Columnas de Opinión: Hoy no googleo ... Le pregunto a mi IA
Columnas de Opinión: Hoy no googleo. .. Le pregunto a mi IA urante años, buscar información en internet significaba abrir un D navegador y escribir una pregunta en Google. El resultado era una lista de enlaces que llevaban a medios, páginas o documentos que había que revisar para encontrar la respuesta. Hoy, ese hábito está cambiando. Cada vez más personas ya no buscan enlaces: buscan respuestas. Y muchas de esas respuestas provienen directamente de sistemas de inteligencia artificial (IA). En lugar de recorrer diez sitios distintos, basta con escribir una pregunta en un asistente digital para recibir un resumen inmediato. La lógica de la búsqueda se transforma: ya no se navega entre páginas, se conversa con una interfaz. No se trata de una percepción aislada. Según el Digital News Report 2025 del Reuters Institute de la Universidad de Oxford, las audiencias jóvenes están dejando de acceder directamente a los medios para informarse. Solo el 22% de las personas entre 18 y 24 años entra a sitios de noticias por iniciativa propia. La mayoría llega a la información a través de redes sociales, buscadores o plataformas digitales. En ese escenario, la IA acelera la transición. En vez de mostrar una lista de enlaces, los nuevos sistemas responden directamente a las preguntas: resumen artículos, comparan fuentes y entregan explicaciones en segundos. Para muchos usuarios, eso es más simple que navegar por múltiples páginas. El problema es que este cambio altera la forma en que circula la información. Durante décadas, la portada de un medio organizó la conversación pública: jerarquizaba temas, ofrecía contexto y orientaba la lectura. Incluso cuando las noticias migraron a internet, los buscadores seguían enviando a los usuarios a los sitios donde se publicaban. La inteligencia artificial introduce otra lógica: la información se procesa antes de llegar al lector. En lugar de leer una noticia completa, el usuario recibe un resumen o una síntesis. La respuesta aparece primero; el origen queda muchas veces relegado. Todo esto ocurre en un país donde el acceso a internet es prácticamente universal. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, Chile supera los 19 millones de conexiones móviles, lo que convierte al teléfono en el principal dispositivo para informarse. La información nunca había sido tan accesible. Pero ese mismo acceso está transformando la manera en que entendemos la realidad. Cuando una IA responde directamente a nuestras preguntas, también decide qué incluir, qué omitir y cómo organizarlo. El proceso es rápido y eficiente, pero no siempre transparente. El resultado es una experiencia informativa distinta: menos navegación, menos comparación de fuentes y más respuestas inmediatas. Nada de esto implica que la tecnología sea el problema. Las herramientas digitales han ampliado enormemente el acceso al conocimiento. El desafío surge cuando la velocidad de las respuestas reemplaza el proceso de comprender. Porque entender un tema complejo requiere más que una síntesis automática: requiere contexto. Hoy, cuando ya no "googleamos" y simplemente le preguntamos a una inteligencia artificial, la tarea de explicar, contextualizar y orientar se vuelve más importante que nunca.
La información sigue ahí; lo que está cambiando es la forma en que llegamos a ella.. María Paz Belmar Castro Directora de Admisión y Comunicaciones Dirección General de Vida Universitaria y Comunicaciones Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco