71.716 Cintas de video en 12.094 días: la excéntrica mujer que grabó 33 años de televisión para proteger la verdad y la información
71.716 Cintas de video en 12.094 días: la excéntrica mujer que grabó 33 años de televisión para proteger la verdad y la información arion Stokes estaba en su casa cuando vio en la televisión que un canal de noticias informaba sobre el asalto a la embajada de Estados Unidos en Teherán, la capital de Irán. Los periodistas hablaban con efusividad que cuatrocientos estudiantes y militantes islámicos se habían apropiado del edificio.
Enarbolaban carteles que decian "Jomeini lucha, Carter tiembla' y gritaban "¡ Muerte a Estados Unidos!". Respondian al ayatolá Ruhollah Jomeini, lider espiritual de la revolución islámica, y exigian que las autoridades norteamericanas extraditaran al ex sha de Iran, Mohammed Rezah Pahlevi, derrocado, enfermo y exiliado en Estados Unidos. Querian juzgarlo por sus "crimenes al pueblo irani". Marion Stokes, como el grueso de la población global, estaba estupefacta. Los integrantes del movimiento islamista tomaron de rehenes a sesenta trabajadores. Liberaron a ocho por razones humanitarias. Pero el resto, los cincuenta y dos diplomáticos y administrativos, quedaron cautivos. Los secuestradores ataron las manos y vendaron los ojos de los rehenes. M La ocupación fue televisada en vivo. Las imágenes proliferaron por el mundo. Marion siguió con atención los hechos y parió una epifania: grabar.
Ese mariana del 4 de noviembre de 1979 puso una cinta en la grabadora y apreto "rec" Temia que la información, la cobertura mediática, las mentiras, las rectificaciones, las manipulacionesde Lo que los autores escribian, perlos medios se diluyeran en el espiral del olvido. Grabó para recordar. duraba. Quedaba ahi perpetuo y guardado, a disposición. Eran Y, desde entonces, nunca dejó de grabar palabras consolidadas, durables: bibliografia que no perecia, no se Había llegado a ese umbral de vida con cincuenta años y una visión critica del ecosistema informativo. Había sido bibliotecaria. borraba, no se reutilizaba. Los cassettes que las cadenas de televisión usaban se reciclaban. Lo que salia en vivo desaparecia al instante.
Y Marion por convicción, por ideologia, por obsesión, por paranoia, por su propio trabajo, por su propia visión, entendió que era un sacrilegio y una injusticia. "Tenemos que grabar esto, nadie más lo va a conservar", le dijo una vez a su hijo Michael. Lo tomó como una misión per sonal. Había llegado a los cincuenta años y a esa epifania parida en la crisis de los rehenes en Iran de 1979 con una trama intima pesada Nunca conoció a sus padres biológicos.
Nació el 25 de noviembre de 1929 en Filadelfia, Pensilvania Se convirtió en Marion Marguerite Stokes, criada en el barrio de Germantown, alumna de una escuela secundaria femenina y durante casi veinte afics trabajó como bibliotecaria en la Biblioteca Pública de Filadelfia Forjó un activismo inquieto. Militó en causas por los derechos civiles.
Organizó la movilización masiva de agosto de 1963 a Washington, cuando 250 mil personas marcharon por el empleo y la libertad liderados por un Martin Luther King que patentó la frase "yo tengo un sueño". Fue miembro fundadora de la junta directiva de la. Marion Stokes presionó "rec" el 4 de noviembre de 1979 e introdujo el último VHS la mañana del 14 de diciembre de 2012, el día de su muerte a los 83 años. Dedicó parte de su vida a documentar todas las noticias que la televisión estadounidense difundiera. La vida de una visionaria que fue investigada por el FBI, que se encerro en su casa y que vivió para que la información no se perdiera. Escéptica con los medios tradicionales, Marion Stokes decidió documentar cada cosa que dijeran. Se convirtió en una militante del archivismo para preservar lo que las propias cadenas no conservaban. Marion Stokes nació y murió en Filadelfia.
Fue una niña adoptada, tuvo un hijo y amaso una fortuna luego de invertir en Apple. 71.716 Cintas de video en 12.094 días: la excéntrica mujer que grabó 33 años de televisión para proteger la verdad y la información Organización Nacional de Mujeres y presidió el Comité de Juego Limpio para Cuba, una organización que se oponía al boicot económico en la isla, donde alguna vez soñó exiliarse. En 1959, conoció a Melvin Metelits, militante del partido socialista. Tal vez se enamoró, tal vez simplemente compañeros de cruzada.
