Autor: Marcelo Drago Abogado
Cartas al Director
Cartas al Director AUTORIDADES Y CONFLICTOS DE INTERÉS SEÑOR DIRECTOR: Un comentario sobre el tema de los conflictos de interés, especialmente ahora que se está planteando respecto de las nuevas autoridades. En sí mismo, no hay reproche en que exista un conflicto de interés. Lo cuestionable es adoptar -o influiruna decisión estando en esa situación. Precisamente por eso, cuando se detecta un conflicto de interés en un proceso de decisión específico, se activa un deber de abstención: la autoridad debe no participar, de ninguna forma, en esa decisión. Eso es clave: si se cumple o no el deber de abstención. Si se cumple, el conflicto de interés fue gestionado correctamente.
Si no se cumple, es una falta a la probidad Se entiende que hay conflicto de interés, entre otros supuestos, cuando en la materia a resolver está comprometido un interés personal de la autoridad (algo que le concierne directamente), el de un pariente cercano, o cuando existe amistad íntima o enemistad manifiesta con personas involucradas. También puede configurarse si la autoridad prestó servicios profesionales a la entidad privada interesada durante los últimos dos años.
ADVERTENCIAS QUE NOSE PUEDEN POSTERGAR SEÑOR DIRECTOR: Faltando una semana para conocer los datos del cierre fiscal 2025 y a la espera del próximo IFP, las cifras de ejecución fiscal a noviembre ya confirman un escenario largamente advertido: los ingresos no cumplieron las proyecciones y los esfuerzos de contención del gasto no fueron suficientes. Resultado de ello, tercer incumplimiento consecutivo de la regla fiscal y riesgos de financiamiento. Aunque hablamos del año pasado, la preocupación se traslada al presente y debiera ser parte central de las definiciones en materia de política fiscal.
El punto de partida es complejo cuando los ingresos de 2025 podrían ubicarse más de US$2.000 millones por debajo de lo proyectado, tensionando aún más el balance fiscal, que con seguridad superará el 3% del PIB. A este escenario se suman presiones relevantes por el lado del gasto. El reajuste del sector público, cuyo financiamiento aún genera interrogantes, representará más de US$800 millones adicionales, según ha advertido el CFA. La actualización de cifras de febrero constituirá una oportunidad para sincerar el estado de la hacienda pública. Más allá de los números coyunturales, lo que está sobre la mesa es la institucionalidad fiscal. Persistir en supuestos excesivamente optimistas, sin ajustes oportunos cuando los escenarios cambian, debilita la regla fiscal y limita el margen de acción de las próximas administraciones.
LADC Y EL VALOR DE LA DELIBERACIÓN PÚBLICA SEÑOR DIRECTOR: En recientes declaraciones públicas, tanto la excandidata presidencial Evelyn Matthei como la senadora electa Vanessa Kaiser han recurrido a la Democracia Cristiana (DC) como un supuesto ejemplo negativo, aludiendo a una crisis de identidad o a prácticas de "cuoteo" político. Resulta llamativo que sectores que hoy se identifican con posiciones radicales y conservadoras pretendan erigirse como jueces morales de un partido que ha sido un pilar relevante de la estabilidad democrática de Chile.
La Democracia Cristiana no representa aquello que "no se debe ser". Por el contrario, encarna una tradición política que ha contribuido de manera decisiva a la construcción democrática del país, a la ampliación de derechos sociales y a la defensa del pluralismo en momentos críticos de nuestra historia. Su legado se asocia a la búsqueda del bien común, al fortalecimiento institucional y a la convicción de que el progreso social se alcanza mediante acuerdos amplios y responsables. Frente a visiones que exaltan la rigidez ideológica o la confrontación permanente, la DC ha comprendido que la política democrática exige diálogo, gradualidad y disposición al consenso. En este marco, gobernar, participar del Estado y asumir responsabilidades públicas no es oportunismo, sino una expresión concreta de compromiso con el país y, especialmente, con los sectores más vulnerables.
La democracia se fortalece cuando el debate público se funda en el respeto, la memoria histórica y la deliberación argumentada, y se debilita cuando se recurre a desca principios comunitarios y vocación democrática a un Chile más justo, cohesionado y desarrollado. De eso se trata, en definitiva, la buena política que la ciudadanía espera de sus líderes. UN CAMINO PARA LA RECONSTRUCCIÓN SEÑOR DIRECTOR: Nuestro país vuelve a enfrentar las consecuencias de un megaincendio. Comunidades enteras quedaron reducidas a cenizas. En algunas zonas, el fuego arrasó con viviendas, herramientas de trabajo, escuelas y centros de salud. Hoy, miles de familias han quedado expuestas a la vulnerabilidad e incertidumbre más absoluta. El dolor es inmenso, pero igual de inmensa es la voluntad de levantarse y volver a empezar. Cuando se apaga el fuego, la tarea es una sola, reconstruir.
Recuperar cuanto antes la capacidad laboral de las familias, para que no queden atrapadas en la dependencia del Estado; que los niños regresen a clases en marzo, levantando sus escuelas; y avanzar con decisión para reconstruir las viviendas en el menor tiempo posible. Para lograr una reconstrucción ejemplar existe un camino probado que, desde el terremoto de 2010, ha entregado soluciones concretas a quienes lo han perdido todo. Ese camino es la colaboración público-privada.
No es un eslogan; significa estar en terreno junto a las comunidades para priorizar sus necesidades urgentes, convocar a la sociedad civil y al sector privado para poner capacidades y recursos al servicio de la reconstrucción; y articularse con autoridades dispuestas a destrabar la burocracia y acelerar decisiones. El único camino para volver a levantarnos es ayudarnos entre todos, voluntarios, jóvenes, empresarios, políticos y miles de chilenos dispuestos a ponerse al servicio de una misma causa. La idea de todo un país empujando en la misma dirección es lo único que puede convertir esta tragedia en una reconstrucción ejemplar. SU OPINIÓN IMPORTA Envíe sus objeciones al contenido o coberturadel diario a lector@latercera.com Envíe sus cartas, con una extensión máxima de 1.400 caracteres con espacios a: Email: correo@latercera.cl Avenida Apoquindo 4660, Santiago. La Tercera se reserva el derecho a editar los textos y ajustartos conforme a sus estándares editoriales, en particular respecto a la exigencia de un lenguaje respetuoso y sin descalificaciones. Las cartas recibidas no serán devueltas. Cristina Torres Delgado Directora Centro de Políticas Públicas Facultad Economía, Negocios y Gobierno, U. San Sebastián Nicolás Birrell Pdte. Desafío Levantemos Chile Autor: Marcelo Drago Abogado. Cristina Torres Delgado Directora Centro de Políticas Públicas Facultad Economía, Negocios y Gobierno, U. San Sebastián Nicolás Birrell Pdte. Desafío Levantemos Chile