Columnas de Opinión: El costo de dejar todo para mañana
Columnas de Opinión: El costo de dejar todo para mañana COLUMNA Según los datos del estudio Termómetro de la Salud Mental (UC y Achs), un alto porcentaje de chilenos que manifiesta necesidades de tratamiento psicológico, no consulta a un profesional, pese a padecer de síntomas y tener la intención de consultar.
Además, los datos también demuestran que, cuando se accede a tratamiento, la reducción de síntomas es significativa. ¿Qué nos lleva a postergar la búsqueda activa de soluciones para los dolores que nuestra mente y corazón sostienen a diario?, y ¿ Qué conecta la baja productividad con la resistencia a buscar ayuda para el cuidado propio? La respuesta está en el fenómeno conocido como la procrastinación: esa tendencia a postergar acciones necesarias para nuestro funcionamiento y salud, desplazándolas por actividades fáciles, entretenidas o por simples estrategias de evitación. Contrario a la creencia popular, procrastinar no es producto de la flojera o de la incapacidad para organizarse. Es una dificultad en la regulación de las emociones. Procrastinamos cuando, ante una tarea que nos genera ansiedad, aburrimiento o inseguridad, decidimos "aliviar" esa incomodidad, haciendo otra cosa.
Podrías reconocerlo en las ganas de "comer algo rico justo cuando tienes que empezar un informe difícil; o cuando te pones a hacer tareas domésticas irrelevantes (limpiar el escritorio), para evitar la tarea importante (ordenar el closet y botar lo que ya no usas); o cuando te dices a ti misNicolás Núñez Psicólogo Magister en Neurociencia y Académico en U. Andrés Bello ma/o “mañana tendré más energía para empezar a hacer. .. dieta, ejercicio, mi proyecto, etc.". La buena noticia es que la procrastinación es un síntoma tratable. Hoy en día, diversos enfoques terapéuticos se han adaptado específicamente para abordar este comportamiento. A menudo, la procrastinación se inserta en trastornos de depresión o ansiedad, donde funciona como un mecanismo que contribuye a la mantención de los síntomas y el sufrimiento. Tratarla preventivamente no solo mejora la productividad, sino que libera la carga emocional que impide disfrutar la vida plenamente. Si sientes que estás postergando tu bienestar o tu trabajo, intenta implementar estas herramientas basadas en la evidencia: 1. Comprométete a trabajar en la tarea que evitas por solo 5 minutos. A menudo, lo más difícil es romper la inercia del inicio; una vez que empiezas, la ansiedad baja. 2. Divide tus objetivos en tareas concretas. No anotes "Hacer el proyecto" en tu agenda, anota "Escribir la introducción", las tareas pequeñas son menos intimidantes para el cerebro. 3. Por último, identifica tus "gatillos" de distracción (como el celular, ruidos molestos, calor) y cambia tu ambiente durante bloques de tiempo específicos. Al hacer pequeños ajustes en tu día a día, puedes ir ganando paso a paso terreno en tu capacidad de postergar la gratificación instantánea, y proteger tu salud mental y tu productividad..