Innovar desde la neurodivergencia: emprendedores convierten brechas en oportunidades
Innovar desde la neurodivergencia: emprendedores convierten brechas en oportunidades Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, al menos uno de cada 160 niños tiene algún grado de autismo. Pero, los estudios en adultos sobre esta condición son aún incipientes. Para estas personas, encajar puede ser toda una odisea. Sin embargo, muchas de ellas tienen a su haber cualidades que pueden ser muy valiosas en ciertos entornos. Así lo ve Josefa Villarroel, quien, siendo autista, ha estado inserta en el mundo del emprendimiento por años.
Justamente por eso, organizó el primer encuentro “Emprender en el espectro”, que contó con más de 70 participantes que, al igual que ella, comparten la necesidad de visibilizar el potencial emprendedor de las personas con autismo para promover una nueva mirada sobre el desarrollo de oportunidades. “Lo más conocido son las adecuaciones curriculares donde, a veces, se necesitan apoyos técnicos.
Como llevo años trabajando en el ecosistema emprendedor, me he dado cuenta de que también ahí se necesitan algunas adecuaciones para que las personas autistas puedan mostrar su talento”, comenta la fundadora del Observatorio de Políticas de Emprendimiento. Sin embargo, con empuje y convicción muchos autistas se han lanzado a la aventura de emprender, ya sea en un negocio relacionado con el espectro o uno totalmente distinto. Ese es el caso de Isabel Barros, quien fundó Happy Children para entregar un servicio integral focalizado en la primera infancia. “Muchas veces me he sentido distinta emprendiendo. No porque haya algo mal, sino porque mi forma de procesar el mundo es más intensa, más sensible y muy enfocada. Hay momentos en que me cuesta responder rápido en lo social o seguir ciertos códigos tradicionales del mundo empresarial, y eso puede hacerte sentir fuera de lugar”, comenta Barros. DIFERENCIAS QUE TRANSFORMAN Pero las piedras en el camino no han impedido el crecimiento de Happy Children. “Con el tiempo entendí que no se trata de encajar, sino de diseñar tu camino en coherencia con cómo funciona tu mente y tu sistema emocional. En mi caso, aprendí a estructurar mis procesos, a anticipar interacciones y a respetar mis ritmos. Eso no solo me ordenó, sino que se transformó en una fortaleza”, reconoce la emprendedora. Es más, precisamente esa sensibilidad y capacidad de observación profunda hoy constituyen la base de su trabajo. “Me permiten conectar de manera más genuina, ver detalles que otros pasan por alto y crear experiencias mucho más respetuosas y conscientes para los niños y sus familias”, argumenta Isabel Barros. Para Vannia Bascuñán, fundadora de Autismoconecta. cl, la mayor brecha no está solo en la disponibilidad de servicios, sino en la falta de continuidad y articulación del sistema.
“Si bien ha habido avances en diagnóstico temprano y mayor visibilización, persisten quiebres importantes en etapas clave, especialmente en la transición hacia la vida adulta, donde las rutas de inclusión en educación superior, empleabilidad y vida independiente son aún muy limitadas”, comenta.
En este sentido, según la creadora de la plataforma que impulsa la inclusión, el avance hacia una comprensión más amplia de la neurodivergencia ha dejado en evidencia que los sistemas actuales aún están diseñados desde una lógica segmentada por diagnóstico, lo que genera nuevas brechas en acceso y pertinencia. “Uno de los desafíos más urgentes es avanzar hacia modelos que articulen servicios, información y acompañamiento de manera continua”, explica.
En cuanto a los actores que están entrando a este espacio, Bascuñán destaca a los emprendedores que nacen desde la experiencia personal: “En su mayoría, madres y padres que han vivido directamente las falencias del sistema y que hoy están evolucionando hacia modelos más estructurados, incorporando tecnología para ampliar su alcance y generar soluciones más sostenibles”. En ese contexto, la emprendedora valora las propuestas con enfoque socialtech y healthtech, que buscan resolver brechas de acceso, información y acompañamiento a través de plataformas digitales como la suya, que apunta a centralizar información, conectar a familias y facilitar procesos de apoyo en tiempo real, integrando comunidad, orientación y acceso en un solo entorno digital. ¿Cómo facilitar las herramientas para potenciar el desarrollo de personas autistas? La educación es un punto de partida. “Hoy día hay muy pocos especialistas en TEA. De hecho, las mallas de los especialistas en educación superior no están cubriendo las necesidades educativas especiales. O sea, partamos desde ahí. Ni siquiera los profesores están trabajando temas de inclusión. Con suerte tendrán un ramo de inclusión y no más que eso”, señala la psicopedagoga Pamela Chávez.
“El ecosistema necesita algunas adecuaciones para que las personas autistas puedan mostrar su talento”, cree Josefa Villarroel, del Observatorio de Políticas de Emprendimiento.. “Con el tiempo entendí que no se trata de encajar, sino de diseñar tu camino en coherencia con cómo funciona tu mente y tu sistema emocional”, reflexiona una emprendedora con autismo. FABIOLA ROMO LO DIFERENTE COMO FORTALEZA: “El ecosistema necesita algunas adecuaciones para que las personas autistas puedan mostrar su talento”, cree Josefa Villarroel, del Observatorio de Políticas de Emprendimiento. En el Hub Metropolitano se realizó el primer encuentro “Emprender en el espectro”, que contó con más de 70 participantes que comparten la necesidad de visibilizar el potencial emprendedor de las personas con autismo.