Editorial: El mosquito
Editorial: El mosquito La confirmación de la presencia del mosquito Aedes aegypti en las bodegas del Aeropuerto de Santiago marca un punto de inflexión en la forma en que Chile enfrenta los riesgos sanitarios asociados al cambio climático y a la creciente movilidad global. Durante años, el dengue y otras arbovirosis fueron percibidas como amenazas lejanas, propias de climas tropicales y de países vecinos.
Hoy, esa sensación de lejanía se rompe de golpe: el vector está aquí, y su hallazgo en el principal terminal aéreo del país no es un detalle menor, sino una señal de alerta que obliga a tomarse el problema en serio, sin importar si nos encontramos en la región de Coquimbo. La decisión del Ministerio de Salud de decretar alerta sanitaria desde Arica hasta el sur del país apunta en la dirección correcta, pero también deja en evidencia lo reactivo que suele ser nuestro sistema. La vigilancia se refuerza cuando el mosquito ya fue identificado, no antes. Si bien es relevante destacar que no existen casos autóctonos de dengue en Chile continental, confiarse en esa estadística puede ser un error costoso. Informar sobre los síntomas de alerta es fundamental, pero igual de importante es educar sobre la prevención cotidiana: eliminación de aguas estancadas, cuidado de espacios domésticos y responsabilidad compartida. Sin una población informada y comprometida, cualquier estrategia sanitaria queda incompleta. La aparición del Aedes aegypti debería empujar un debate más profundo sobre cómo nos enfrentaremos a las amenazas sanitarias emergentes. El dengue no es solo un problema de salud, es un reflejo de fenómenos mayores: urbanización desordenada, cambio climático y fragilidad en las fronteras sanitarias. Tomar esta alerta como un episodio aislado sería un error. Lo que está en juego no es solo evitar un brote, sino anticiparse a un escenario que podría ser fatal..