Autor: FERNANDO MARAMBIO
Bad Bunny vs. Bach: ¿ qué tipo de música activa más el cerebro?
Bad Bunny vs. Bach: ¿ qué tipo de música activa más el cerebro? ústico y monótono, el Rreggaetón no es plato de buen gusto para todos los amantes de la música. Más allá de las apreciaciones estéticas, el ritmo que lanzó a la fama a Bad Bunny tiene ciertas cualidades que provocan niveles de actividad cerebral más altos que la música clásica. La española Manuela del Caño, doctora en neurociencias de la U. de Burgos, compartió en su cuenta de Instagram (@Dra.
Sinaptica) un video en que explica brevemente sobre un estudio en que los científicos escanearon los cerebros de personas que escuchaban ambos estilos musicales. "Uno tiende a pensar que una sonata de (Johann Sebastian) Bach es buenísima para el cerebro, es muy complejo", afirma, en relación a uno de los compositores más importantes de todos los tiempos. La respuesta: es el reggaetón el ritmo que provoca más actividad.
Afirma que aunque se desconoce una respuesta más fina, se cree que se debe a que hemos evolucionado para valorar aquellos elementos que podemos predecir pues nos podemos "preparar" para lo que viene. "En la música reggaetón se puede predecir (porque suena) pum chim pum chim pum. Y eso le viene bien al cerebro. En cambio, en Bach es imposible porque cuando crees que estás en una tonalidad se va a otra tonalidad, pasa de mayor a menor, cambia totalmente de ritmo", explica. Como resultado, dejamos de prestar atención.
Uno de los autores del estudio original es el neurocirujano español Jesús Martín Fernández, quien explicó antes que el reggaetón estimula los ganglios basales, un área involucrada con el movimiento y "una zona muy profunda y primitiva de nuestro cerebro que está involucrada con algunas enfermedades como el Parkinson". Pero. .. Patricio Orio es un neurocientífico chileno, investigador del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso. Manifiesta varias reservas con el estudio que originó este tema. "La muestra tiene una edad promedio de 26 años y son españoles, entonces es muy probable que durante el fin de semana estuvieron bailando reggaetón. Con la música no sólo activas una parte del cerebro para seguir el ritmo, sino que también contextos emocionales o históricos", explica. Orio afirma que no puede llamar a sorpresa que ese estilo urbano motive más la parte motora, pues está diseñada para hacer bailar al público.
Además, cuestiona que el estudio sólo hiciera un contraste entre el reggaetón y la música clásica, pues, sostiene, quizás otros estilos musicales bailables también podrían estimular la zona cerebral. "También falta otra arista. ¿Qué significa mayor actividad cerebral? ¿ Es bueno? ¿ Es malo? Si sólo se mide no se puede concluir si es beneficioso", explica. ¿Bailamos? "La neurociencia busca tener evidencias cuantitativas respecto del funcionamiento del cerebro. Por ello han hecho tantos experimentos", asegura Álvaro Menanteau, musicólogo y académico de la U. de Chile.
En su opinión, los investigadores están en el proceso de reunir datos. "La crítica desde la musicología es que se están quedando en los números, en los datos, pero no dan cuenta de lo cualitativo, es decir por qué nos emocionamos con cierta música y aborrecemos otro tipo de música", añade. Por ello, sostiene, no se ha podido llegar a conclusiones universales, sólo a análisis de casos particulares. ¿Se puede comparar la estructura del reggaetón de Bad Bunny y de las composiciones de Bach? "Claro. El reggaetón funciona bajo la forma canción, con dos grandes partes, la estrofa, con la letra, y el estribillo, que repite lo mismo y todos nos aprendemos. Le llamamos forma cerrada. En cambio, Bach es de formas abiertas, como la música clásica en general, que a medida que avanza va haciéndose más compleja. Por eso no puedes bailarlo como el reggaetón, que sí es constante y puede bailarse". Autor: FERNANDO MARAMBIO. La respuesta tiene que ver con la evolución de nuestra especie, cree especialista. Estudiosos chilenos plantean dudas. Neurocientífica española citó estudio en que el ritmo bailable lleva la delantera Bad Bunny, uno de los máximos exponentes del reggaetón.