Autor: MARÍA SOLEDAD RAMÍREZ R.
Condorito es lo más pedido en las bibliotecas públicas
Condorito es lo más pedido en las bibliotecas públicas El Sistema Nacional de Bib l i o t e c a s P ú b l i c a s, SNBP, lleva décadas contando su trabajo. Es decir, poniéndole números a cuántos libros se prestan, cuántos usurarios tienen, qué actividades se hacen en estos espacios, qué lectura es la más pedida, entre otros indicadores. Esas cifras muestran tendencias que se repiten año a año, que crecen o bajan, y también reflejan cambios culturales. El Informe Estadístico Nacional de las Bibliotecas Públicas 2025 agrega, entonces, nuevos datos a los registros del SNBP. “Hemos ido fortaleciendo cada año este instrumento, en términos de ir generando la mayor cantidad de información que nos permita comparar la gestión, visualizando tendencias como lo planteas. Eso nos ayuda, también, en la toma de decisiones para ir perfeccionando y ajustando los presupuestos, ir defendiéndolo en los procesos de solicitud presupuestaria”, señala Paula Larraín, subdirectora del SNBP.
Por ejemplo, uno de los datos que no cambia desde hace años es que las mujeres son las principales usuarias de las bibliotecas, en cualquier grupo etario, doblando y hasta veces más que eso, a los hombres. En el rango que más accede a estos recintos, de 30 a 59 años, en 2025, ellas fueron 117.961 y ellos, 52.533. Si se suman todas las edades, la diferencia es de 236.107 versus 123.913, respectivamente. También son las que piden más préstamos: 917.808 libros impresos, en cambio, los hombres solo 490.619. Otra información tiene pocas variaciones: los títulos que más se piden, ya sea en las bibliotecas físicas como en la Biblioteca Pública Digital, BPD. Desde que en 2011 el SNBP OJEDREVASIL empezó con la suscripción de revistas, entre ellas “Condorito”, nuestra ave de exportación está siempre entre las más pedidas. En el apartado de “Historietas, mangas y cómics impresos más prestados en 2025”, la tira cómica de Pepo lidera la lista y se pidió 14.981 veces. Le sigue la saga “Heartstopper”, de Alice Oseman, con 4.015. En libros impresos el más pedido fue “Diario de Greg”, de Jeff Kinney, que es una colección con varios títulos y que, de hecho, lleva años en este ranking. En esta ocasión fue pedido 3.459 veces, seguido por “El principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, con 2.437 préstamos. Isabel Allende tampoco falta, y en esta ocasión está con “Violeta” y “El viento conoce mi nombre”, y cualquiera de los “Papelucho”, de Marcela Paz. Este último libro lidera en la BPD, con 2.958 préstamos, seguido por la saga de “Harry Potter”, J. K. Rowling, que tiene 2.943 peticiones, que por cierto, también está entre los más solicitados físicamente. PAPEL VERSUS PANTALLAS El año pasado se prestaron 1.578.381 libros impresos en las bibliotecas del servicio, versus 329.528 en formato digital en la BPD. Si se compara con 2024, los primeros fueron 1.516.124 y los segundos, 439.752. La subida de unos y la bajada de otros tiene varios factores. Uno fue la pandemia, que ayudó a subir los números de la BDP, cuyo máximo fue de 461.409, en 2021. En contraste, las bibliotecas presenciales han ido subiendo consistentemente sus préstamos desde ese mismo 2021, en donde solo se pidieron 427 mil libros impresos. Pero, la totalidad de préstamos de 2025,1.907.909 (sumando libros físicos y digitales), todavía no alcanza las cifras prepandémicas, en que se llegó a 2.435.729 libros, en 2019. El año pasado se asemeja a 2016, cuando los préstamos eran de 1.970.216.
Paula Larraín señala que el aumento de la BPD en los años del covid refleja la necesidad de usar ese formato por las restricciones del momento, pero que no a todos los usuarios les acomodó ese tipo de lectura, por lo que, volvieron a la biblioteca cuando esta abrió.
“Por otra parte, creemos también que la Biblioteca Pública Digital lleva 12 años, entonces hay una meseta natural que va pasando, y hay un tema no menor y es que se han multiplicado las distintas ofertas a la ciudadanía de libros digitales”, explica la subdirectora del SNBP. Da como ejemplo la creación de la Biblioteca Escolar Digital, que es posterior a la BPD. También sucedió un hecho puntual, de problemas con los contratos de suscripción de revistas entre 2024 y 2025, cuyo porcentaje de lectura es gigantesco, según Larraín. “El que no hayamos podido tener los contratos hasta septiembre de 2025 fue un factor que incidió significativamente” en la baja de préstamos en la BPD.
“Pero seguimos analizando y buscando estrategias para darla a conocer, mostrarla a distintos usuarios”, señala la subdirectora. ¿Hay mayor preferencia por los libros impresos? Larraín es cauta: “Creo que lo que va pasando es que se van de alguna manera complementando entre uno y otro formato, no hay un antagonismo.