Erari tiempos de un macartismo feroz: aquel que pregonara ideas izquierdistas era perseguido y acusado de deslealtad, traición a la patria, subversión. "Marion era extraordinariamente, indescriptiblemente fiel a sus propias prefe rencias, tendencias y creencias", describió él. La calificó de moderna e instruida. Las células comunistas activas en Estados Unidos la consideraron una potencial recluta.
Pensó en desertar a Cube Llevó a su marido a pasar unas vacaciones en México para esperar alli el visado cubano. "Ella tenía una visión de cuál debla ser mi papel y, cuando no cumpli sus expectativas, me sometió a críticas devastadoras. Y un dia me dije a mi mismo: "Esto es todo"", contó Melvin. Se separaron en 1960. Nunca fueron a Cuba.
En ese alborotado año, tuvieron a Michael, su único hijo, la echaron de su trabajo como bibliotecaria por presiones políticas y era consciente de que el FBI la espiaba: integraba una lista con otros actores de la sociedad civil involucrados en el activismo anticapitalista No era un caso único pero si un paradigma: una mujer afroamericana afiliada al Partido Comunista no era frecuente "Tenia motivos para sentirse vigilada por su personalidad, pero creo que mi madre se excedió y siguió exagerando hasta el dia de su muerte", dice Michael en el documental que narra su vida: Recorder: The Marion Stokes Project. Su hijo cree identificar el embrión de su cosmovisión socialista.
Marion era fan de la serie original de Star Trek. "Le gustaba que la tierra habia resuelto sus problemas y habia creado la Federación Unida de Planetas, que habia una tripulación multirracial y multinacional que trabajaba muy bieni en equipo, que la misión de esta nave era la exploración y no la guerra", describe. Tenia ideas y ganas de compartirlas. Le gustaba avizorar situaciones. Antes de grabar programas de televisión, produjo y participó en uno. Se llamaba Input. Era un ciclo nocturno donde se debatian sobre temas de actualidad y se emitia en la cadena local afiliada a la CBS.
En él, Marion opinaba asi: "Creo que sin duda debería haber controles de otro tipo, además de los medios materiales para manipular la mente y las emociones, y creo que hay muchos ejemplos en la vida cotidiana que la gente simplemente no reconoce". Tenia una obstinación en la sinergia entre la información y la comunidad, y una fijación en los intermediarios.
La televisión se coronó en los años sesenta como un canal vital de información. "El poder de los medios de comunicación para influir en la opinión pública era algo de lo que ella era muy consciente, y sabia que la información sin filtrar se veia alterada por las predilecciones de quienes la producían. (. .. ) Desconfiaba de las suspicacias de la historia oficial y se obsesionó con la cobertura de los medios. Creia que la información se disolvia, se perdia", define Michael. En Input se presentaba como consultora de comunicaciones del Wellsprings Ecumenical Center, una asociación cuya premisa era fomentar la colaboración y el debate entre diversos grupos de ciudadanos. Hablaba abiertamente de sus reivindicaciones raciales, de la violencia sistémica, de las políticas antiinmigrantes, del feminismo, del potencial humano. Los invitados altemaban entre académicos, activistas y clérigos. Su presentador era John Stokes Jr. Compartía con él una visión filantrópica. Se enamoraron, se casaron y se mudaron a Rittenhouse Square, un coqueto barrio de Filadelfia. Gozaban de un excelente pasar económico. Era una mujer idealista, con sus bemoles. Sus inclinaciones socialistas no entraban en tensiones ideológicas con su interés tecnológico. Distinguió en Apple, un faro del capitalismo, un suceso fascinante, revolucionario. En diciembre de 1980, en la primera ronda de inversiones, compró acciones de la firma. Se hizo millonaria.
Michael recuerda haber sido reprendido en 2011 por no avisarle que Steve Jobs habia muerto y haber visto con su madre la publicidad 1984 que Apple lanzó en el Súper Bowl, dirigida por Ridley Scott, donde anunció el lanzamiento de la Macintosh.
Marion compró cada versión de esas computadoras, y no solo una vez. "Su comunismo radical era intrigante, sobre todo porque se convirtió en una inversora tan importante en Apple, pero en el fondo de su proyecto habia una especie de agnosticismo. Su colección no estaba editorializada.
Se estructuraba en torno a la premisa de recopilar todo, con el fin de crear un corpus definitivo de los medios de comunicación de su época", le grafico Matt Wolf, director del documental Recorder, a Telegraph. Marion fue hija de la gran depresión de 1929. Ese rasgo constitutivo de la sociedad estadounidense tal vez fundamente su vocación de acumuladora. La desgracia económica le enseñó a una generación que todo se guardaba, que nada se desperdiciaba. Ese hábito, potenciado por una paranoia disfuncional, explica que haya comprado nueve departamentos para llenarlos de cajas. Desde 1960 almacenó recortes periodísticos, diarios, revistas, panfletos, volantes, notas personales. Desde 1984 compilo 192 computadoras Macintosh: algunas fueron descubiertas, en una suerte de trabajo arqueológico, en sus estuches originales. Pero su legado fueron los cassettes. A finales de 1975, habia comprado su primera grabadora de video: la Betamax. En un incipiente deseo de que lo que veia no se diluyera, empezó a grabar comedias y documentales. Mientras, seguia obnubilada por la expansión de la información. Leia once diarios por dia. Tenía una biblioteca con cincuenta mil libros. Y le dedicaba horas al consumo de noticias en televisión.
Hasta que ese mañana del 4 de noviembre de 1979, el primero de los 444 dias que estuvieron secuestzados decenas de diplomáticos en la embajada de Estados Unidos en Teherán, presionó "rec" e inauguró su archivo histórico. Cuando terminó de grabar, sa có el cassette y puso otro. No se de tuvo durante 33 afics, no se detuvo hasta su muerte en 2012. Compró más televisores, más grabadoras, más VHS. Su misión antecedió a la CNN y al formato de grilla completa de noticias. Comprendió la influencia de las noticias en la sociedad antes de que la información circulara las veinticuatro horas. Grabó todo lo que las cadenas MSNBC, Fox, CNN, CNBC y CSPAN difundian. Operaba ocho grabadoras a las vez. Se levantaba y cambiaba los tapes. Organizaba su vida en base a su tarea titanica de cambiar cintas. Interrumpia cenas, almuerzos y actividades familiares por su propósito mayor. Se volvió una ermitaña. Pasó a vivir en estado de reclusión. Su bateria social era escasa. Vivia para su causa. Podía mirar dos televisores sin perder los hilos del relato, mientras otras pantallas grababan otros programas. En esa naturaleza de caos y encierro, Marion Stokes producia material eterno. Cuando descubrió que no podía con todo, contrato a un asistente. Frank Heil-. Marion Stokes junto a John Stokes Jr, a quien conoció mientras producia el programa "Input" en el que a veces participaba. Marion Stokes junto a Michael, su unico hijo. "Practicamente todo lo demas pasaba a un segundo plano", dice él sobre la misión de su madre. Stokes, activista afroamericana y militante socialista, fue pionera en destacar la importancia de conservar imágenes televisivas. man se corivirtió en su secretario. Durante los primeros cuatro meses de trabajo no se vieron. El le dejaba bolsas negras llenas de cassettas virgenes detrás de la puerta y le avisaba con un grito. El diálogo eta a través de la hendija.
Richard Stevens, au chofer, dijo que ella le pedia volver a casa cuando sen tia, por intuición, que una cinta se agotaba. "Estoy seguro de que llegó a valorar más lo que veia en las pantallas que el tipo de cosas problemáticas y complicadas que es taban sucediendo en su vida real" reflexiona su hijo, quien advierte que su madre tenia una prioridad y no era él precisamente. "Prácticamente todo lo demás pasaba a un segundo plano", dice. Su preocupación solo era grabar. La consecuencia de hacerlo sin pausa no estaba dentro de su capacidad de discernimiento. No esquematizó ni clasificó los resultados de su faena. Las pilas de VHS crecian hasta el techo. Las cajas se acumulaban sin lógica. "Estoy archivando", respondia con livian dad cuando alguien la descubria mimetizada en un departamento cubierto por televisores, grabadoras y cintas. "Una pesadilla logistica", sintetiza Michael.
