Alison Tetrick: “Cuando supe que el ride apoyaba a niños que enfrentan el cáncer, dejó de ser un desafío y se convirtió en una responsabilidad”
Alison Tetrick: “Cuando supe que el ride apoyaba a niños que enfrentan el cáncer, dejó de ser un desafío y se convirtió en una responsabilidad” T odos los años, más de 500 personas de todo el mundo postulan para participar del desafío solidario Fireflies Patagonia.
Pero apenas 25 son seleccionadas para ser parte del recorrido que este año comenzará en Puerto Varas, Región de Los Lagos en un proceso que no busca elegir a los mejores, sino a aquellos que quieran entregarse para ayudar a los niños y vivir una experiencia que les cambie la vida. Esto mismo permite desarrollar un grupo muy variado, donde comparten desde principiantes hasta atletas internacionales de gran renombre.
Uno de estos nombres será el de Alison Tetrick, ciclista profesional estadounidense que ha formado parte de equipos profesionales donde ha participado en las carreras más importantes del mundo, además de representar a su país en diversos eventos. Pero sus máximos logros han sido en la disciplina del Gravel, donde ha ganado prestigiosos eventos como Unbound Gravel y del Gravel Worlds.
“El año pasado me invitó mi amigo y colega Ian Boswell, para unirme a un viaje que, a la postre, cambiaría mi vida”, recuerda hoy desde San Francisco, California, mientras prepara la logística para regresar a nuestro país. “Fireflies Patagonia reúne algo que me importa profundamente: el movimiento, la conexión humana y el servicio. Cuando supe que la travesía apoya directamente a niños que enfrentan el cáncer y a las comunidades que los cuidan, dejó de ser solo un desafío de resistencia.
Se convirtió en una responsabilidad y en un honor”, señaló Tetrick, agregando que “ser parte de Fireflies Patagonia no solo me conmovió, me cambió”. ¿Qué te motivó a unirte a este desafío? “En su esencia, la bicicleta es una herramienta poderosa para la conexión. Nos permite llegar a personas y lugares que, de otro modo, quizás nunca conoceríamos. Fireflies Patagonia utiliza esa herramienta sencilla para entregar esperanza, visibilidad y apoyo tangible a niños y familias que enfrentan realidades increíblemente difíciles. Me conmovió profundamente la idea de que nuestro esfuerzo físico pudiera traducirse en algo significativo para alguien más. El sufrimiento sobre la bicicleta es temporal y, en muchos sentidos, un privilegio. Lo que estos niños y familias soportan, no lo es.
Si pedalear puede traer aunque sea un pequeño moDécima edición de Fireflies Patagonia mento de alivio, alegría o apoyo real, entonces cada kilómetro vale la pena”. ¿Tienes algún caso cercano que haya pasado por el cáncer infantil, como los niños que reciben apoyo de Fireflies? “Como mucha gente, he conocido a familias afectadas por el cáncer, incluida la mía, y esas experiencias se quedan contigo. Pero lo que más me impactó durante Fireflies Patagonia fue lo personal que se vuelve el problema cuando conoces a los niños cara a cara; cuando ves su valentía, su humor, su resiliencia. Deja de ser una causa abstracta y se vuelve humana. Inmediata. Real.
Y una vez que experimentas eso, llevas esos rostros e historias contigo mucho tiempo después de que termina el recorrido”. ¿Qué fue lo que más te impresionó del recorrido en 2025? “La Patagonia es uno de los paisajes más imponentes que he experimentado. Es vasta, cruda y te hace sentir humilde. El terreno te recuerda constantemente lo pequeño que eres y, al mismo tiempo, lo conectado que estás con todo lo que te rodea. Pero lo que se quedó conmigo aún más que los paisajes fue la gente. La calidez de las comunidades, la generosidad, la apertura. Incluso en lugares donde los recursos son limitados, el espíritu es abundante. Los niños, las familias, los profesores, los equipos de salud. Su fuerza y dignidad son extraordinarias”. ¿Cuáles son tus expectativas para este año? “Espero regresar con una conciencia más profunda y una intención aún mayor. El primer año me abrió los ojos.
Este año, quiero escuchar más, conectar más y contribuir en todo lo que pueda, tanto dentro como fuera de la bicicleta, a través de la recaudación de fondos, el aumento de las donaciones y retribuyendo donde más se necesite.
También espero ayudar a generar conciencia a nivel internacional, para que más personas comprendan la importancia de apoyar a estas comunidades y el extraordinario trabajo que realiza Fireflies Patagonia”. ¿Qué aprendizajes te dejó la edición del año pasado? “Aprendí que la resistencia no se trata solo de empujar los límites físicos. Se extiende hacia tu corazón, hacia lo que puedes sentir y lo que estás dispuesto a dar para ayudar a otros. Eso es profundamente humano. Eso es lo que hace que el mundo gire. Aprendí que el impacto viaja más lejos de lo que cualquier bicicleta podría hacerlo. Aprendí que la alegría y la dificultad pueden coexistir lado a lado en el mismo momento, en el mismo lugar y que ambas pueden ser verdad a la vez.
Y lo más importante, aprendí que cuando las personas se unen con un propósito compartido, incluso algo tan simple como andar en bicicleta puede convertirse en una poderosa fuerza para el bien; tal como lo hace Fireflies Patagonia, pedaleando para apoyar a los niños con cáncer y a los equipos que los cuidan en la Fundación Vivir más Feliz”. “ En su esencia, la bicicleta es una herramienta poderosa para la conexión.
Nos permite llegar a personas y lugares que, de otro modo, quizás nunca conoceríamos”. “Me conmovió profundamente la idea de que nuestro esfuerzo físico pudiera traducirse en algo significativo para alguien más”.. La ciclista estadounidense —ganadora de importantes carreras como Unbound Gravel y Gravel Worlds— participará del ride solidario que entre el 6 y 15 de marzo recorrerá más de mil kilómetros para recaudar fondos para apoyar a los niños de la Fundación Vivir Más Feliz. “ En su esencia, la bicicleta es una herramienta poderosa para la conexión. Nos permite llegar a personas y lugares que, de otro modo, quizás nunca conoceríamos”. “Me conmovió profundamente la idea de que nuestro esfuerzo físico pudiera traducirse en algo significativo para alguien más”.