Autor: LILIAN OLIVARES
“SUS OPINIONES PERSONALES respecto al Papa son inadmisibles”
“SUS OPINIONES PERSONALES respecto al Papa son inadmisibles” El obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, dice que San Agustín definía la paz como tranquilidad en el orden. “Y ahora no hay orden.
Por lo tanto, estamos en esta intranquilidad global que es gravísima, porque va permeando todas las realidades de la vida humana”. Y agrega: “Un antiguo escritor cristiano dijo: Nada es tan propio del cristiano como vivir en paz con todos, guardando el orden de la caridad”. Recibe a “El Mercurio” durante una pausa en la casa de retiros de Lo Cañas.
El mismo lugar desde donde surgió la declaración del lunes pasado de la Conferencia Episcopal, en adhesión al Papa León XIV, luego de los inéditos dichos del Presidente Donald Trump ante los mensajes de León XIV para frenar la guerra. “Nos impactó tanto la intervención de Trump, que llegando decidimos decir algo claro y lo hicimos”, cuenta. El Presidente Trump dice que el Papa León está apoyando a la izquierda radical. ¿Qué le parece esa crítica? Esa es la visión ideológica que algunos tienen de la Iglesia. No estamos en banderías humanas. Una cosa es el juicio moral sobre la guerra que el Presidente de EE.UU. está llevando adelante, que tiene diversos matices; muchas personas piensan que es contraria a la ética cristiana.
Otra cosa son las opiniones personales del Presidente respecto al Papa, que son insultantes, inadmisibles y que consideran la realidad y la misión de la Iglesia y del Papa, que es la cabeza, como una opinión política. ¿Por qué, cuando hay un conflicto grave entre EE.UU. e Irán, el Papa decide ir a Argelia, país considerado cercano a Irán? Él fue por una razón muy clara: porque esa es la tierra donde vivió y donde fue obispo San Agustín de Hipona, a cuya familia religiosa él pertenece, y quería visitar y animar a la ínfima cantidad de cristianos que allí viven. Y si uno ve las enseñanzas del Papa, San Agustín adquiere una nueva centralidad.
Sobre todo con “La Ciudad de Dios”, que escribió después que Alarico destruyó la ciudad de Roma, y que llevó a algunos a decir, bueno el Dios cristiano no nos defendió como lo hacían los dioses paganos que teníamos antes.
Era una sociedad que quería dejar a Dios de lado, igual que ahora. ¿Considera una blasfemia lo que hizo Trump al poner en sus redes sociales su imagen con una túnica blanca realizando con IA un gesto de sanación? Bueno, no me atrevo a decir si es una blasfemia, pero es una falta de respeto gravísima.
Nadie se explica cómo un hombre al que se le supone una cierta capacidad de comprender la realidad, pueda enfocar así lo que el Papa ha dicho, que es llamarnos a la paz, al diálogo, a que las instituciones funcionen para que haya esa paz. Es mirar todo en clave política. Decir que con ese llamado está colaborando con el poder del mal, es no comprender la realidad de las cosas. Cuando en realidad es al revés, León XIV es reconocido como un artífice de la paz. En noviembre, el obispo González estuvo con el Papa León XIV. Y comenta: Sí, junto a los obispos del Comité Permanente. El Papa tiene varias cosas en la cabeza. Una esencial es volver a proponer al mundo la centralidad de la enseñanza de Jesucristo, o el mundo va a seguir en esta confusión en que estamos. Porque en el fondo lo que ha sucedido a nivel global es un desplazamiento de Dios y poner al hombre al centro. Es, de alguna forma, lo que hace el pensamiento marxista clásico que nace a mediados del siglo XIX. “Nosotros vamos a hacer este mundo bueno”, piensan. El conflicto se transforma en una forma de progreso. Eso es contrario, en su esencia, al mandamiento del amor, centro de la verdad cristiana.
Y el liberalismo clásico dice “mira, aquí no hay reglas externas”. Lo que Benedicto llamaba la “tiranía del relativismo”. Todos los pensamientos ideológicos modernos, como es, por ejemplo, la teoría del género y otras, tienen algo de esto: el ser humano se hace a sí mismo: “yo soy lo que quiero, yo soy como quiero, incluso en mis características físicas y antropológicas”. Es lo del principio: “Seréis como dioses”. En lo local, González como el resto de los obispos, está preocupado por los inmigranObispo Juan Ignacio González. tes; tiene muchos en su obispado y dice que han enriquecido la vida cristiana de las comunidades, pero también son un aporte en el campo, en los servicios y en otras tareas.
“León XIV nos lo dijo muy claro en octubre pasado, al plantearle este tema: Los inmigrantes son un beneficio para la sociedad”. Pero no todos son un aporte Me refiero a los honestos, no a los criminales, los que vienen a delinquir.
Y, como abogado que también es, tiene una propuesta: una ley corta para que se les abra un plazo de un año y medio para que regularicen su situación estando en el país, “antes de que avance la xenofobia”. “No se nos olvide que en el inicio del siglo XX Nicolás Palacios escribió Raza Chilena, que era una fuerte crítica a la élite y a la inmigración europea, de esos años. Y el país se construyó con ellos y gracias a ellos”, agrega. Todo este proceso le trae a la memoria a Vicente Pérez Rosales y señala: “Todos somos inmigrantes, algunos de viejo cuño, otros recientes. Hemos enfocado este tema en nuestro documento final de la Asamblea.
Y lo hemos hecho presente con mucho respeto al ministro García Ruminot, a quien hemos invitado a un diálogo estos días”. ¿Pero está de acuerdo con expulsar inmigrantes? Si son personas que han cometido delitos o vienen a ello, me parece justo. Pero la inmensa mayoría son pacíficos, gente buena, trabajadora, que ha sufrido, vienen arrancando y debemos tenerles compasión. San Agustín enseña: “los ciudadanos de la Ciudad de Dios viven como peregrinos en la tierra”. Estamos por reconocer su propia condición de peregrinos y acoger con mayor caridad al que vive como forastero. Y además, por el invierno demográfico que vivimos, los necesitamos. En este clima mundial de intranquilidad, ¿cómo analiza lo que ocurrió con la ministra Ximena Lincolao? Lo de la ministra de Ciencia es una expresión de lo que nos preocupa. Se lo dijimos al ministro García Ruminot, que estuvo aquí para hablar de la realidad nacional.
Hicimos un acto de adhesión y de repudio de la agresión que sufrió una mujer que ha dejado un país donde estaba trabajando bien, que viene a trabajar con nosotros a su patria, que se ha forjado con puro ñeque, como se dice en buen chileno, y resulta que recibe insultos y agresiones físicas que son increíbles. Lo interesante es que la sociedad se ha dado cuenta de que hay en esa actitud de unos pocos algo condenable. ¿Por qué ocurre eso? Por el abandono de la capacidad de diálogo entre nosotros.
Es una realidad presente en nuestro Chile, incapacidad de comprendernos, de aceptar ideas y pensamientos diversos. ¿Entonces se justifica lo que dice el rector, que él apuntó siempre al diálogo y por eso no llamó a los carabineros? ¿ O primó en él una concepción ideológica? No me atrevo a hacer un juicio sobre quién o cómo es el rector, pero aparentemente algún tipo de mecanismo falló. Porque ella fue invitada a un diálogo, a un acto académico y tuvo que salir arrancando entre escupitajos y con insultos de grueso calibre. Estamos ante un problema de formación de las personas, de incapacidad de acoger a los que piensan distinto, de escucharnos. ¿Por qué tanta intolerancia? Mucha gente se lo pregunta. Una hipótesis es porque en Chile, a partir de los años 30, se sembró el odio, la lucha de clases, como un arma política. La lucha de clases es un elemento central del pensamiento marxista clásico: la sociedad progresa en la medida que ZERÉPANERACAM hay controversia y hay conflicto. Esa es la esencia del marxismo. Y algunos aún piensan que ese choque de pensamientos contrarios, personas enfrentadas, puede conducir a una síntesis, mediante la cual podríamos, el día de mañana, pasar a una sociedad mejor, de progreso y de igualdad. No se nos olvide que este pensamiento es radicalmente contrario al ideario cristiano que propone el Evangelio.
Hoy hay quienes piensan que el pensamiento de Marx está pasado de moda Es lo que nosotros pensamos, pero en ciertas corrientes ideológicas está muy presente, ha ido mutando lo esencial de ese pensamiento. ¿O acaso con la ideología del género no se pone, de alguna manera, al hombre contra la mujer, en el fondo, en vez de complementariedad, se introduce una cierta controversia constante? O trabajadores versus empresarios. Este pensamiento, que es un pensamiento completamente anticristiano, es el que está en el sustrato.
