Editorial: La “tutela” del PS
Editorial: La “tutela” del PS No debe extrañar la dura respuesta que recibió desde la oposición el ministro del Interior, Claudio Alvarado, tras emplazar al llamado Socialismo Democrático a salir de la “tutela” del Frente Amplio y del PC.
Y es que el ministro en entrevista con “El Mercurio” no hizo otra cosa que poner el dedo en la llaga que más duele a quienes, luego de la derrota electoral de 2025, apostaban en el sector y particularmente en su partido más importante, el PS a recuperar un perfil propio, de izquierda moderna y propositiva.
Aunque fue apenas hace unos meses, en el verano, parecen haber q u e d a d o m u y atrás los tiempos en los que se hablaba de que el gobierno de Kast enfrentaría dos o p o s i c i o n e s, pues, luego de la experiencia de la administración Boric, el Socialismo Democrático se había hartado de una relación con el Frente Amplio y el PC que solo le significaba asumir costos.
Luego, la elección de la mesa del Senado, fruto de un acuerdo entre el PS, el PPD y la derecha, pareció ratificar esa línea, coronada días después, cuando la timonel socialista, Paulina Vodanovic, marcó distancia de su correligionaria, la senadora Cicardini, luego de que esta arremetiera contra el ministro de Hacienda y demandara su renuncia.
Pero si esa intervención de Vodanovic pudo parecer un golpe de autoridad, todo indica que la dirigenta no tuvo la fuerza para imponer su línea y que fue la fórmula Cicardini y su dupla con el diputado Manouchehri la que ganó la partida. El sello de esa victoria fue el comité central del PS realizado a fines de abril, donde el partido abrazó el camino de la confrontación.
“Seremos una oposición frontal”, se anunció en el documento final de ese encuentro, junto con definirse 2026 como “un año de lucha y reflexión”. Además, la colectividad le puso allí lápida a cualquier tentación de separar aguas respecto de la izquierda más radical; por el contrario, llamó “al conjunto de la oposición a trabajar unidos en frenar la arremetida conservadora de la ultraderecha, liderada por Kast”. Y, por si a alguien le quedaban dudas, se explicitó: “instamos a nuestras parlamentarias y parlamentarios a rechazar la idea de legislar el denominado Plan de Reconstrucción”. Desde entonces, solo los estudiantes socialistas de la Universidad de Chile se han atrevido a salirse de esos estrechos marcos y d e s a f i a r s i n éxito al PC y el Frente Amplio en la elección de l a FEC h. E n cuanto a la timonel PS, tuvo una comentada participación en el reciente Chile Day, donde valorizó el crecimiento y mostró voluntad de diálogo. Las reacciones al emplazamiento del ministro Alvarado han evidenciado, sin embargo, cuán difícil es que esa disposición pueda traducirse en hechos.
Tal vez hoy la apuesta de esa colectividad sea la de jugarse como lo hacen comunistas y frenteamplistas por el fracaso de la administración Kast, pensando en que una nueva vuelta del ciclo de alternancias llevará a la izquierda otra vez al poder. Lo que ese análisis omite es que hoy, con la irrupción del Partido de la Gente, no es obvio que para la ciudadanía las fuerzas que gobernaron con Gabriel Boric constituyan una alternativa. Más aún cuando, mientras el PDG les muestra a sus electores logros como la compensación por las compras de pañales y remedios, la izquierda solo puede exhibir la estridencia vociferante de sus parlamentarios. El ministo Alvarado puso el dedo en una llaga dolorosa para varios.. El ministo Alvarado puso el dedo en una llaga dolorosa para varios. El ministo Alvarado puso el dedo en una llaga dolorosa para varios.