Pero sí creo que, naturalmente, hay una preferencia por el libro físico”. También se observa una baja en los inscritos en la BPD, que en 2024 superaron las 80 mil personas y en 2025 bajó a 58.777. Otros guarismos muestra estas subidas y bajadas.
En lo que se categoriza como “personas usuarias” (personas socias activas, es decir aquellas que solicitaron al menos un préstamo bibliográfico durante el año), estas alcanzaron el año pasado las 377.090 en la red territorial y las 63.985 en la BPDigital. En 2024 habían sido de 387.449 y 77.282, respectivamente. UN PRESUPUESTO MILLONARIO Otro tema es el presupuesto ejecutado para compra de material bibliográfico, que ha tenido variaciones en los últimos años. En un comparativo de 2022 en adelante, las cifras van de $1.072 millones hace cuatro años, para bajar a $957 millones en 2023 y $711 millones en 2024. Y el año pasado, el aumento fue grande: $1.718 millones. L a c o m p r a d e ejemplares y títulos nuevos (no están separados) también creció. Si en 2 0 2 4 193.607, en 2025 a l c a n z ó a 297.401. “El año pasado tuvimos una inyección importante histórica, de hecho, nunca el sistema había contado con un presupuesto tan significativo de libro.
Eso responde, de alguna manera, a cómo hemos intentado, como te decía, visibilizar la importancia de las bibliotecas, f u e d e l o s visibilizar el uso que se les está dando”, explica Larraín.
Agrega que ese trabajo sostenido ha dado cuenta de que “es una buena inversión social el poder contar con esos recursos” porque hay que entender a a biblioteca “como un espacio comunitario que trasciende el préstamo de libros propiamente tal.
Creemos, y estamos súper convencidos, y eso es lo que hemos tratado de ir transmitiendo a quienes toman las decisiones presupuestarias, de que esto es, finalmente, una inversión que no solo tiene que ver con un espacio de entretención o más accesorios, sino que con una estrategia que ayuda a potenciar otras políticas públicas”, afirma la subdirectora.
Esos cuantiosos recursos se fueron asignando “de la mejor manera posible; lo que hemos intentado es fortalecer, por ejemplo, la decisión de las regiones”, explica, y reconoce que la baja presupuestaria también le tocará al SNBP.
“Este año vamos a contar con menos presupuesto, pero estamos haciendo todas las gestiones necesarias para poder seleccionar de la mejor manera posible las colecciones que van a ir a cada uno de los servicios bibliotecarios”, agrga Paula Larraín. Las estadísticas que año a año entrega esta subdirección del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural da cuenta de cómo se comporta el país lector y los usuarios de estos establecimientos de alcance nacional.
A NADIE LE FALTA UNA BIBLIOTECA De acuerdo con las cifras, el Servicio Nacional de Bibliotecas Públicas tiene una cobertura comunal del 98,3 %, lo que significa que en 340 de las 346 comunas del país existe al menos un servicio bibliotecario público.
En total son 673, que se distribuyen en 529 bibliotecas públicas, bibliotecas públicas filiales, puntos de préstamo y bibliomóviles; siete bibliotecas públicas regionales; 106 bibliotecas en recintos penitenciarios, centros de reinserción juvenil e institutos Teletón; 30 puntos de Bibliometro en Santiago y Valparaíso, y la Biblioteca Pública Digital.
Autor: MARÍA SOLEDAD RAMÍREZ R.. Las estadísticas que año a año entrega esta subdirección del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural da cuenta de cómo se comporta el país lector y los usuarios de estos establecimientos de alcance nacional.
A NADIE LE FALTA UNA BIBLIOTECA De acuerdo con las cifras, el Servicio Nacional de Bibliotecas Públicas tiene una cobertura comunal del 98,3 %, lo que significa que en 340 de las 346 comunas del país existe al menos un servicio bibliotecario público.
En total son 673, que se distribuyen en 529 bibliotecas públicas, bibliotecas públicas filiales, puntos de préstamo y bibliomóviles; siete bibliotecas públicas regionales; 106 bibliotecas en recintos penitenciarios, centros de reinserción juvenil e institutos Teletón; 30 puntos de Bibliometro en Santiago y Valparaíso, y la Biblioteca Pública Digital. E La biblioteca no es solo un espacio para sacar libros, sino también centro de muchas actividades de la comunidad. En la imagen, uno de estos espacios en el sector El Castillo de La Pintana. “Condorito” fue lo más pedido en 2025, con 14.981 préstamos. En libros impresos, el ranking lo lidera “Diario de Greg”, de Jeff Kinney, con 3.459 pedidos en el año. “Papelucho”, de Marcela Paz, lidera en la BPD, con 2.958 préstamos. “Condorito” fue lo más pedido en 2025, con 14.981 préstamos. En libros impresos, el ranking lo lidera “Diario de Greg”, de Jeff Kinney, con 3.459 pedidos en el año. “Papelucho”, de Marcela Paz, lidera en la BPD, con 2.958 préstamos.