Y ante eso, ¿cuál es la propuesta de la Iglesia? Es la doctrina social de la Iglesia, que se funda en el amor al prójimo, en la igual dignidad de todos, en el respeto a las diversidades de todo tipo y que yo tengo que perdonar al enemigo.
Es la caridad social o solidaridad, es la búsqueda del bien común, que hace que todos podamos progresar espiritual y materialmente. ¿Cuál es la expectativa de la Iglesia Católica con el Papa León XIV? Siguiendo sus enseñanzas, veo tres cosas: volver a la centralidad de Jesucristo, o sea, volver a la persona de Jesucristo. No seguimos ideas, seguimos a una Persona. Él nos enseñó a vivir como hermanos. Eso es el pensamiento cristiano. Segundo, el Papa está buscando y promoviendo la paz. La paz del mundo en un mundo que está fraccionado, que está en guerras que no terminan, que van traduciéndose en otras guerras y que producen efectos amargos en todo el mundo. Lo hemos visto patentemente en Chile. Y tercero, la unidad de la Iglesia, que tiene una misión que exige trabajar juntos.
El Papa evidentemente nota que ha habido un período difícil en que también dentro de la Iglesia se han producido divisiones en cosas esenciales. ¿Y qué le parece el nuevo Gobierno? ¿ Va más en la línea de la Iglesia, por tener un Presidente católico? Yo diría lo siguiente, con mucha claridad: es un Gobierno que está integrado por muchas personas que comparten una visión antropológica como la nuestra de lo que es la persona humana, la dignidad de toda persona, su dimensión espiritual. Pero la Iglesia mantiene su autonomía, su libertad y como con toda autoridad la colaboración en campos comunes. Tenemos un diálogo fluido con la autoridad de Gobierno. Ya en el poco tiempo que lleva, hemos tenido encuentros sobre temas educacionales, de migración, de apoyo a los más carenciados, etc. Se abre un buen panorama para servir a Chile, que es la manera de servir a Dios. ¿Por ejemplo? En educación, casi un 18% de la matrícula escolar se educa en establecimientos de inspiración cristiana. Más alto en porcentaje en el caso de las universidades. Los problemas recientes nos han golpeado fuerte a todos. Ahí ha estado la Iglesia, en Calama, por ejemplo. Piense en el sistema carcelario: cuánto hacen las confesiones religiosas para hacer la vida más llevadera a esos hermanos y cuánto de ese bálsamo de amor ayuda a recuperar y reorientar a esas personas. Y así, la niñez, los adultos mayores, a los que tenemos en primer lugar de nuestras prioridades.
“En Salud, en mi caso, tenemos el único hospital de alta complejidad de la Iglesia, con todas sus certificaciones, que en convenio con el sistema público atiende a los habitantes de la comuna de San Bernardo (300 mil). Pero, ¿qué sucede? No podemos hacer todo lo que quisiéramos porque es una comuna muy carenciada. Cuenta con siete pabellones para operar y no se ocupan en toda su capacidad.
No hay recursos y, por tanto, hay colas. ¿Por qué? Porque en el mes de noviembre ya se ha gastado todo el presupuesto del convenio y se han cumplido las metas que nos asigna el sistema de salud para hacer las prestaciones a las personas que están en el sistema público. Y están los equipos para seguir operando, pero ¿ quién paga? Eso es lo que sucede en muchos hospitales públicos.
Me alegra mucho la prioridad que la ministra ha dado a las listas de espera oncológicas”. n “¿ O acaso con la ideología del género no se pone, de alguna manera, al hombre contra la mujer?”. Autor: LILIAN OLIVARES.
En un paréntesis en la Asamblea Plenaria de los Obispos, donde hicieron una declaración apoyando al Papa ante los agravios del Presidente Trump, monseñor González, miembro del Comité Permanente, comenta la crisis global y la nueva era de la Iglesia con el Papa León XIV. | OBISPO JUAN IGNACIO GONZÁLEZ Y DICHOS DE TRUMP: “¿ O acaso con la ideología del género no se pone, de alguna manera, al hombre contra la mujer?”.