Autor: Luis Fernando González V. Sub Director
Editorial: ¿DÓNDE ESTÁN LAS CAMPAÑAS? POR SI NO LO SUPO, ESTUVIMOS BAJO ALERTA AMBIENTAL
Editorial: ¿ DÓNDE ESTÁN LAS CAMPAÑAS? POR SI NO LO SUPO, ESTUVIMOS BAJO ALERTA AMBIENTAL EDITORIAL yer viernes, si no se dio cuenta, estuvimos bajo alerta ambiental. La difusión de estos episodios críticos parece prácticamente inexistente. Un par de publicaciones en redes sociales y un comunicado de prensa fueron las únicas manifestaciones practicas de esta alerta. Lejos de ser suficiente para advertir a la población sobre una situación delicada. Lo cierto es que el frío ya comenzó, y con él, la mala calidad del aire. Llama la atención que, a estas alturas, no existan campañas masivas de concientización por parte de las autoridades, especialmente sobre las enfermedades respiratorias y otros problemas que genera la contaminación atmosférica. Las alertas pasan sin pena ni gloria: ni siquiera todas las redes sociales de los servicios públicos difunden la declaratoria. Esto es aún más grave considerando que existe una prohibición total del uso de leña en Rancagua y Machalí durante todo el año, la cual poco y nada se fiscaliza. En la práctica, una alerta ambiental no altera la vida cotidiana de los habitantes de nuestra zona. La única medida adicional para la población general son cambios en las clases de Educación Física. Necesitamos ser proactivos y tomar conciencia si no queremos vivir un invierno saturado, donde los más perjudicados son niños y adultos mayores. Cuando dejamos de hablar y trabajar en un problema, la mente lo olvida.
Basta recordar lo ocurrido hace algunos años, cuando se constató un aumento en los contagios de VIH/SIDA en el país, lo que generó lamentos por parte de autoridades ante la reducción de campañas preventivas, pese a que las medidas de prevención ya eran conocidas. Faltan campañas de concientización. Ni siquiera pedimos innovación: solo repetir estrategias que ya han sido exitosas.
El llamado, como cada año, es que la comunidad cumpla con las medidas de mitigación: no usar leña en Rancagua y Machali y durante las alertas en el resto de la zona saturada y suspender actividades físicas al aire libre.
Esto se plantea como una petición, porque poco y nada sabemos sobre la fiscalización, a pesar de que las autoridades afirmen haberla "fortalecido". Basta darse una vuelta por cualquier población de Rancagua o Machalí para constatar que las chimeneas siguen funcionando como si nada. Por lo pronto, abríguese, opte por formas de calefacción más limpias y prepárese: el invierno está llegando y con él, una nueva temporada de alertas ambientales. .. a menos que la lluvia limpie nuestro aire. A Autor: Luis Fernando González V. Sub Director.