Cómo Rusia utiliza a la juventud ucraniana como arma de propaganda en los territorios ocupados
Cómo Rusia utiliza a la juventud ucraniana como arma de propaganda en los territorios ocupados en los territorios ocupados ; que viven en las regiones de Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson, además de Crimea, se encuentran inmersos en programas de adoctrinamiento por parte de Moscú, que incluyen la enseñanza del ruso, pero también de aspectos militares. que incluyen la enseñanza del ruso, pero también de aspectos militares. Cristina Cifuentes Cristina Cifuentes Los territorios ocupados por Rusia en Ucrania en las regiones de Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson, además de Crimea, se han transformado en un nuevo campo de batalla.
Porque ahora tanto los niños como los jóvenes y los profesores deben enfrentar "la reeducación" impuesta por el Kremlin que -entre otras cosas implica hablar en ruso, tener tareas de militarización y aprender la política educativa de Moscú.
La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022 condujo a la anexión ilegal de partes del territorio ucraniano a la Federación Rusa el 30 de septiembre de 2022 (incluidas zonas de las regiones de Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson). Como resultado, parte de la juKherson). Como resultado, parte de la juventud ucraniana quedó bajo control total de Moscú, y la legislación rusa, incluida la relativa a la política juvenil, comenzó a aplicarse en los territorios ocupados. En estos territorios bajo control ruso se establecieron rápidamente filiales de movimientos juveniles rusos, junto con la creación de organizaciones locales. La política juvenil en las llamadas "nuevas regiones" se ha convertido en un tema de importancia estratégica en el discurso del Kremlin.
Según datos rusos, hasta el 1 de febrero de 2024, en las zonas ocupadas de las regiones de Luhansk, Donetsk, Zaporiyia y Kherson vivían más de cinco millones de personas, incluidos más de 600.000 jóvenes de entre 18 y 29 años.
Uno de los principales objetivos de Rusia es animar a estos jóvenes a participar activamente en el desarrollo de su "nueva patria". » Campamento militar de los Jóvenes Defensores de la Patria en Crimea. "La política juvenil rusa se refiere a los movimientos juveniles, como el movimiento del Ejército Joven, el Movimiento de los Primeros. La idea principal de estos movimientos en los territorios ocupados es básicamente destruir la identidad ucraniana y hacer creer a los niños que son rusos para que no sean ucranianos. Que dejen de identificarse como ucranianos y que se identifiquen como rusos.
Y aquí estamos hablando de una política de adoctrinamiento político, algo que es importante destacar, porque la principal diferencia es que se detiene todo el pensamiento crítico y los niños empiezan a creer en diferentes declaraciones de la Federación Rusa", explica a La Tercera Mariia Sulialina, directora de la organización ucraniana de derechos humanos Almenda. "Aquí es donde vemos cómo este movimiento está funcionando a nivel de educación formal, ya que se está integrando plenamente en el sistema educativo escolar. Se les invita a las clases. Trabajan con niños durante la escuela y el currículo, pero también en actividades extraescolares. Así que, aquí también hablamos de un fuerte componente de militarización", añade. "El Movimiento de los Primeros se ve un poco menos militarizado. Pero también vemos aquí la invitación de soldados rusos, que podrían ser exmilitares que participaron, por ejemplo, en la guerra de Chechenia o en la guerra de Siria. Así que la idea principal que se transmite a los niños es que su mejor futuro es formar parte del Ejército ruso. Y esto es importante destacarlo, porque hablamos de niños SIGUE » do E Y n E «. Cómo Rusia utiliza a la juventud ucraniana como arma de propaganda en los territorios ocupados SIGUE » ucranianos.
Desafortunadamente, cuando hablamos de territorios que llevan 11 años bajo ocupación, como Crimea y partes de las regiones de Donetsk y Luhansk, ya vemos niños que empiezan a creer esto, que participaron en guerras contra su propio país y murieron en el campo de batalla y ahora forman parte del Ejército ruso", indica Sulialina. En los movimientos militares se realizan juegos donde los niños compiten en actividades militares, por lo que los expertos han observado dos patrones: adoctrinamiento y el de militarización. Por ejemplo, en Crimea, que lleva 11 años bajo ocupación, esta política funciona a largo plazo. En el Ejército Joven, en 2016, el número de niños en Sebastopol era de 40 y ahora es de 17.000.
