Columnas de Opinión: s tarea compleja diseccionar el carácter chileno. Escrutando con rigor de espeleólogo, entre nuestras cualidades destaca una franca solidaridad, aunque en la desgracia. Tampoco es fácil descubrir un defecto. Es un acto de lucidez, como detectarse una nueva arruga frente al espej
Columnas de Opinión: s tarea compleja diseccionar el carácter chileno. Escrutando con rigor de espeleólogo, entre nuestras cualidades destaca una franca solidaridad, aunque en la desgracia. Tampoco es fácil descubrir un defecto. Es un acto de lucidez, como detectarse una nueva arruga frente al espejo. Esa cara invertida está tan cerca que es difícil verla en perspectiva sin proyectar el propio imaginario sobre ella. Queda claro -eso síque el medio físico influye sobre la idiosincrasia de un pueblo. Mucho ha cambiado Chile en los últimos cincuenta años. Para sumergirnos en la explicación de esos cambios, nada mejor que conversar con un experto de alto vuelo, como Jorge Larraín. Sociólogo formado en la Universidad Católica de Chile y Doctorado en la Universidad de Sussex, Inglaterra. Fue profesor del Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN) de la Universidad Católica de Chile. También fue profesor en la Universidad de Birmingham, desde 1977. A todo esto fue el primer director del Departamento de Estudios Culturales -1988 y 1993y continúa como profesor titular de Teoría Social hasta hoy.
En la actualidad es Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado, y director de la carrera de Sociología. -Una encuesta de El Mercurio-Opina, revela que el 71,1 por ciento de los chilenos dice que la política no les interesa. ¿ Qué lectura hace de esto usted? -A mí no me extraña tanto esa cifra.
Si uno lee las encuestas de opinión que ha habido desde los 90 en adelante hay un deterioro permanente y sistemático de la opinión sobre la política, E los políticos y del rol que juega la política en la vida de la gente, especialmente de los jóvenes. En esto no veo tantas variaciones, sino que mas bien un proceso de desafección con respecto a la política. Hay una apreciación implícita en la gente de lo que se juega en la política chilena, terminada la dictadura militar, es muy poco. Sea la oposición o sea el gobierno, todos piensan más o menos lo mismo.
Por eso es que ahora las encuestas son tan desfavorables para el gobierno actual y malas para la oposición también. -No cree que en 1989 los partidos políticos sobredimensionaron las expectativas de la gente? -Podría ser, pero yo más bien tiendo a pensar que es el hecho de que hay ciertos aspectos intocables en la política chilena.
Si uno compara a Chile con Argentina, Bolivia o Perú, donde en cada gobierno se juegan la vida. .. llega a la conclusión de que nosotros tenemos reglas fijas muy estables, y es lo que los extranjeros consideran una gran virtud. Pero no podemos dejar de reconocer que la política actual en Chile no intenta cambiar nada muy sustancialmente porque no se puede. Si no hay un gran acuerdo entre oposición y gobierno no se puede cambiar nada aquí. Está todo amarrado. .. y eso es lo que exaspera a la gente.
Sin embargo, en la propia encuesta UC-Adimark un porcentaje muy importante de chilenos confiesa que su vida ha mejorado con respecto a la que llevaban sus padres. ¡ Es decir, hay un poco de esquizofrenia aquí también! Como que a la gente le falta mucho todavía, porque quieren más. .. Y claro, el proceso de aspiraciones se despierta cuando uno mejora. Y la gente en Chile ha mejorado. No se puede decir que no. -En la encuesta a que aludí al comienzo, se pide a los chilenos que se pongan nota -en escala de 1 a 7en cuanto a realización personal. Y la nota promedio que se pone el chileno es de 5,6.
