Cartas: Sobre la tragedia en el Instituto Silva Lezaeta y la salud mental escolar Señor Director: La reciente y trágica partida de la paradocente María Victoria Reyes en el Instituto Obispo Silva Lezaeta no es solo una pérdida humana irreparable; es una señal de alerta máxima sobre la crisis que atr
Cartas: Sobre la tragedia en el Instituto Silva Lezaeta y la salud mental escolar Señor Director: La reciente y trágica partida de la paradocente María Victoria Reyes en el Instituto Obispo Silva Lezaeta no es solo una pérdida humana irreparable; es una señal de alerta máxima sobre la crisis que atraviesa la convivencia escolar y la salud mental en nuestros establecimientos educativos.
Como psicóloga clínica especialista en el área infanto-juvenil y activista por la neurodivergencia, observo con preocupación como la violencia en el entorno escolar suele ser el síntoma visible de fallas profundas en los dispositivos de detección temprana.
Si bien ningún diagnóstico justifica la agresión, la precariedad en los protocolos de manejo de crisis y la falta de contención ante cuadros de desregulación emocional severa terminan por vulnerar tanto a los profesionales de la educación como al estudiantado. No podemos permitir que la inclusión se transforme en un concepto vacío. Para que esta sea efectiva, requiere de soporte técnico real y de seguridad ambiental para el ejercicio docente. Es imperativo transitar de respuestas punitivas y reactivas hacia un modelo de prevención basado en la salud mental comunitaria y el análisis riguroso de factores de riesgo socioconductuales. La memoria de la funcionaria fallecida y la integridad de quienes resultaron heridos nos exigen una reforma profunda en la estructura de los equipos de convivencia. El entorno escolar debe volver a ser, con urgencia, un espacio de resguardo psicosocial y respeto mutuo. CARTAS AL DIRECTOR Destacada Karen Navarrete Aburto Psicóloga Clínica Infanto-Juvenil.