Autor: POR Rocío Lafuente Diaz-Ripoll, DESDE LA REGIÓN DE ATACAMA.
VIAJE AL PASADO MARINO DEL DESIERTO DE ATACAMA
VIAJE AL PASADO MARINO DEL DESIERTO DE ATACAMA El sol del desierto hace brillar los distintos colores de la tierra (pardo, anaranjado, amarillo) del Parque Paleontológico Los Dedos.
Ubicado a 12 kilómetros de la ciudad de Caldera, este lugar es un viaje al pasado del desierto de Atacama, que antes de ser el más árido del mundo, fue fondo del mar y hogar de criaturas extintas, como el megalodón, el megatiburón prehistórico y depredador marino más grande que jamás habitó nuestro planeta. “Espero que sepan bucear porque ahora mismo están parados sobre un fondo marino”. Es la introducción a la visita del geólogo Maurice Guicharrouse. Su voz profunda, instruida y entusiasta logra suspenderse sobre el viento del desierto y hace volar la imaginación. La característica distintiva de este parque es que los fósiles se encuentran expuestos en la superficie terrestre y no en vitrinas o pedestales de vidrio, como en los museos convencionales. Maurice sostiene en su mano un diente de megalodón fosilizado de unos 16 centímetros, que le permitían al temible tiburón alimentarse de delfines y ballenas. Maurice nos deja tomar la pieza para apreciar un tesoro del pasado oceánico del desierto.
Nos encontramos en uno de los depósitos de fósiles más importantes de Chile y del mundo, pero este parque no solo resguarda y exhibe huellas de una era prehistórica, sino que los pone en perspectiva: han sido dispuestos y ordenados en el suelo para reconstruir a escala real los animales marinos que aquí habitaron. Por cierto, no solo el cine quiso revivir al enorme animal marino de la prehistoria extinto hace 3,6 millones de años en dos películas de terror. Los científicos de este parque también lo intentaron: la reconstrucción de una enorme mandíbula abierta, provista de dientes triangulares fosilizados, es quizás la atracción más popular del parque.
El recorrido aquí tiene una extensión de un kilómetro y medio, que se realiza en poco más de una hora, y donde es posible conocer a los ancestros prehistóricos de los actuales delfines, cocodrilos, pingüinos y otras especies. Y la guinda de la torta en este museo abierto como libro de ciencias naturales es el pelagornis. Más relevante que el megalodón, aunque menos popular y aún sin protagonizar películas, es el pájaro marino dentado que en 2009 se catalogó como el ave más grande del mundo. Sin embargo, para entonces no estaba en Chile sino en Alemania. “Esta ave representa un ícono de la extracción ilegal de fósiles en Chile”, dice Maurice, y luego repasa su fascinante historia. Su estructura ósea fue hallada en un excepcional estado de conservación: completa en un 70 por ciento. Así, fue vendida y enviada fuera del país. “Se envolvió el esqueleto en papel de diario y lo pusieron en una caja de cartón que viajó en barco hasta Estados Unidos. Allí lo compra un privado y lo lleva a su casa en Alemania”. Por suerte, la historia no termina aquí.
El coleccionista alemán, intrigado, consulta al paleontólogo y curador del Museo de Historia Natural de Frankfurt, Gerald Mayr, quien al estudiarlo hizo un inusitado hallazgo: estaba frente al ave de mayor tamaño del mundo. ¿Pero de dónde provenía? Siguiendo las pistas dio con Caldera, la pequeña ciudad en el norte de Chile. Mayr terminó contactándose en Chile con David Rubilar, entonces director del Museo de Historia Natural, y juntos deciden trabajar para repatriar el ave. Así el pelagornis fue devuelto a su lugar de origen en 2010. Mismo año en que aparece publicado el hallazgo en la portada de la revista científica Journals of Vertebral Paleontology. Desde entonces, esta ave tiene nombre y apellido, Pelagornis chilensis, y ahora podemos verla en el Parque Los Dedos, donde despliega su imponente envergadura: con sus alas extendidas, llegó a medir siete metros. Dos veces la magnitud de un cóndor andino. Vuelvo al presente con la sensación de que en este rincón del desierto el tiempo no desaparece: evoluciona. Y basta detenerse un breve instante para entender que, bajo nuestros pies, el mar aún respira.
D MÁS INFORMACIÓN: En la web Ciahn. cl/parque-paleontologico-los-dedos/ O R A F L A N Á I T S I R C Autor: POR Rocío Lafuente Diaz-Ripoll, DESDE LA REGIÓN DE ATACAMA.. CAMINAR POR ESTE PARQUE PALEONTOLÓGICO EN CALDERA ES RETROCEDER EN EL TIEMPO 6,4 MILLONES DE AÑOS, CUANDO EL DESIERTO MÁS ÁRIDO DEL MUNDO ERA FONDO OCEÁNICO Y HOGAR DE CRIATURAS HOY EXTINTAS COMO EL MEGALODÓN. DIARIO DE VIAJES Explicación en terreno. El recorrido es de casi 1,5 kilómetros. Restos de megalodón. Este desierto fue fondo marino.