Esto llama la atención en un país depresivo, quejicoso y donde el optimismo no abunda precisamente. .. -Eso muestra una evaluación muy positiva acerca de cómo les ha ido a los chilenos, a pesar de que tengan aún muchas aspiraciones no satisfechas. Ahora, eso es distinto de la apreciación que ellos tengan de los políticos. Puede que en eso haya un poco de inconsecuencia, y que es propio de los países que avanzan y mejoran. Se despiertan una serie de procesos y de expectativas muy amplias. .. y como tienen dificultades en ser satisfechas van produciendo una cierta insatisfacción. Pero cuando uno lo mira desde un punto de vista más general, no se puede negar que hay avances. Esto es propio del carácter chileno, por una parte quejumbroso, y por otra parte optimista.
CAMBIOS EN EL CARÁCTER NACIONAL -Hace poco en el editorial de un diario boliviano se decía "Los chilenos somos un poco bipolares" JORGE LARRAÍN, SOCIÓLOGO: que un chileno es hoy un tipo muy parecido al argentino, pero peor vestido. ¿ Está arrogante el chileno de hoy? -El discurso identitario del chileno prevalente en estos días es el discurso exitista liberal, o empresarial. Es ese discurso que enfatiza que Chile es un país ganador, es un país que tiene éxitos, es un país que aventaja a sus vecinos. Y también se dice que Chile es un país que ya no es latinoamericano, es un país que se relaciona con los europeos. En nuestro discurso está la idea de que esto está a la mano, casi a punto de hacerse realidad. Ahora, exagerado o no, no cabe duda de que nosotros somos un país que ha servido de modelo. Somos modelo para el resto de los latinoamericanos, porque ya nos distanciamos de ellos, porque hacemos las cosas mejor y los europeos nos quieren y nos respetan. Por eso es que nuestros vecinos nos encuentran arrogantes. ¡ Claro, pues. Si nos sentimos diferentes y ganadores! APRENDIENDO A QUERERSE -Un reciente estudio del profesor Vignolo señala que hay tres países a nivel mundial que tienen muy baja auto-estima. Turquía, México y Chile. ¿ Cómo percibe usted el auto-estima del chileno? -Ahora está un poco afectado. Y nos quejamos más porque no nos ha ido tan bien como queríamos. Pero, en general en los últimos quince o veinte años nuestro auto-estima ha subido un poco. Este discurso ganador, exitista que circula y que se ve en toda la prensa obedece a una autoconcepción mejorada.
Como que el chileno percibe que estamos haciendo las cosas bien, estamos en las ligas grandes, tenemos acuerdos comerciales con los grandes países en el mundo, a pesar de que nuestra tendencia ancestral a apocarnos nos sigue penando.
Pero yo diría que desde el año 1990 en adelante los chilenos nos miramos con mejores ojos. -¿ En qué medida nuestra condición insular ha hecho del chileno un tipo apocado? Hace poco nos abrimos al mundo. .. -Es cierto. Nuestra insularidad siempre nos ha afectado un poco. Todas las identidades están afectadas por su parte material, por la geografía. Somos un país aislado del resto de américa latina, con cordilleras altas. .. por el otro lado por un mar muy amplio. Y entonces tenemos una mentalidad isleña. Y esa mentalidad isleña hace no tanto que seamos pesimistas u optimistas, sino que tendemos a oscilar más violentamente entre un polo y otro. -¿ Seríamos un poco bipolares? -Claro, un poco bipolares. Nosotros tenemos peaks de exaltación muy radicales. Cuando ganamos un partido de fútbol importante somos capaces de ir y destruir medio Santiago con tal de celebrar. No tomamos las cosas a medias. Nos falta recato y discreción. O nos hundimos en la más profunda de las depresiones, o celebramos con exageración. Esto pasa hasta con la economía. Somos un poco esquizofrénicos en eso.
Bipolares, como dice usted. ... Periodista, Diplomado en Marketing Político y Miembro de la Sociedad de Historia y Geografia de Chile. jorgeeibar13@gmail.com Jorge Abasolo Junto con destacar un fenómeno de desafección de la cosa pública, especialmente por parte de los jóvenes, este cotizado profesor advierte que hay ciertos aspectos intocables en la política chilena.. Junto con destacar un fenómeno de desafección de la cosa pública, especialmente por parte de los jóvenes, este cotizado profesor advierte que hay ciertos aspectos intocables en la política chilena.