Autor: Po Leda Gazale Ch.
Biofouling del mar al invernadero: la alianza que busca transformar residuos en un sustrato agrícola
Biofouling del mar al invernadero: la alianza que busca transformar residuos en un sustrato agrícola nlas costas de la Región de Los Lagos, dondelamitlicultura mueve toneladas de choritos y choros cada año, emerge un problemasilencioso: el biofouling. Estas incrustaciones que se adhierena cuerdas y estructuras de cultivo debenser removidas periódicamente, generando residuos rellenossanitarios o, enel peor delos casos, el entorno marino.
Pero lo que para unos es desecho, para otros puede ser el comienzo de unnuevociclo. que hoy tienen como destino Ese es el espíritu del convenio que firmaron el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) yla empresa Sociedad Mar-Mau Ltda. Juntostrabajarán -desde noviembre de 2025 anoviembre de 2027para transformar estos residuos de biofouling en un sustrato agrícola de alto rendimiento, pensado para la horticultura protegida del sur de Chile. Una alianza que mira el océano y ve tierra fértil.
Elacuerdo, suscrito por el Director Regional de INIA Remehue, Manuel Muñoz, y el gerente general de Mar-Mau, Marcelo Calderón, establece una hoja de ruta que contempla desde la caracterización química del material hasta ensayos piloto en invernadero. El objetivo final es claro: generar evidencia científica sólida que permita ofrecer agricultores y agricultoras un sustrato local, competitivo y con menor huella de transportqeue los tradicionales, hoy mayoritariamente importados. En cifras, Chile es el segundo productor mundial de mejillones, y la Región de Los Lagos concentra más del 99% de esta actividad. Con más de300 mil toneladas anuales, la industria mitlicultora se ha consolidado como uno de los motores productivos del sur del país. Sin embargo, su crecimiento ha traído consigo desafíos ambientales aún no resueltos. Entre ellos, la acumulación de biofouling organismos incrustantes como balanos, ascidias y algas que sefijan alas estructuras de cultivo= representa un costo operativo y ecológico creciente. Actualmente, estos residuos son retirados mediante lavado a presión y, en su mayoría, dispuestos en vertederos o directamente al mar, sin ningún tipo de valorización. Paralelamente, la agricultura en la Región de Los Lagos enfrentasus propias limitaciones. La producción hortícola bajo invernadero depende casi exclusivamente de sustratos importados, insuLo que la i1 desec! 48 mos con alta huella de carbono y costos crecientes. Esta doble coyuntura residuos ternaen la agriculturaabre la oportunidad para un proyecto que conecta ambas industrias desde la lógica de la economía circular.
El propio Manuel Muñoz explica el valor estratégico de la iniciativa: “La valorización de residuos de biofouling tiene el potencial dereducirlos pasivos ambientales del sector acuícola, generar nuevos insumos paraa horticultura regional, promover modelos prosin manejo en la acuicultura, dependencia exductivos más circulares y proporcionar evidencia científica que respalde el desarrollo e implementación de sustratos alternativos alos comercialmente disponibles.
Además, representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones sostenibles para la agricultura protegida en el sur de Chile”. Y añade que “el desarrollo de un sustrato a partir de residuos de incrustación marina ofrecerá a los agricultores y agricultoras una alternativa local y sustentable a los sustratos tradicionales, tencial de reducir costos de adquisición y transporte”. con poMariela Casas, investigadora de INIA y responsable técnico del convenio, profundiza en el trabajo que viene por delante: “Los ensayos piloto realizados por INIA permitirán validar su desempeño agronómico y productivo en cultivos hortícolas, entregando información técnica que respalde su uso. Esta iniciativa, además, contribuye a la economía circular regional, valorizando residuos del sector mitilicultor y promoviendo una agricultura sustentable”. Desde Mar-Mau se suman ala mirada con entusiasmo. Enlaempresa están orgullosos de ser parte de una iniciativa que une ciencia, innovación y sostenibilidad, generando soluciones locales paraunaagricultura más eficiente y responsable.
“Seguimosavanzando hacia un futuro donde los residuos se transforman en oportunidades”, señalaron tras la firma de la alianza, agregando que este convenio, que se desarrollará entre 2025 y 2027, les permitirá valorizarresiduos de biofouling de la industria mitilicultora, reduciendo pasivos ambientales “y aportandoa una economía circular real en la Región de Los Lagos”. Enun escenario de crisis climática y presión creciente sobre los recursos naturales, iniciativas como esta recuerdan que, a veces, la solución a un problema de una industria puede estar en el residuode otra. 0 Autor: Po Leda Gazale Ch.. EL BIOFOULING ES UN DESAFÍO AMBIENTAL Y OPERATIVO CRÍTICO, PRINCIPALMENTE PARA LA SALMONICULTURA Y MITILICULTURA. CHILE ES EL SEGUNDO PRODUCTOR MUNDIAL DE MEJILLONES, Y LA REGIÓN DE LOS LAGOS CONCENTRA MÁS DEL 99% DE ESTA ACTIVIDAD. CHILE ES EL SEGUNDO PRODUCTOR MUNDIAL DE MEJILLONES, Y LA REGIÓN DE LOS LAGOS CONCENTRA MÁS DEL 99% DE ESTA ACTIVIDAD.