Columnas de Opinión: Un constante cacareo
Columnas de Opinión: Un constante cacareo Orlando Baesler Arquitecto Las fórmulas políticas y sociales para generar una mejor calidad de vida para los habitantes de nuestro país se reducen simplemente a dos propuestas bastante equidistantes y diferentes.
La primera es la esgrimida por los progresistas y populistas que en general conforman lo que se ha denominado como "la izquierda" y que consiste fundamentalmente en entregar las fuentes de trabajo y de producción a un control estatal omnipotente que termina por generar inflación, descontento y empobrecimiento en todos los países en que se ha aplicado.
Esta primera fórmula inevitablemente justifica su fracaso culpando a otros por los errores propios y no reconoce jamás la ineficacia del sistema que proponen, el cual, más allá de su carácter anacrónico se funda en el odio, en la envidia y en un resentimiento crónico contra todos aquellos que logran éxito mediante de su capacidad de trabajo y emprendimiento.
La segunda fórmula, que es compartida por la inmensa mayoría de los chilenos y propuesta por aquellos sectores denominados como "la derecha" solo consiste en no buscar culpables, sino que tratar de enfrentar y dar solución a los problemas de los cuales todos formamos parte y que debemos enfrentar con trabajo y creatividad.
Los sectores democráticos y libertarios solo aspiran a solucionar los problemas asumiéndolos como propios y entregándole una importancia fundamental al área privada y al impulso económico que junto a los avances científicos y tecnológicos transformarán, en el más breve plazo a nuestro Chile en un referente a imitar por toda nuestra América Latina.
Era absolutamente previsible la reacción casi bélica de una izquierda desmantelada que ve con terror y desesperación el actuar de un gobierno que está cumpliendo lo que ha prometido y que seguirá adelante con sus medidas de emergencia, por muy impopulares que estas sean. Por mientras, entendemos que deberemos enfrentarnos pacientemente por parte de la izquierda a "un constante cacareo".. Opinión