Autor: ARIEL DIÉGUEZ
Chilena y su hijo quedaron en la calle cuando policía clausuró el Airbnb que contrataron en Barcelona
Chilena y su hijo quedaron en la calle cuando policía clausuró el Airbnb que contrataron en Barcelona es quiero contar a todos una experiencia que no se la doy a nadie por lo agobiante, lo angustiante, lo difícil que es". En un video que grabó en una pieza de un hotel en Barcelona la madrugada del último sábado y que subió a Instagram el mismo día, Viviana Suárez cuenta que ella y su hijo de 23 años, que tiene una discapacidad cognitiva, organizaron ese viaje a España hace más de un año. "Reservamos a través de Airbnb, con un súper anfitrión que se suponía que estaba muy, muy comprobado". Llegaron el 29 de abril a un departamento o "piso" de Carrere de Palau 4, en la "ciudad vieja" de Barcelona, y todo parecía ir bien.
Ella es dueña de LyS Saling Tours, una empresa que ofrece travesías en velero y clases de navegación a vela, y en este viaje aprovecharía de hacer contactos para desarrollar en Chile un astillero artesanal que al principio construirá kayaks de madera. Desde Barcelona, Viviana y su hijo fueron dos días a Jerez, para visitar a los artesanos que podrían prestarle asesoría. Sólo llevaron mochilas con ropa. Dejaron el resto del equipaje en el departamento.
Ese viernes, cuando regresaban de Jerez, recibieron un mensaje por WhatsApp del dueño del alojamiento. "Este súper anfitrión nos avisa que tenemos que dejar el apartamento o el piso y que no nos puede seguir manteniendo". El mensaje era el siguiente: "Lamentablemente, por una resolución judicial ajena a vuestra reserva, no me será posible alojaros después del día 8 de mayo.
Por este motivo, he solicitado acortar la estancia hasta esa fecha para evitar una cancelación de última hora aún más problemática”. Viviana y su hijo volvieron al departamento ese viernes, cerca de las 17 horas, pero no pudieron entrar. "Llegamos hoy día a Barcelona a buscar nuestras cosas y nos encontramos que el tipo tenía líos judiciales. Hoy día, viernes en la mañana, vino toda la parte judicial, cambiaron las chapas, sacaron las cosas. Nos quedamos en la calle, sin nuestras maletas, sin el computador mío para poder trabajar". Ella y su hijo tuvieron que buscar una pieza de hotel. En esta ciudad los alojamientos siempre están copados y este fin de semana lo estaban aún más, por el clásico Barcelona-Real Madrid. Cerca de la una de la madrugada encontraron una pieza que estaba disponible sólo por una noche y que les costó 198 euros. Al día siguiente deberían buscar otra.
En el MAURICIO QUEZADA video todavía se nota su angustia. "Si andan todos por ahí, por favor, les pedimos ayuda". Peregrinaje Este martes Viviana y su hijo llegaron a Santiago y ella recuerda cómo fueron estos cuatro días. "No teníamos comida, no teníamos alojamiento, no teníamos maletas. Un viernes en la noche", cuenta. Con la ayuda de contactos que trabajan en turismo consiguió que una abogada que vivía en Cantabria viajara a Barcelona y el sábado empezó un peregrinaje. El primer destino fue los Mossos d'Esquadra, la CAPTURA DE PANTALLA policía de Cataluña. "Ellos tienen una filosofía muy particular. Fueron los que hicieron la judicialización del departamento y la verdad es que no nos prestaron ninguna ayuda. Al principio tampoco querían tomar mi declaración", cuenta. Los Mossos le dijeron que, aunque ellos hicieron el desalojo, debía entenderse con la Guardia Civil, una de las policías nacionales de España, pero no hubo caso. Había que esperar el lunes, cuando abrieran los tribunales. El anfitrión nunca más contestó. "Él es un ciudadano ruso, aparentemente, que arrienda o tiene o ha comprado, no conozco la figura legal española, departamentos y los renta a turistas, a inmigrantes. Por otro lado, ha comprado departamentos y no ha pagado los dividendos", explica. Este caso podría ser parte de una operación mayor.
El diario La Vanguardia publicó el 27 de abril que la Fiscalía de Barcelona denunció a cinco personas que pertenecerían a una organización rusa que habría dejado el rubro de los burdeles y que ahora arrendaba "pisos" para subarrendarlos. Viviana y su hijo pudieron cambiarse a otra pieza del mismo hotel. No tuvieron que volver a buscar alojamiento por toda la ciudad. Ella también compró ropa y fue al aeropuerto de Barcelona, para ver si podía postergar el vuelo de regreso, en caso de que el lunes no recuperara su equipaje. Explicó que estaba en una emergencia. "La respuesta fue simple. Solamente hay reubicación si tienes cáncer, o tienes un embarazo LUN de alto riesgo o si eres un muerto", recuerda. Su hijo era otra preocupación. "Estaba muy angustiado, muy descompensado, muy acelerado. No te puedes desmoronar, a pesar del estrés, porque tienes a otra persona que tienes que contener", cuenta. El lunes temprano reanudaron su peregrinaje. "Los tribunales españoles son brutales. Primero, porque te tratan como delincuentes. Segundo, porque en realidad son tan burocráticos que te mandan al piso 1, después al 3, después al 6 y después a otro", explica. La abogada al final habló con el procurador de la causa, que a su vez se comunicó con un administrador judicial para abrir el departamento. Los citaron a una hora determinada en Carrere de Palau 4. Viviana pensó que ella iba a entrar a tomar su equipaje, pero no. "Lo dejaron en un pasillo del edificio. Hay cosas que las metieron como en una especie de cubrecama y las dejaron en el suelo. Claramente te das cuenta de que te revolvieron todo, te desarmaron todo. Tengo la sensación de que hay cosas que me faltan", explica. Antes de irse, tuvo un minuto para el conserje: "Me falta un cojín de viaje, pero ¿ sabes qué?, me da lo mismo. No es tema a estas alturas". Recuperó su equipaje y su computador justo a tiempo para trasladarse al aeropuerto y volver Chile en el vuelo que pagó cuando planificaba el viaje con su hijo. Endeudada y agotada. Hasta la tarde de este lunes no había querido abrir las maletas. Autor: ARIEL DIÉGUEZ. Al volver de una salida se dieron cuenta de que incluso habían cambiado las chapas. Su equipaje estaba dentro y tuvieron que acudir a tribunales para recuperarlo.
El anfitrión habría tenido problemas judiciales Viviana Suárez y su hijo, de vuelta en Santiago. "Les quiero contar a todos una experiencia que no se la doy a nadie por lo agobiante, lo angustiante, lo difícil que es" dijo ella en un video. Carrere de Palau 4, "ciudad vieja" Barcelona. Aquí está el departamento que ellos contrataron.