En su archivo, desprolijo y catico pero archivo, quedaron documentados los hitos que marcaron el pulso de la sociedad estadounidense: la caida anual de la bola de Times Square cada 31 de diciembre, los disturbios de Los Angeles de 1992, las ocho temporadas de El show de Bill Cosby, cuando la cantante Sinéad O'connor rompió la foto del Papa Juan Pablo II en vivo en Saturday Night Live como protesta al encubrimiento del abuso sexual infantil en la iglesia, la explosión del transbordador espacial Challenger de 1986, la Guerra del Golfo, el anuncio de Magic Johnson sobre su positivo de VIH, la caída del Muro de Berlin, el atentado del 11 de septiembre de 2001, la persecución de O.J. Simpson en 1994 tras el asesinato de su exes posa Nicole Brown Simpson. Marion guardó en cintas negras apiladas en cajas todo acontecimiento retratado por la TV de los Estados Unidos entre 1979 y 2012. Frank, su secretario, cree que ella esperaba "mejorar" a la humanidad con su aporte. "La gente me pregunta por qué lo hizo. Para entender lo que hizo, necesitás saber quién era mi mamá y qué vida tuvo", reconoce su hijo Michael, quien mece su valoración entre la mujer que tuvo como madre y la mujer que fue. En su proceso de aceptación, parece haber pesado más su legado humanistico. "Sé que su vida es extraña y cuestionable, pero ella estuvo aqui por un propósito. Grabar era su forma de activismo.
Le daba cierto ritmo a su vida y una profunda convicción de que todo eso iba a ser útil, y que, de alguna manera, alguien encontraria la forma de indexarlo, archivarlo, almacenarlo", Pasó décadas en cuarentena voluntaria. Su futurismo, su capacidad para elucubrar horizontes alternativos no desbordaba precisamente de optimismo. Hacia uso de la tecnologia, aunque en verdad la usufructuaba. Temia que la innovación tecnológia fuese a intervenir en las libertades civiles. Por eso nunca mandó un correo electrónico y nunca navegó por Internet. Ya había sido perseguida y vigilada por el FBI: creía que el universo de las redes y la virtualidad era una manera de custodia y supervisión. Otro rasgo de su paranoia, hija, a su vez, de su genio. "Mucha locura produce mucha brillantez.
Creo que hay algo brillante en ella", convalida Michael Nueve departamentos con cientos de televisores y grabadoras encendidos, cuatro mil metros cuadrados de almacena miento de información, más de setenta mil cintas usadas, más de trescientas mil horas de contenido televisivo, incontables programas, anuncios, noticieros, comedias documentadas hasta que el 14 de diciembre de 2012, Marion Stokes murió.
La mafiana que cambió por última vez un cassette, a tres horas de distancia en un viaje en auto, en la escuela primaria de Sandy Hook de Newton, Connecticut, Adam Lanza de veinte años asesinó a veintiséis personas, veinte de ellos niñas y niños, antes de suicidarse. "Llegué a casa y estaban dando esta terrible noticia. Niños asesinados, profesores asesinados mientras protegian a los niños. Recuerdo que me senti muy agradecido de que esa no fuera la última noticia que viera", dijo Michael. El proyecto de su madre no ara el de él. La misión de grabarlo todo murió con su muerte. Su hijo apagó los televisores y las grabadoras. "Se sentia raro, los departamentos estaban tranquilos como no lo habian estado en mucho tiempo", grafico.
Donó todo lo que su madre acaparó durante treinta y tres años al Internet Archive, una biblioteca digital sin ánimo de lucro que aún, más de diez años después, sigue procesando la colección de Marion Stokes. En diciembre de 2024, Internet Archive publico siete videcs extraidos de trescientas horas de grabación.
Uno de los recortes es una entrevista a un Donald Trump de 38 años en calidad de propietario del New Jersey Generals, un equipo de futbol americano que competia en la United States Football League (USFL). A su vez, digitalizó cincuenta y cinco cajas de documentación gráfica del archivo de Marion: diarios personales, revistas, periódicos, panfletos. En esos manuscritos, tampoco dice por qué hizo lo que hizo, en sacrificio de su tiempo y de su familia.
Michael cree que su madre percibió que la difusión de noticias en televisión "moldeaba la opinión pública" y sugiere que su objetivo era "revelar una serie de agendas por parte de los gobiernos". A eso le dedicó 12.094 dias de su vida y 71.716 cintas de video. Por Milton Del Moral Fuente: Infobae. Por Milton Del Moral Fuente: Infobae "Desconfiaba de las suspicacias de la historia oficial y se obsesiono con la cobertura de los medios. Creía que la información se disolvia, se perdía", conto Michael, su hijo. Marion Stokes grabó más de 300 mil horas de televisión y utilizó más de 70 mil cintas de video durante 33 años.