Editorial: Mejorar comunicación de riesgo
Editorial: Mejorar comunicación de riesgo El último informe de SERNAPESCA que descarta la presencia de toxina amnésica en la bahía de Tongoy permitiría levantar pronto una prohibición que impactó de manera directa a pescadores, locatarios y al turismo local. Y es que el episodio completo deja al descubierto una debilidad que se repite en distintas crisis: la forma en que se comunica el riesgo a la comunidad. Las alertas sanitarias cumplen un rol clave en la protección de la salud pública y nadie discute su pertinencia cuando existen antecedentes objetivos. Sin embargo, cuando la información se entrega de manera incompleta, sin contexto o sin explicar con claridad qué está prohibido y qué no, el efecto puede ser contraproducente. En Tongoy, la confusión llevó a que muchos asumieran un cierre total del balneario, afectando actividades que estaban plenamente habilitadas y golpeando innecesariamente a la economía local. Levantar prontamente la prohibición tras nuevas muestras favorables sería una señal de que los sistemas de vigilancia funcionan, pero también de que deben ir acompañados de una comunicación de riesgo más clara, pedagógica y oportuna. No se trata de minimizar los peligros, sino de explicarlos con precisión, diferenciando medidas preventivas de escenarios críticos y evitando alarmas que terminan dañando la confianza ciudadana. La salud pública requiere rigor técnico, pero también sensibilidad territorial. Cuando la información es clara, las personas cumplen las medidas y colaboran. Cuando es confusa, se instala el miedo y la desinformación. Tongoy merece certezas, no sobresaltos, y este episodio debe servir para fortalecer no solo los muestreos, sino también la forma en que el Estado conversa con su comunidad. EDITORIAL.
Un eventual levantamiento de la prohibición sanitaria en la bahía de Tongoy, tras descartarse la presencia de toxina amnésica, abre una oportunidad para recuperar la confianza, pero también deja una lección clara: comunicar bien el riesgo es tan importante como medirlo correctamente. EDITORIAL