Columnas de Opinión: Más que movimiento: cómo la fonoaudiología impacta la calidad de vida en personas
Columnas de Opinión: Más que movimiento: cómo la fonoaudiología impacta la calidad de vida en personas con Parkinson La enfermedad de Parkinson es una condición crónica y progresiva que afecta el sistema nervioso y que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, corresponde a la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente a nivel mundial. Si bien es ampliamente reconocida por sus manifestaciones motoras, su impacto va mucho más allá del movimiento. En la vida cotidiana, las personas con Parkinson pueden experimentar dificultades que no siempre son visibles, pero que influyen profundamente en su autonomía y bienestar. Hablar, alimentarse o seguir una conversación pueden transformarse en verdaderos desafíos, afectando la participación social y la calidad de vida. Uno de los ámbitos más afectados es la comunicación. Es frecuente la presencia de disartria, lo que se traduce en una voz más baja, monótona y con menor claridad. Esto puede generar que la persona sea percibida como alguien a quien "no se le entiende bien" o que "habla muy despacio", dificultando sus interacciones y favoreciendo el aislamiento. A su vez, pueden presentarse alteraciones en la deglución (disfagia), manifestadas por tos al comer, sensación de alimentos retenidos o necesidad de múltiples intentos para tragar. Estas dificultades no solo afectan la alimentación, sino que también pueden implicar riesgos para la salud si no se abordan de manera oportuna. El compromiso cognitivo también forma parte del cuadro, con dificultades en la atención, la memoria y las funciones ejecutivas. Esto puede evidenciarse en situaciones cotidianas como olvidar indicaciones, perder el hilo de una conversación o presentar dificultades para organizar actividades diarias, impactando directamente en la independencia. En este contexto, la fonoaudiología cumple un rol clave, abordando estos desafíos desde una mirada integral.
A través de la evaluación e intervención, se busca mejorar la claridad de su habla, favorecer una alimentación segura y estimular las funciones cognitivas, contribuyendo a mantener la funcionalidad de la persona en su vida diaria. Asimismo, el trabajo con familiares y cuidadores es fundamental, entregando herramientas prácticas que faciliten la comunicación, promuevan la seguridad en la alimentación y favorezcan la participación en el entorno. En un escenario de envejecimiento poblacional, la detección temprana y la intervención oportuna resultan esenciales. La fonoaudiología no solo participa en la rehabilitación, sino también en la prevención del deterioro funcional, aportando a una mejor calidad de vida.
En el marco del Día Mundial del Parkinson, el llamado es a ampliar la mirada sobre esta enfermedad: comprender que es mucho más que un trastorno del movimiento y reconocer el valor de intervenciones que permitan a las personas mantener su comunicación, autonomía y participación activa en la sociedad. Yislem Barrientos Cabrera Docente Fonoaudiología Universidad San Sebastián. Yislem Barrientos Cabrera Docente Fonoaudiología Universidad San Sebastián