Autor: Fernando Peñafiel Castillo Miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET)
Columnas de Opinión: Ruido Ocupacional, la alerta que no se escucha
Columnas de Opinión: Ruido Ocupacional, la alerta que no se escucha C Columna n muchas faenas el ruido E es parte del paisaje: motores, martillos, compresores, esmeriles, alarmas, camiones. El problema es que el oído no "duele" como señal de alarma. Cuando el daño aparece, suele hacerlo lento y en silencio. Por eso el primer aviso a veces llega en lo cotidiano: cuesta entender conversaciones o aparece un zumbido después del turno. La última foto poblacional disponible sigue siendo contundente.
La ENETS 2009-2010 estimó que "18,2% de quienes trabajan en Chile estuvo expuesto a un ruido tan alto que obliga a elevar la voz durante toda o la mitad de la jornada, y "22,8% lo vivió de manera ocasional. Si para hablar con alguien a un metro necesitas gritar, probablemente ya estás en zona de riesgo. La exposición se concentra donde hay maquinaria y procesos industriales -construcción, manufactura/metalmecánica, transporte y logisticay en minería. Las consecuencias también se ven en la epidemiología de enfermedad profesional.
En 2023, en mutualidades, las patologías audiológicas representaron cerca del 9% del total de enfermedades profesionales (sin COVID). En 2024 se reportaron 332 enfermedades profesionales audiológicas de un total de 9.118, concentradas abrumadoramente en hombres (99%), lo que calza con la distribución de puestos con mayor exposición. ¿Cuándo el ruido pasa de molesto a peligroso? Para una jornada de 8 horas, el límite de referencia es 85 dB(A) medidoa nivel del oído. Sin embargo, la prevención no debería esperar ese borde. El protocolo PREXOR (Protocolo de Exposición Ocupacional a Ruido, del MINSAL) define un "nivel de acción" para activar gestión y vigilancia antes de llegar al límite: 82 dB(A), equivalente al 50% de la dosis diaria. Si existe ruido impulsivo (impactos, golpes), el nivel de acción es 135 dB(C)Peak. PREXOR es una forma de organizar la prevención. Primero se intenta eliminar o sustituir la fuente.
Luego vienen los controles de ingeniería (mantenimiento, encapsulado, barreras, silenciadores), después las medidas administrativas (rotación, reducción de tiempos, señalización y restricción de acceso) y, finalmente, los elementos de protección personal (EPP). Los protectores auditivos son una capa importante, pero noreemplazan lo anterior. Además, el ruido no solo daña la audición: también puede afectar la comunicación y aumentar el riesgo de accidentes, porque dificulta oír alarmas o instrucciones. Hay un punto menos conocido que también debe ponerse sobre la mesa: embarazo y ruido. En criterios de salud ocupacional del sector minero, el embarazo se reconoce como una condición que puede requerir reubicación temporal frente a exposiciones relevantes a ruido, como medida preventiva para cuidar el binomio madre-hijo. La buena noticia es que el daño por ruido es, en gran parte, prevenible. La mala es que exige gestión temprana: medir, actuar desde el nivel de acción, controlar en la fuente y comprobar que las medidas funcionan en la práctica. En salud laboral, escuchar a tiempo esta alerta puede evitar que, más adelante, sea el oído el que deje de escuchar. También protege la vida social: escuchar bien importa. 03 Autor: Fernando Peñafiel Castillo Miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET).