Columnas de Opinión: "Me encanta la idea de que Valparaíso pueda ser la sede del BBNJ"
Columnas de Opinión: "Me encanta la idea de que Valparaíso pueda ser la sede del BBNJ" undado en Tokio en F 1983, el Peace Boat -conocido en nuestro idioma como el Barco de la Pazes una organización internacional sin fines de lucro que opera como una plataforma flotante de educación, diálogo y cooperación global.
Con estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC), la ONG ha construido durante más de cuatro décadas una red de trabajo en torno a la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible, utilizando un buque de pasajeros como espacio de encuentro entre sociedad civil, gobiernos y organismos internacionales. Cada uno de sus viajes -tres al añorecorre cerca de una veintena de puertos en distintos continentes.
A bordo viajan cerca de dos mil personas por trayecto, provenientes de más de 40 países, en travesías que superan los cien días. "Hay gente que viene con niños entre dos y siete años, tenemos una escuela Montessori para niños en el barco, programas para adultos mayores", explica la neoyorquina Emilie McGlone, directora de alianzas del Peace Boat y representante de la organización en Naciones Unidas, con base en La Gran Manzana. Chile es parte habitual de esa ruta.
En el actual Viaje Global 122 -que marca además el aniversario número 43 del Peace Boatel buque Pacific World recaló el 9 de enero en Rapa Nui, arribará el 26 a Valparaíso y cerrará su paso por el país el 31 en Punta Arenas.
En este tramo viajan cerca de 1.800 pasajeros, además de invitados especializados, entre ellos el ecologista y guía patagónico Luis Miranda, quien dicta charlas educativas sobre flora y fauna chilena durante la navegación desde Callao hasta el extremo sur. La relación del Peace Boat con Chile no es reciente ni episódica. McGlone recuerda que el trabajo en el país se remonta a comienzos de los años 2000, con un foco sostenido en la conservación ambiental. "Empezamos a trabajar con la conservación de la Patagonia. Llevamos por más de quince años una campaña para nombrar a la Patagonia Patrimonio Mundial bajo la UNESCO, en conjunto con CODEFF", señala.
El Comité Nacional Pro Defensa de la Flora y Fauna, fundado en 1968, es la organización ambientalista más antigua de Chile, miembro de Amigos de la Tierra Internacional, y ha sido un socio clave en esa agenda de largo aliento vinculada a la protección de ecosistemas y biodiversidad. INNOVACIÓN AZUL La escala en Valparaíso no es una parada más.
El eje de la visita estará puesto en el tratado BBNJ (Biodiversity Beyond NaPACIFIC WORLD tional Jurisdiction), el acuerdo de Naciones Unidas destinado a proteger la biodiversidad marina fuera de las jurisdicciones nacionales, que comenzó a implementarse el 17 de enero pasado.
Ese contexto explica la realización, a bordo del barco, de un encuentro sobre Innovación Azul que reunirá a autoridades, representantes del mundo portuario, organismos internacionales y actores del ámbito ambiental. "Cuando el barco llega a Valparaíso, ese día se bajan dos mil personas en el puerto, y después nosotros estamos organizando el evento a bordo con más de 150 personas", detalla. En versiones anteriores han participado autoridades de gobierno, representantes de CEPAL, UNESCO, organizaciones ambientales y autoridades marítimas. Pero el trasfondo es más profundo: la candidatura de Valparaíso para albergar la secretaría técnica del tratado BBNJ. Para McGlone, la ciudad reúne condiciones difíciles de replicar en la región. "Valparaíso es un puerto principal de Sudamérica, es el puerto más antiguo de Sudamérica", destaca, además de su constante tráfico. A eso se suma su cercanía con Santiago y con el sistema de Naciones Unidas instalado en Chile. "Tiene acceso a CEPAL, a la ONU como punto de encuentro para conferencias y trabajo técnico", añade.
Desde la perspectiva ambiental, la representante del Peace Boat subraya el rol que ya juega el país. "Chile es un líder en cuanto a la conservación, porque ya está protegido más de 40% del mar chileno, más allá de la meta internacional del30% antes de 2030", dice. En ese contexto, Valparaíso podría convertirse en una sede que represente a Sudamérica en la gobernanza global del océano. "Yo creo que Chile está en un momento de postular. Yo creo que es mejor que Bélgica, yo creo que tiene que ser Valparaíso", afirma sin rodeos.
La apuesta del Peace Boat no es simbólica. "Cada vez que llega el Barco de la Paz la intención es activar la ciudad también, hacer eventos, traer actores distintos", plantea McGlone, quien mantiene un vínculo personal con la zona tras haber estudiado de intercambio en la Universidad de Valparaíso.
De ahí su convicción: "Me encanta la idea de que Valparaíso pueda ser la sede internacional de ese acuerdo tan importante".. Emilie McGlone, directora de alianzas internacionales del Peace Boat y representante de la organización ante Naciones Unidas, que vincula la próxima recalada del buque a Valparaíso con una estrategia de largo plazo en torno a la conservación oceánica, y la opción de que la ciudad se convierta en sede técnica del principal tratado global sobre biodiversidad en altamar. "Chile es un líder en cuanto a la conservación, porque ya está protegido más de 40% del mar chileno, más allá de la meta internacional del 30% antes de 2030". Emilie McGlone Directora Alianzas Internacionales Peace Boat y representante de la organización