El ladrón de poca monta que inauguró la guillotina, el método letal que la Revolución Francesa impuso para una muerte igualitaria
El ladrón de poca monta que inauguró la guillotina, el método letal que la Revolución Francesa impuso para una muerte igualitaria el método letal que la Revolución Francesa impuso para una muerte igualitaria La tarde del 25 de abril de 1792, una multitud reunida en la Plaza de Gréve, frente al Ayuntamiento de París, vio rodar la cabeza de Nicolas Jacques Pelletier, condenado a la pena capital por robo.
El uso de la guillotina había sido aprobado un mes antes por la Asamblea Nacional francesa para que la muerte "fuera igual para todos, sin distinción de rangos ni clase social". adrón de poca monta y peor fortuna, Nicolas Jacques Pelletier nunca imaginó que su nombre iba a pasar ala historia.
Tampoco lo soñó, porque estaba bien despierto, la noche de cetubre de 1791 cuando, aprovechando la mala dumni nación de las calles, intentó con unos pocos cómplices asaltar en la rue Bourbon-Villeneuve a un desprevenido transeúnte al que se le había hocho tarde en la vuelta a su casa. El pobre hombre gritó y no se sabe si murió en el intento de pedir auxilio osalvó así el pellejo. En cambio, no hay dudas de que, mientras sus socios en el delito pudieron escapar, a Pellstierlo detuvo un guardia que acudió presuroso, alertado por los gritos de la víctima.
El caso quedó en manos del juez Jacob Augustin Moreau, magistrado del distrito de Sens, quien pese los reclamos del defensor de oficio de Peletier para que tuviera un juicio más justo, lo sentenció a muerte y fj la fecha para el 31 de diciembre de ese mismo año. El 24 de diciembre, el abogado del reo presentó una apelación, quizás esperanzado en lograr alguna piedad navideña, pero un segundo tribunal confirmóla pena. En esos tiempos dela Revolución Francesa, las fiestas religiosas no les movían un pelo a los funcionarios del Estado.
Nicolas Pellatier habría pasadoal olvido como un muerto más si por esos días la Asamblea NaNa= Una multitud se congrega en la Plaza de Gráve, frente al Ayuntamiento ejecución pública con guillotina. cional no hubiera establecido ala decapitación como único medio legal para las ejecuciones, lo que llevó a debatir cómo aplicar ese método.
Hasta entonces, las decapitaciones habían estado reservadas a los nobles y se hacían a filo de espada, pero el verdugo público Charles Henri Sansón portador de un apellido más que adecuado para alguien que mataba con la fuerza de gus brazos cuestionaba el uso de esa arma porque recordaba los antiguos privilegios delos aristócratas que la Revolución había venido a eliminar, Grabado monocromático sepia de Nicolas Jacques Pelletier con cabello rizado, chaqueta y pañuelo al cuello, dentro de un marco ovalado Retrato grabado de Nicolas Jacques Pelletier, el primer criminal ejecutado mediante la guillotina en Francia el 25 de abril de 1792 El verdugo no solo lo cuestionaba, sino que por esos días esta: ba probando una nueva máquina de ejecución, más igualitaria. No hacía ensayos con seres vivos, por supuesto, sino que utilizaba omo sujetos de prueba a los ca dáveres que nadie reclamaba de la morgue del Hospital Bicétre.
La guillotina era una máquina letal reción inventada par el ci SA París, para presenciar la primera París, para presenciar la primera rujano Joseph Ignace Guillotin, diputado en la Asamblea Naciopal, para evitar sufrimientos imútiles a los condenados a muerte.
El artilugio consistía en un armazón. de dos montantes verticales unidos en su parte superior por un travesaño denominado chapesu. (sombrero), que sostenía en alto una cuchilla de acero con forma triangular con tn mouton Vastre) de plomo de más de 60 lalogramos en su parte superior. En su parte inferior tenía un cepo de dos medias lunas, llamado fenátre (ventana), de las cuales la superior era móvil. Justo detrás de la máquina había una plancha de madera que actúa como báscula.
Una ejecución de 1704 de la guillotina, la maquinaría que prometía la muerte un un segundo Retrato grabado de Nicolas Jacques Pelletiex, el primer y sin sufrimiento. y sin sufrimiento. úejecutad eL25 de abril de 1792. jo mediante la guillotina en Francia "Al caer la hoja, el condenado motía decapitado en apenas un segundo, Guillotin sostenía que no llegaba a sufrir. Cuando condenaron a Pelletier, el asunto se estaba discutiendo en la Asamblea Nacional, lo que hizo que, al no haber métodoaptobado, su ejecución que dara en suspenso hasta que se definiera cómo hacerla.
Mientras tanto, el teo esperaba confinado enla cárcel, Eso le do cuatro meses más de vida y la oportunidad de dejar su nombre escrito con sangre en la historia como el del primer hombre ejecutado con la guillotina.
La muerte de Pelletier Finalmente, el23 de marzo de 1792, la Asamblea adoptó el uso dela guillotina como único método de ejecución a fin de que la pena de muerte "fuera igual para todos, sin distinción de rangos ni clase social". Se eliminaba así una. diferencia de clase, porque hasta entonces, mientras los miem bros de la aristocracia tenían el privilegio de la espada o, en ocasiones, del filo del hacha, los plebeyos morían por ahorcamiento, estrangulación o, en el peor delos casos, con las cuerpos destrozados en la rueda. De todos modos, la ejecución de Nicolas Pelletier no se llevó a cabo de inmediato. El condenado y el verdugo debieron esperar a quese construyera una guillotina, obra dirigida por Antoine Louis, un cirujano colega de Guillotin. Según las cuentas presentadas, el costo total del artilugio fue de 38 libras, el papel moneda creado parla Revolución.
Pero todo llega y para mediados de abril la máquina mortal ya astaba montada sobre un andamio y lista para usar en la Plaza de Gréve, frente al Ayuntamiento de París, el mismo lugar donde as habían llevado a cabo ejecuciones públicas durante el reinado del rey Luis XV.
La fecha de la ejecución de Palletier quedó fijada para el 25 de abril y, proviendo que se reuniría una multitud para ver cómo funcionaba el nuevo aparato sel asambleísta Pierre Louis Rosderar le escribió al general Ma: rié-Joseph de Lafayette para solicitar la presencia de la Guardia Nacional y garantizar así el buen desarrollo del acontecimiento.
Alas tres y media de la tardo,. El ladrón de poca monta que inauguró la guillotina, el método letal que la Revolución Francesa impuso para una muerte igualitaria Pelletier fue conducido al cadal o vistiendo una camisa roja, el atuendo típico de alguien conde nado por asesinato, La gran multitud pronosticada por Roederer ya estaba allí esperando, ansiosa. por ver elnovedoso invento en ac ción. La guillotina, que también eraroja, había sido preparada con antelación y Sanson actuó conrapidez. En cuestión de segundos, Pelletiertuvo el cuello apoyado en. elcspo yla hoja cayó e hizo rodar su cabeza. Como espectáculo, la ejecución de Pelletier fue un completo fracaso. La multitud seretiró des contenta par lo rápida que había sido, lo que la hacía muchos menosatractiva que los métodosan teriotes. "¡Devuelvan nuestra har ca de madera! ", se gritó desde el público. Así, en ese tan sencillo como vertiginoso acto, Nicolas Jacques Pelletiar entró en la his toria como el primer ejecutado con la guillotina.
Las posteriores ejecuciones de Luis XVI y María Antonieta dejarían en claro que la máquina hacía que la muerte "fuera igual para todos, sin dis tinción de rangos ni clase social", como pretendía la Asamblea Na cional. cional.
Elfin delas ejecuciones públicas Durante los siguientes 147 años las ejecuciones conla guillo tina fueron públicas, aunque con al correr de los años se comen zaron a hacer antes del amane ez para evitar que se reunieran. multitudes para presenciarlas. Fue así hasta que el 17 de junio de 1939 un involuntario retraso provocó un escándalo que acabó con elas.
Eso día debía ser ejecutado, como siempre antes del amane cer, Eugen Weidmann, un ase sino de origen alemán con varias muertes en su haber, Sin embar go, un hecho fortuito hizo que cuando finalmente el reo fue lle vado con las manos atadas y el pecho descubierto fuera de las puertas dela prisión de Saint-Pie e, en el centro de Versallas, don de estaba montado el cadalso, el solya estaba alto y había unas 600 solya estaba alto y había unas 600 solya estaba alto y había unas 600 solya estaba alto y había unas 600 Joseph Ignace Guillotin, el médico que inventó la máquina letal. personas reunidas para presen ciar su muerte El retraso se debió a que el verdugo designado Anatole Del: ler, un alemán con una impecable foja de servicio, había muerto el día anterior al fijado para gui lotinar al delincuente. En su lu gar, se nombró a otro verdugo, Jules-Henri Desfornesux, que le gó tarde porque se quedó dormi: do.
Cuando la cuchilla decapitó a Weidmann, el sol iluminaba la escena con una clara luz matinal que permitió a los fotógrafos y al camarógrafo registrar toda la escena y también el tumulto posterior, con la multitud burlando el cordón policial para llevarse los pañuelos y bufandas empapados en sangre como souvenir.
Los diarios franceses del día siguiente mostraron en sus por tadas fotos de la ejecución y del comportamiento de la multitud, conun impacto tal que luego fueron reproducidas por medios de otros países de Europa En su cxónica de los hechos, el Paris-Soir calificó a la multitud de "repug: nante" y de "rebelde" El gobierno francés acusa: do de salvaje por los medios eu ropeos estaba avergonzado.
La luz del día había permitido el egístro fotográfico que mostró al mundo a un pueblo francós ávido de sangre derramada por el Estado. "Hasta entonces, había poco do. "Hasta entonces, había poco do. "Hasta entonces, había poco do. "Hasta entonces, había poco do. "Hasta entonces, había poco quedecirsobre el espectáculo de gradado de la ejecución pública. Tenían poco que decir sobre la violencia de la pena capital como tal. El problema que los persiguió era la multitud que se agolpaba en tomo ala guillotina. La multi tud ejecutante se convirtió en un misterio y una obsesión, objeto de vigilancia iteraria, investigación parlamentaria, estudio científico y examen periodistico.
Estos comentaristas vieron una multitud. sin dignidad, una multitud llo: na de emociones malsanas, una multitud de morbosa curiosidad y juerga fuera de lugar. ¿Quién era esta multitud? ¿ Qué emociones sintieron sus participantes ante el espectáculo del castigo?", escri bió el historiador Gregory Shaya.
Consultada por el Paris-Soix, una fuente del gobierno debió admitir que la ejecución pública "lejos de servir como elemento disuasorio y tener efectos saluda: bles an las multitudes fomentó los instintos más bajos de la naturale za humana y avivó el alboroto ge neral y el mal comportamiento". Una semana después, el dereto del presidente Lebron pu so punto final a las ejecuciones públicas, pero no terminó con la pena capital ni con el uso de la guillotina, deede entonces conti nada alos patios interiores de las prisiones, donde solo se admi tía la presencia de magistrados, tía la presencia de magistrados, tía la presencia de magistrados, tía la presencia de magistrados, tía la presencia de magistrados, tía la presencia de magistrados, Charles Henri Sanson provenía de una generación de verdugos abogados, agentas de policía, el ministro religioso que pidiera el condenado y el médico que debía certificar la muerta El último guillotinado Sin embargo, la guillotina se siguió utilizando durante casi cuatro décadas más.
La última ejecución tuvo lugar la madru gada del 10 de septiembre de 1977, en el patio de la prisión de Baumettes, en Marsella, cuan do la cuchilla letal separó la cabeza del cuerpo del inmigrante tunecino Hamida Djandoubi, un joven discapacitado condenado a muerte por haber asesinado a su antigua novia "La noche en la que esta: ba previsto que se efectuara la sentencia, yo no pude don sólo pensaba en que se iba a asesinar a una persona. Lo que hizo fue una atrocidad y, para muchos, eso justificaba la ejocución, pero la discapacidad de cución, pero la discapacidad de cución, pero la discapacidad de Revolución Francesa. Ejecución pública en la guillotina de El asesino Eugen Weidmann / Bug Maximilien Robespierre (1758-1794) y Louie Saint-Just (1767-. en el tribunal. Fue la última persona ejecutada públicamente 1794) en la Plaza de la Revolución de París, el 10 de Termidor en Francia mediante del año 11 (28 de julio de 1794). Dibujo de H. Renaud. Diandoubi hizo que todo fuera peor. Tenía una prótesis en la pierna como consecuencia de un accidente laboral.
Pero para la decapitación se la quitaron, así que tuvo que ir de rodillas a la guillotina", le contó hace unos hace unos años a BBC Mundo Nicole Pollak, la hija del abogado que estuvo a cargo de la defensa del condenado, La ejecución también le causó horror a la jueza Monique Mabelly: "Cuando los guardias abrieron la puerta, se vio la guí lotina, Y al lado, una cesta.
Por modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: modestia, me volteó en el mo: mento en el que la cuchilla iba a caer. Cuando volví a ver, todo estaba lleno de sangre", escri bió en artículo contra la pena de muerte que publicó pocos días después. después. guillotina..