Infraestructura de carga: condición necesaria para el avance de la electromovilidad
Infraestructura de carga: condición necesaria para el avance de la electromovilidad La electromovilidad está adquiriendo creciente relevancia en Chile, especialmente ante el aumento del precio de los combustibles, que impacta tanto el costo de vida de las personas como la operación logística. En este contexto, los vehículos eléctricos surgen como una alternativa concreta para reducir costos, avanzar hacia una mayor independencia energética y generar beneficios ambientales.
Sin embargo, para que esta transición ocurra de manera masiva, la infraestructura de carga cumple un rol indispensable, al condicionar la confianza de los usuarios, la flexibilidad de uso y la viabilidad operativa de adoptar esta tecnología. Actualmente, Chile cuenta con 7.149 cargadores públicos (ver infografía) y privados acumulados a nivel nacional.
Al mismo tiempo, las ventas de vehículos eléctricos livianos y medianos continúan creciendo: en 2025 se registraron 8.754 unidades vendidas, alcanzando una penetración cercana al 2,8% en ventas de vehículos DESAFÍOS DE LA CARGA DOMICILIARIA Para la mayoría de los usuarios, la carga domiciliaria representa la alternativa más conveniente. Quienes recorren menos de 50 kilómetros diarios podrían cubrir sus necesidades habituales cargando el vehículo en su hogar, aprovechando los períodos en que el automóvil permanece detenido. Esta es una diferencia clave respecto de los vehículos convencionales, ya que no se requiere acudir exclusivamente a una estación de servicio para recargar energía. No obstante, esta solución enfrenta desafíos técnicos y administrativos, especialmente en viviendas, fundamental para usuarios de alto recorrido, flotas, personas sin posibilidad de cargar en sus hogares y viajes interurbanos. Su instalación en estaciones de servicio, autopistas y puntos estratégicos permite ampliar la autonomía efectiva, entregar mayor flexibilidad y reducir la incertidumbre asociada a la disponibilidad de carga.
A su vez, la carga de destino, instalada en lugares como centros comerciales, supermercados, hoteles, restaurantes, oficinas y lugares de trabajo, permite recuperar autonomía durante tiempos habituales de detención, integrando la carga a las rutinas cotidianas y complementando las distintas necesidades urbanas. Pese a los avances, la expansión de la red de carga pública enfrenta desafíos relevantes. Más del 80% de los conectores del país se concentran en la Región Metropolitana, lo que evidencia la necesidad de descentralizar la infraestructura y avanzar hacia una red con mayor cobertura territorial. En esa línea, uno de los principales obstáculos es la baja rentabilidad de corto plazo de la carga rápida en zonas con menor demanda. Si la infraestructura se instala solo donde ya existe una masa crítica de vehículos eléctricos, muchas zonas estratégicas podrían quedar rezagadas durante años.
En este escenario, destacan iniciativas como el Plan Maestro de Infraestructura de Carga Pública, desarrollado por la Agencia de Sostenibilidad Energética y el Ministerio de Energía, el cual prospecta ubicaciones priorizadas y propone medidas para acelerar el despliegue de la red, incluyendo coordinación interinstitucional e incentivos a la inversión. En la misma línea, el programa +Carga Rápida entrega cofinanciamiento para instalar infraestructura de carga rápida en distintas zonas estratégicas del país.
La próxima etapa de desarrollo deberá enfocarse en ampliar cobertura territorial, fortalecer la experiencia de usuario y facilitar soluciones de carga en diversos contextos urbanos y regionales, consolidando una red robusta, accesible y bien distribuida para acompañar el crecimiento sostenible de la electromovilidad. edificios y condominios que no fueron diseñados para incorporar esta tecnología.
En estos casos, la instalación puede ser costosa, compleja o incluso inviable, debido a restricciones técnicas, autorizaciones comunitarias, intervención de espacios comunes y necesidad de sistemas que permitan asignar correctamente los costos de energía a cada usuario. Por ello, considerar infraestructura de carga desde el diseño de nuevas edificaciones será clave para evitar barreras futuras en una etapa de masificación. POR EQUIPO DE LA AGENCIASE, JOSUÉ MUÑOZ, JAVIER CONTADOR, jefe de Proyectos de coordinador de Infraestructura de Carga. Electromovilidad. nuevos.
Además, en abril de de la electromovilidad y 2026, posterior al alza de los refuerzan la necesidad de combustibles, los vehículos contar con una red de carga eléctricos enchufables preparada para acompañar este representaron un 10% de las crecimiento. ventas. Estas cifras reflejan Junto con la carga residencial, una aceleración en la adopción la carga rápida pública es. Más del 80% de los conectores del país se concentran en la Región Metropolitana, lo que evidencia la necesidad de descentralizar la infraestructura y avanzar hacia una red con mayor cobertura territorial. UN PARQUE AUTOMOTOR EN CRECIMIENTO POR EQUIPO DE LA AGENCIASE, JOSUÉ MUÑOZ, JAVIER CONTADOR, jefe de Proyectos de coordinador de Infraestructura de Carga. Electromovilidad. nuevos.
Además, en abril de de la electromovilidad y 2026, posterior al alza de los refuerzan la necesidad de combustibles, los vehículos contar con una red de carga eléctricos enchufables preparada para acompañar este representaron un 10% de las crecimiento. ventas. Estas cifras reflejan Junto con la carga residencial, una aceleración en la adopción la carga rápida pública es