casona de fines del siglo XIX estaba casi en ruinas cuando la adquirió Francisco Huneeus Gana, hacia 1920; él la modernizó y le dio un carácter más republicano.. En el corazón de Pirque Es una tipología rara de casona chilena: cuenta con doble crujida y dos pasillos exteriores. Escultura de Papelucho, Papelucho, de resma y polvo de bronce, modelada y ejecutada ejecutada por el Taller Montes Becker. Los arquitectos Paula Velasco y Alberto Moletto optaron por levantar levantar dos alas caídas en el terremoto con un carácter contemporáneo. Al En la capilla que Francisco Huneeus mandó construir, se casó su hija Ester, Marcela Paz, en 1935. Las nuevas bancas las hizo Pedro Mege.
Sequoias, araucarias y encinas forman parte del jardín original de Gustave Renner; a futuro se hará un parque melífero. adquiridos en remates y nuevas ornamentaciones, ornamentaciones, y creó un nuevo patio más íntimo con una piscina como principal atracción.
Ester Huneeus, hija de Francisco conocida conocida como Marcela Paz y autora de Papelucho, Papelucho, disfrutó de esta casona durante varias temporadas, e incluso, en 1935 se casó con José Luis Claro en la capilla que su papá mandó mandó a construir a pasos de esta.
La escultura del personaje literario que hizo famoso está en el jardín como un homenaje a la familia Huneeus, Huneeus, ya que fue a quien la Universidad Católica Católica compró en 1951 unas 285 hectáreas, incluida incluida la casa, por gestiones del rector de la época, Carlos Casanueva, pasando así a ser parte de sus bienes patrimoniales.
Durante los años 80, acá funcionó la Escuela Escuela Agrícola Femenina de la Fundación de Vida Rural; también se ocupó esporádicamente como como sede de encuentros de guitarroneros; incluso incluso se usó como locación de un par de reality reality shows, pero con el terremoto de 2010 sufrió sufrió daños que la dejaron inutilizable. “Cuando asumí como director de Desarrollo Patrimonial Patrimonial UC, la casona estaba casi en el suelo, se habían derrumbado dos alas y, por dentro, los cielos y estucos estaban muy dañados. Tomamos Tomamos la decisión de rescatarla y los arquitectos a cargo, Paula Velasco y Alberto Moletto, propusieron propusieron una solución contemporánea para las áreas que había que reconstruir. Para el resto de los sectores, la idea fue que se vieran dignos y habitables.
Es un espacio que sigue en proceso de restauración”, cuenta Muhr sobre sobre el proyecto que se llevó a cabo en 2017 y que permitió que en 2022 pasara a ser uno de los Centros de Extensión UC. Este es el único centro cultural de la comuna comuna abierto a la comunidad de manera permanente. permanente.
Se hacen exposiciones temporales, funciona como preuniversitario, hay cafetería, la gente puede venir al parque, se abre para el día del patrimonio.. , la idea es que los vecinos de Pirque no pierdan el vínculo con la casona dice su directora, María José de la Cerda. VD.