Autor: ROBERTO CAREAGA C.
Leonardo Padura: “El miedo ha sido la base de la creación en Cuba”
Leonardo Padura: “El miedo ha sido la base de la creación en Cuba” Era uno de los mejores trabajos al que podía aspirar: dirigía la que posiblemente era la más importante revista cultural de Cuba. Pero el primero de enero de 1996, Leonardo Padura (La Habana, 1955) renunció. Optó por vivir de la literatura. En cualquier lugar era una vía riesgosa, pero en esos días en que la isla atravesaba por una crisis conocida como “el período especial”, era casi imposible. Al sueldo de su mujer, casi cuatro dólares al cambio de la época, se sumaban unos pocos más que tenía ahorrado. Antes que la desesperación, llegó un llamado de España: se había ganado el Premio Café en Gijón, dotado de 16 mil dólares. “En aquella época en Cuba esos eran todos los dólares del mundo”, recordó ayer Padura. “Yo soy ateo, pero creo que a veces Dios existe”, añadió. Si no es el más importante, Padura es el más internacional de los autores en Cuba. Y según él, fue ese día el 16 de enero de 1996 que se convirtió en un escritor profesional. En parte, porque tuvo los medios y también porque luego del premio la editorial española Tusquets empezó a publicarlo. “Eso significó una ventana a la libertad. Ya mis libros no tenían que pasar por ninguna institución cubana para ser publicados.
De mi computador le enviaba las novelas a mi editora en Barcelona, una ganancia enorme”, dijo ayer Padura en el ciclo La Ciudad y las Palabras, organizado por el Doctorado de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Universidad Católica, con apoyo de “El Mercurio”. El escritor fue entrevistado a sala llena por Emilio de la Cerda, subsecretario del Patrimonio del Ministerio de las Culturas.
La cita fue anunciada como un lanzamiento de su última novela, “Morir en la arena”, pero fue una excusa para que Padura repasara su carrera y las condiciones del desarrollo de la cultura bajo las restricciones de la Revolución Cubana. Tampoco es un tema ajeno al libro, una historia sobre personajes que encarnan el devenir de la generación del Castrismo. Es decir, una historia que empieza con esperanza, pero termina con decepción. Rodolfo, el protagonista, bordea los 70 y se jubila: “Se da cuenta de que es más pobre y vulnerable que nunca. Esa condición, que no es exclusiva de Cuba, en mi país se agudiza por condiciones políticas, sociales y propias del sistema”, dijo ayer Padura. EL MIEDO Publicada el año pasado, “Morir en la arena” es otro capítulo de la larga crónica del escritor cubano sobre la grietas cada vez más profundas que el socialismo ha dejado en Cuba.
La viene haciendo desde hace décadas en su serie policial protagonizada por el detective Mario Conde, pero también en títulos como el ya clásico “El hombre que amaba a los perros” (2009), sobre el complot internacional que terminó en el asesinato de León Trotski. Y siempre lo ha hecho desde La Habana; no quiere dejar Cuba. Cuando no aparece el detective Conde, en las novelas de Padura suele haber un escritor.
En “Morir en la arena” aparece Funaro, un personaje lateral, pero que le toma al pulso a la sociedad y, en este caso, al destino de su generación: “Era tan profundo el miedo que ni siquiera sabíamos que teníamos miedo, llega a decir Funaro en un momento del libro, pensando en su historia como autor”, contó el novelista, aludiendo a la trayectoria de los artistas que se formaron bajo las consignas de la Revolución. “Todos tenían un trabajo, periodistas, editores, correctores, pero si te desviabas mucho, si eras homosexual, te mandaban a un lugar perdido a trabajar en una revista de veterinaria de cuarta”, añadió. “La esencia de la política cultural tuvo un efecto: engendró el miedo en la cultura cubana. El miedo ha sido la base de la creación y se ha mantenido hasta hoy”, explicó Padura. “La literatura trabaja con conflictos, es lo que mueve las historias, pero se desarrolló un tipo de escritura que nosotros le llamamos la literatura sinflictiva. Nunca pasaba nada. Se creó un tipo de novela policial revolucionaria. Era propaganda política. Tenía algo de policial, mucho de revolucionaria y poco de novela”, añadió. Padura fue de los autores que rompieron el modelo revolucionario y, como contó, su conexión con España le permitió seguir ese rumbo. En Cuba sus novelas se publican con retraso, cuando se lanzan.
Ganador del premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, hace unos días participó en la Feria Internacional de Buenos Aires y hoy volverá al campus Lo Contador: a las 18 horas presentará la charla “Cómo escribir una novela”.. C. R Autor: ROBERTO CAREAGA C.. El escritor cubano ayer participó en el ciclo La Ciudad y las Palabras de la UC. Ante una sala llena convirtió el lanzamiento de su última novela, “Morir en la arena”, en un recorrido por su biografía literaria y las condiciones culturales bajo la Revolución. Padura estuvo ayer con Emilio de la Cerda, subsecretario del Patrimonio. Hoy vuelve al campus Lo Contador a dictar la charla “Cómo escribir una novela”.