Autor: IGNACIO MOLINA
Fotos de fósiles marinos recuerdan que la cordillera de los Andes estuvo bajo el mar
Fotos de fósiles marinos recuerdan que la cordillera de los Andes estuvo bajo el mar parecen incrustados en la roca, Acomo si alguien los hubiera dejado ahí para que no quedaran dudas. No están sueltos ni fragmentados. Se distinguen con claridad, en un sector de la cordillera de los Andes en Chile. Las imágenes circularon en X luego de que el meteorólogo Cristóbal Reus las publicara en su cuenta personal.
El mensaje fue directo: "Fósiles marinos en la cordillera de los Andes, ubicados a 3.000 metros sobre el nivel del mar, nos cuentan el pasado geológico de nuestro país". No se trató de un hallazgo nuevo, sino de una evidencia visible para cualquiera en la alta montaña chilena.
Diego Zamorano, geólogo y miembro de la Red Geocientífica de Chile, entrega una clave central: "En las imágenes se observan moldes de ammonites, un tipo de moluscos marinos con forma de espiral que se encuentran extintos y vivieron durante la época de los dinosaurios". Añade: "Su presencia permite afirmar con total certeza que las rocas donde se encuentran se formaron originalmente en un ambiente marino, es decir, en el fondo de un antiguo océano". Jurásico tardío Esa afirmación tiene respaldo en estudios científicos hechos en Chile.
RRSS/@CRISTOBALREUS En el artículo "Tithonian-Berriasian ammonites from the Baños del Flaco Formation", publicado en la revista "Andean Geology", los investigadores Cristian Salazar y Wolfgang Stinnesbeck describen una abundante fauna de ammonites en la cordillera central chilena. El estudio establece que estas rocas se depositaron en ambientes marinos durante el Jurásico tardío y el Cretácico temprano. Uno de los aspectos que destaca ese trabajo es el estado de conservación de los fósiles. El artículo señala que los ammonites aparecen completos y bien preservados, lo que permite una identificación precisa y una datación confiable. Esa claridad es la misma que hoy se observa en las imágenes difundidas por Reus desde la cordillera de los Andes.
La ubicación de estos fósiles responde a procesos geológicos de largo plazo. "Este tipo de fósiles se encuentra principalmente en el interior de la cordillera de los Andes, entre las regiones de Coquimbo y Biobío, en zonas que han sido levantadas por fallas geológicas durante millones de años", explica Zamorano. "Gran parte del territorio chileno estuvo cubierto por un mar poco profundo, donde habitaban estos organismos", agrega. Las placas Un texto de divulgación publicado por la Universidad Andrés Bello, titulado "Donde hoy está la cordillera de los Andes, antes hubo un mar interior", sitúa ese proceso en el contexto geológico de Chile. El documento explica que la actual altura de estas rocas es el resultado de la subducción de placas tectónicas, que elevó antiguos sedimentos marinos hasta integrarlos al relieve andino. Nada de eso ocurrió de forma abrupta. "Chile está en una zona de convergencia de placas tectónicas, lo que genera una compresión constante del territorio", señala Zamorano.
Esa presión, dice, activa fallas geológicas que levantan el terreno y construyen la cordillera. "Con el tiempo, las rocas más jóvenes se erosionan y dejan expuestas las más antiguas, incluidos sus fósiles". Para el público general, estos restos siguen siendo poco visibles. "La principal razón es la accesibilidad", explica Zamorano. "Muchas de estas rocas están en quebradas o zonas de difícil acceso, a las cuales se llega mediante caminatas sin infraestructura". A eso se suma otro factor: "Las zonas donde antes había muchos fósiles han sido deterioradas por visitantes". Autor: IGNACIO MOLINA. Los restos corresponden a ammonites, especies extintas que vivieron hace más de 140 millones de años. Un registro en X los deja ver incrustados en roca sólida a casi 3.000 metros sobre el nivel del mar Ammonites fosilizados incrustados en roca de la cordillera chilena.