Cumbre de "contención": qué se espera del cara a cara entre Trump y Xi
Cumbre de "contención": qué se espera del cara a cara entre Trump y Xi En medio de un alto al fuego en "estado crítico" en Medio Oriente, una competencia tecnológica y tensiones por Taiwán, el Presidente de EEUU prepara su visita a China acompañado de Elon Musk y Tim Cook, entre otros. POR FERNANDA ARANCIBIA El mundo está expectante.
Del 13 al 15 de mayo, Beijing será el escenario del encuentro entre el Presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping, en la primera visita oficial entre los mandatarios de las dos mayores potencias globales en casi una década. Al cara a cara llegan en medio del conflicto que protagoniza Estados Unidos con Irán y el consecuente doble bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha desatado el mayor shock de energía en la historia.
El cese al fuego está "en estado crítico", dijo este lunes Trump, tras calificar la más reciente oferta de Irán como "totalmente inaceptable". En ese contexto, la inconclusa guerra se instala como el punto más relevante de la tabla entre los jefes de Estado, que -a su vez deberán abordar los conflictos bilaterales que los envuelven.
El investigador del Núcleo Milenio Impactos de China en América Latina y el Caribe (ICLAC), Andrés Bórquez, definió esta cumbre como una "contención más que reconciliación", donde Trump y Xi llegan "en medio de una rivalidad estratégica que ya dejó de ser coyuntural, y es una lógica estructural". La exdirectora comercial de Chile en China, Natalia Cortés, coincide: "Será una cumbre para poner límites a una relación que ambos saben que seguirá marcada por la competencia". En ese contexto, el exembajador de Chile en China, Jorge Heine, es categórico al plantear que Trump llega "debilitado", en consideración de que su aprobación está en mínimos de 36%, del distanciamiento de Washington con sus aliados europeos por la negativa de prestar apoyo en la guerra y de que fue EEUU el que postergó la cita, originalmente planificada para fines de marzo. En contraste, Cortés destaca que Xi llega en una posición relativamente sólida, gracias a la imagen de estabilidad que se ha proyectado del gigante asiático en medio del incierto panorama internacional. El dilema chino Desde ese lugar, China ha adquirido un rol relevante en las Cumbre de "Ccontención?": negociaciones para el alto al fuego en Medio Oriente. De hecho, tanto el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, como su par del Tesoro, Scott Bessent, han instado a Beijinga utilizar su influencia sobre Teherán para resolver la crisis. Y es que, para Irán, China ha sido un salvavidas económico tras años de sanciones estadounidenses. La potencia asiática es su mayor comprador de petróleo -cerca del 90% de su producción en 2025-, y su principal fuente de importaciones, proveyéndolo de maquinaria, hierro, acero y químicos. Además, en 2021 ambos países firmaron un "acuerdo de asociación estratégica integral" para una cooperación económica, de seguridad y tecnológica de 25 años. En el escenario bélico en curso, China ha instado a un desescalamiento y a soluciones diplomáticas. Eso sí, "Beijing tampoco quiere aparecer actuando como brazo diplomático de Washington, " señaló Cortés. Es ahí donde surge el dilema chino. "China quiere proyectarse como una potencia estabilizadora y responsable, pero sin asumir los costos políticos y militares de convertirse en garante de seguridad regional", explicó Cortés.
Comercio bilateral Durante la última reunión entre los mandatarios, en octubre de 2025 al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Corea del Sur, se pactó la reducción de aranceles, la suspensión de controles a la exportación de tierras raras y una cooperación contra el fentanilo. Pero esa tregua se ha debilitado, avizorando un complejo diálogo comercial.
La semana pasada, EEUU aplicó sanciones a tres firmas chinas por proporcionar servicios a Irán, a lo que Beijing respondió con una orden conocida como blocking ban, mediante la cual el Ministerio de Comercio chino prohibió a las corporaciones locales siquiera reconocer las medidas estadounidenses.
La guerra comercial entró en una etapa mucho más profunda, plantea Bórquez, donde la inteligencia artificial, semiconductores, energía y seguridad forman parte de la misma disputa estratégica. "Incluso si ambas partes alcanzan acuerdos parciales, la competencia tecnológica va a continuar porque ambos perciben que ahí se juega la distribución del poder global en las próximas décadas", indicó el investigador del ICLAC.
En tanto, la exdirectora comercial de Chile en China detalló que EEUU busca instalar la idea de Board of Trade un mecanismo bilateral que permita ordenar flujos comerciales, definir sectores sensibles y evitar escaladas permanentes-, mientras que "Beijing buscará algo más pragmático". Trump "llegará con una lógica más transaccional, con foco en obtener resultados concretos y comunicables", agregó Cortés, apuntando a compromisos comerciales y acuer dos industriales visibles.
En ese contexto, cobra relevancia la comitiva del alto mando corporativo estadounidense que acomrativo estadounidense que acomrativo estadounidense que acomrativo estadounidense que acomREUTERS pañará al mandatario: Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), David Solomon (Goldman Sachs), Jane Fraser (Citigroup) y Kelly Ortberg (Boeing), entre otros. El factor Taiwán Taiwán es otro flanco a abordar. Xi ha propuesto un proceso de reunificación pacífica y la crisis energética -a raíz del conflicto en Irán le ofreció la oportunidad de reformular ese discurso. Taiwán importa cerca del 96% de la energía que consume, donde un 70% proviene de Medio Oriente. La oferta de China ahora se enfoca en explotar aquella vulnerabilidad estructural bajo el modelo de "un país, dos sistemas" con estabilidad y seguridad energética a cambio de soberanía.
Se trata de una idea que no convence ni a taiwaneses, quienes lo ven como una absorción, nia estadounidenses, desde donde ven con sospecha los ejercicios militares chinos y los simulacros de bloqueo a gran escala cercanos ala isla que se han vuelto cada vez más comunes.
Aunque, según Cortés, las prioridades de Trump estarán puestas en Irán y la relación comercial, por lo que "intentará evitar que Taiwán domine la reunión", el asunto sigue siendo relevante para EEUU, que recientemente aprobó la venta de un paquete de armas a Taiwán por más de USS 11.000 millones, medida muy criticada por China. "Es difícil que Trump se aparte de la posición tradicional de EEUU que, aceptando la política de "una sola China", también es de ambigiiedad estratégica", agregó Heine..