Autor: Ximena Jara M. Directora de Factor Crítico
Columnas de Opinión: Del dicho al hecho
Columnas de Opinión: Del dicho al hecho 66 Lo primero que vamos a hacer es una auditoría. Y esa auditoría, que la vamos a pedir a un ente externo, también va a considerar un recorrido, ministerio por ministerio, escritorio por escritorio", prometió el Presidente José Antonio Kast cuando candidato. Ya elegido, se optó por una auditoría interna con fuerza de tarea en el Ejecutivo mismo, autoauditándose, todavía "escritorio por escritorio", en un plazo de 17 días que ya terminó. Hace unas horas, la ministra vocera de Gobierno explicó que no hay plata para asesorías externas, pero que hay auditores trabajando, claro que sin plazo.
Auditores que son parte de las labores regulares del Estado, por cierto. "Les quedan 92 días para que dejen nuestro país libremente", repetía en su último debate televisivo el candidato Kast, ante periodistas que le recordaban el costo y las dificultades administrativas de expulsar a más de 300 mil migrantes apenas asumiera.
Ahora, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, se ha excusado con lo que varios periodistas le repitieron al candidato esa noche: no hay recursos suficientes para expulsar a los migrantes. "Cuando yo sea Presidente me bajaré el sueldo a la mitad como señal" y "no vamos a cortar ningún beneficio social" figuran también entre otras promesas de campaña que parecen quedar muy lejos.
Indiferente a los nombres altisonantes como "Escudo fronterizo", "Implacables", "Cancerbero", "Chile Sale Adelante" o "Barrido Total", la porfiada realidad advierte de un shock inflacionario y un menor crecimiento a partir del alza en los combustibles que decidió el Gobierno al eliminar el funcionamiento del Mepco, con todos los efectos que ello implica en las clases medias y vulnerables.
Los implacables explican que no hay plata, que las decisiones serán "difíciles" y que el barrido total se habría quedado sin escoba con el recorte del 3% que solo se detuvo gracias a la presión del Congreso y la oposición interna. Estos anuncios sin correlato en las decisiones demuestran que el problema del Gobierno hoy no es la oposición. Tampoco, aún, la opinión pública. El problema del Gobierno es la desnudez retórica en la que queda frente a su propia incoherencia y con una realidad indiferente al marketing. La fortuna con la que cuentan es que, contra todo lo que se ha dicho, el país no está en el suelo. Hoy las mayorías esperan certezas, claridad, coherencia y esa acción decidida que hoy es solo anuncios erráticos que se revierten y matizan. También los actores económicos. Las reglas del juego, tantas veces enunciadas -y con razóncomo fundamentales, hoy parecen en el aire.
Es tarde para aterrizar las promesas, pero estamos aún a tiempo de aterrizar las decisiones, soltar el micrófono y comenzar a hacer de la política algo más que una sucesión de vocerías erráticas. "El problema del Gobierno no es la oposición, sino la desnudez retórica en la que queda frente a su propia incoherencia". Autor: Ximena Jara M. Directora de Factor Crítico. "El problema del Gobierno no es la oposición, sino la desnudez retórica en la que queda frente a su propia incoherencia".