Autor: MICHEL LEPORATI
Una oportunidad para la carne bovina
Una oportunidad para la carne bovina La guerra comercial desatada por Trump es también una oportunidad, para que sectores rezagados en el desarrollo exportador, tomen iniciativas que los posicionen de mejor manera frente a este turbulento escenario internacional.
En particular, me refiero a la industria de la carne bovina, que en algún momento alzó las banderas del desarrollo exportador, con éxitos notables, pero que hace ya más de una década se encuentra en un franco estancamiento.
A pesar de ello, las oportunidades siguen intactas, sin embargo, para aprovecharlas debemos poner en valor nuestras ventajas competitivas excepcionales y tomar decisiones importantes, difíciles, impopulares y a veces incluso dolorosas para algunos, pero urgentes y necesarias. Decisiones sobre temas que en ningún caso son novedades, pero que llevan años de postergación por exceso de burocracia y falta de liderazgo y consensos sectoriales para impulsarlas. Aquí dejo enunciados tres temas que se han postergado eternamente, y que sin duda alguna, su resolución cambiaría radicalmente las expectativas y proyecciones sectoriales: 1. Retomar la discusión sobre el uso de hormonas como promotores de crecimiento en la ganadería nacional y los trade-off, que ello representa para acceder al mercado de la UE en forma competitiva y sustentable.
Esta decisión permitiría aprovechar adecuadamente la cuota hoy disponible, lo significaría un cambio de panorama notable para las expectativas y proyecciones de la cadena porque. 2.Revisar y modernizar la ley de la carne y sistema de tipificación del ganado, hoy es una piedra de tope para poder competir adecuadamente con la oferta de carnes importadas en el mercado nacional y explorar mercados de exportación.
Hace algunos años, algunos se anotaron una victoria Pírrica al echar abajo un intento en esta materia, lamentablemente las consecuencias de ello están a la vista, nada cambio para que todo empeorara. 3.Debemos revisar la prohibición de importación de ganado en pie desde países vecinos, evaluando los riesgos sanitarios, analizando oportunidades, ventajas y desventajas y atrevernos a tomar la decisión, de impulsar por esta vía la reactivación de la actividad industrial y atrayendo inversión al sector, y revirtiendo su descapitalización progresiva.
Llegó la hora que con generosidad, los actores institucionales se den a la tarea de retomar la estrategia exportadora, sin prejuicios, con la mística y el entusiasmo con que a inicios de siglo, un puñado de actores se dieron a la tarea de convencer a sus autoridades y hacer realidad, lo que hasta ese momento era un imposible: exportar carne chilena en forma competitiva a los mercados más sofisticados y exigentes del planeta..