Editorial: Mundos climáticos opuestos
Editorial: Mundos climáticos opuestos Mientras por estos días los habitantes del hemisferio norte están dando diente con diente y se protegen con prendas abrigadoras ante bajísimas temperaturas -hasta con récords históricosacá los chilenos y chilenas, nos sofocamos con calores que ya han superado los 35 grados a la sombra y una dramática secuela de incendios forestales.
Podría decirse que es algo "natural" y consustancial a la temporada estival, pero los expertos y estudiosos hace tiempo que vienen anunciando los alarmantes efectos que el cambio climático genera en todo el mundo y cada verano suele ser más tórrido que el anterior, como también los inviernos se van presentando con sorprendentes e inéditas temperaturas, unidas a otros fenómenos devastadores como tormentas; gigantescas nevazones y desastrosas inundaciones en países europeos como Italia, Francia y España.
Acá, cada verano trae aparejados dos escenarios bastante contrapuestos: por un lado, están las vacaciones de estudiantes y trabajadores y el consiguiente y acostumbrado "éxodo" de miles de familias a balnearios de cordillera y playa y, por otro, está el previsible riesgo de siniestros debido a la sequedad del ambiente y el poco espíritu previsor que muestran muchas personas.
Como ha informado nuestro diario, en lo que va de este verano en la Región del Maule, los incendios forestales han arrasado con más de 4 mil hectáreas e incluso ha habido pérdida de vidas humanas. Para peor, las temperaturas siguen en aumento e incluso se han pronosticado máximas por sobre los 34 grados Celsius.
En las ciudades, aunque pudiera parecer obvio, no está demás insistir en las recomendaciones en cuanto a evitar los "golpes de calor" (teniendo especial cuidado con los adultos mayores y los niños) como también -cuando el caso lo ameriteel uso de bloqueadores para proteger la piel y mantener una adecuada y permanente hidratación.
Respecto del desplazamiento de turistas a nivel regional, la presente temporada se perfila dentro de los parámetros normales en los balnearios de las cuatro provincias maulinas, exceptuando obviamente, la zona del lago Vichuquén, tremendamente afectada por la contaminación de sus aguas, lo que ha derivado en lo que parece ser la peor crisis de su historia..