Editorial: El control de acceso en las zonas damnificadas
Editorial: El control de acceso en las zonas damnificadas La evolución de la emergencia posterior al megaincendio Trinitarias iniciado en Concepción el pasado sábado 17 de enero ha llevado a que un foco de preocupación se pusiera en la entrega de ayudas por parte de particulares que desde todos los puntos del país llegaron a la zona norte del Gran Concepción a entregar distintos enceres a quiénes lo perdieron todo.
Esa cruzada liderada en varios casos por personas con alta valoración en las redes sociales, conocidas como influencers, despertó el escepticismo de los damnificados respecto a los planes del Gobierno e incluso llevó al colapso de las vías estructurantes que conectan Penco y Tomé con la intercomuna durante el pasado fin de semana.
En su mensaje, el contraalmirante Edgardo Acevedo dijo que "necesitamos que nos ayuden a ayudar" y pidió en ese momento que se permitiera articular la logística mayor de manera eficiente", mientras que el propio Presidente Gabriel Boric dijo el sábado que "uno de los riesgos que existe cuando la ayuda no se co ordina es que esta no llegue a todos los lugares que corresponde, más aún en lugares donde hay cerros o las zonas rurales.
Por ello debemos coordinar bien la ayuda". Por ello resultó ser una buena medida la adoptada desde el lunes por la Defensa Nacional que, en el marco de sus facultades bajo el estado de excepción constitucional de catástrofe que rige a la zona, centrada en restringir el acceso a determinados sectores con el objetivo de facilitar la labor de remoción de escombros, entrega de ayudas y pronta instalación de viviendas de emergencia.
La restricción de ingreso al sector Gabriela Mistral, al cerro Rahue y al sector Ríos de Chile ha permitido en los últimos tres días canalizar de manera óptima el trabajo que lidera el Ministerio de Obras Públicas por medio de su dirección de Vialidad a nivel de retiro de escombros, un hecho que incluso llevó a que se adelantara el inicio de la instalación de viviendas de emergencia en Gabriela Mistral este martes.
En el caso de Ríos de Chile, la medida adoptada tras el fin de las diligencias de la Policía de Investigaciones el pasado fin de semana, ha permitido que se avance con el catastro de cada una de las familias que residen en los 54 blocks, con una estimación de que solo en ese sector resultaron damnificadas cerca de dos mil personas.
La correcta aplicación de esta medida va de la mano de la labor de las Fuerzas Armadas y de Orden, desplegadas en las zonas afectadas, y ha permitido también reordenar y canalizar la llegada de nuevas ayudas a centros de acopio dispuestos por los municipios o entidades de gobierno en coordinación con entidades privadas, como es el caso de la Isla Rocuant en Talchauano.
La medida que inicialmente se mantendrá hasta mañana viernes resultará esencial extenderla en el tiempo, con la opción de aplicarla en otros sectores aún complicados por la emergencia, donde la premura de la limpieza de terrenos y remoción de escombros ha sido levantada por los propios damnificados.
Entender que la tarea de recuperación de sectores como Punta de Parra o Lirquén será de largo aliento demanda que en lo inmediato se adopten todas las medidas que permitan facilitar las labores iniciales, tanto para entregar respuesta a las familias damnificadas como también para visualizar los principales desafíos que tendrá la reconstrucción que por los próximos años vivirán lugares emblemáticos y puntos de atracción turística de la intercomuna.
Lo anterior también va de la mano con la ayuda de particulares y organizaciones sociales, que si bien ha sido un punto relevante en los primeros días tras la emergencia, también se ha vuelto ineficiente ante la cantidad de productos que no necesariamente son los que hoy se necesitan, pero -además-porque el interés va decayendo con los días, pero las necesidades de los damnificados siguen ahí.
La correcta aplicación de esta medida va de la mano de la labor de las Fuerzas Armadas y de Orden, desplegadas en las zonas afectadas, y ha permitido también reordenar y canalizar la llegada de ayudas.
Editorial La correcta aplicación de esta medida va de la mano de la labor de las Fuerzas Armadas y de Orden, desplegadas en las zonas afectadas, y ha permitido también reordenar y canalizar la llegada de ayudas