Valentina Potapova, jefa de la dirección nacional de defensa de Almenda, señala que es necesario hacer diferencia respecto de las edades de los menores, ya que últimamente Rusia ha comenzado a trabajar activamente con los niños que se encuentran en escuelas infantiles preescolares, donde es más palpable el adoctrinamiento político que se está llevando a cabo. "Quedamos sorprendidos al saber que se estaban elaborando programas especiales para los niños chicos que todavía no van a la escuela normal. Los programas se llaman, por ejemplo, el combatiente, que es una cosa que no existe en ningún otro lugar del mundo", indica la defensora de derechos humanos de Ucrania. Por otro lado, en los territorios ucranianos que se encuentran bajo ocupación desde 2022, se ha registrado resistencia y casos de protestas ante el adoctrinamiento. "Para ellos es más fácil preservar su identidad. Les es más fácil hablar con sus padres y mantener un pensamiento crítico. Y tenemos niños de estas categorías que se están matriculando en universidades ucranianas y que todavía estudian en línea, aunque les resulta muy difícil seguir estudiando de esta forma", dice Sulialina.
Advierte, sin embargo, que se han creado muchos materiales metodológicos para que los docentes de estos territorios cambien su punto de vista. "Cuando hablamos de niños pequeños es una situación realmente difícil para los padres, ya que no pueden hablar con honestidad con los niños. Simplemente porque no entienden qué se puede decir fuera del ámbito familiar.
Y tenemos casos en los que las fuerzas especiales fueron a hablar con una familia porque el niño dijo que en casa apoyaban a Ucrania", relata. "Este es uno de los mayores problemas porque tenemos niños que nacieron durante la ocupación, especialmente cuando hablamos de Crimea y la región de Luhansk. También tenemos niños que eran demasiado pequeños cuando hablábamos de Kherson, la región de Zaporiyia. Y los padres, por proteger al niño y a la familia, decidieron no conversar de estos temas políticos con el niño. Pero luego se encontraron con que el niño comenzó a dibujar la bandera rusa como la bandera de su patria, comenzó a identificarse como ruso o rusa", explica. Y agrega: "Conocemos casos del año 2022 en los cuales a los profesores se les decía que si no cumplían con las reglas iban a ir al sótano.
No sabemos cuántos trabajadores de la enseñanza y de la educación se encuentran actualmente en aquellas condiciones". "Las organizaciones sociales de Ucrania tratan de dirigirse a los niños que están allá diciéndoles que no opongan resistencia, porque puede ser peligroso para su vida y para su salud. Se conoce un caso en Berdyansk, donde dos niños que trataron de oponer resistencia con fusiles, murieron y sus padres ni siquiera han visto sus cuerpos", sostiene Potapova.
En medio de este contexto, en el último paso en una campaña para presionar a los ucranianos a aceptar la ciudadanía rusa, el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó el 20 de marzo a los ucranianos que viven bajo la ocupación rusa que legalicen su estatus antes del 10 de septiembre o se enfrenten a la deportación. En otras palabras, quienes aún no lo hayan hecho deben solicitar pasaportes rusos o se arriesgan a ser expulsados de sus hogares como extranjeros.
Funcionarios del Kremlin afirman haber distribuido alrededor de 3,5 millones de pasaportes rusos en las regiones de Ucrania ocupadas por Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala hace poco más de tres años.
Según informes, los residentes se ven obligados a solicitar pasaportes rusos para acceder a servicios básicos como la atención médica y las pensiones estatales, mientras que quienes carecen de documentación rusa se enfrentan al riesgo de acoso y detención. "Lo que vemos es que para la Federación Rusa es importante demostrar lealtad de toda la población. Todavía hay personas que no han recibido el pasaporte ruso. Es muy difícil para ellos, porque sin pasaporte ruso básicamente no se puede hacer nada. Y cuando hablamos de niños sin pasaporte ruso, no se puede acceder a la educación. Pero tampoco se puede dejar de ir a la escuela. Así que, básicamente, a los niños se les obliga a obtener pasaportes rusos. Si no asisten a las escuelas, se amenaza a los padres con privarlos de su patria potestad, pero un niño de 14 años debe tener pasaporte ruso para ir a la escuela. Creo que, debido a este proceso de negociaciones en curso, se hablará mucho sobre la integridad territorial", comenta Potapova. O Ejercicios militares Zarnitsa 2.0 en Kherson. Zarnitsa 2.0 en Kherson..